Por encima de los desacuerdos por dinero o hijos

La convivencia, culpable del 60% de las discusiones de pareja

No ordenar la casa, no cocinar o no recoger los pelos del baño tras el afeitado son parte de las conductas masculinas que sacan de quicio a las mujeres.

Superadas las Navidades, quizás la época del año junto con el verano en la que más tiempo se pasa con la pareja, no está de más reflexionar acerca de esas cosas que más nos molestan de la persona con la que hemos decidido compartir nuestra vida.

Cosas que suelen ser comportamientos repetitivos y que suelen estar en el origen de un importante número de las discusiones de pareja. Al menos eso es lo que se extrae del estudio "Relaciones personales y de pareja" realizado por la empresa Philips entre un total de 1.200 hombres y mujeres españoles.

Desencuentros repetitivos

Si analizamos concretamente las cifras de ese estudio, una de las conclusiones es que cerca del 60% de las discusiones de pareja surgen por la convivencia, entendida como aquellos hábitos o comportamientos repetidos que resultan molestos al otro y provocan desencuentros en el hogar. Desencuentros que si bien no llegan al principio de la convivencia sí lo hacen tras pasar algunos meses o años de vida en común, pudiendo incluso 'enquistarse' y derivar en problemas más graves como, en los casos extremos, una separación.

De ese estudio también se concluye que el 45% de los españoles echa la culpa de sus discusiones de pareja a las tareas domésticas y a los hijos (idéntico porcentaje). Otros temas como el dinero y las cuestiones económicas (26%), el trabajo (18%), las amistades (14,8%), o los celos e infidelidades (5,6%) se sitúan más abajo en este ranking.

En cuanto a estas motivaciones, existen algunas diferencias entre hombres y mujeres. Y es que los primeros destacan en mayor medida las riñas surgidas por los hijos y la familia, por el trabajo y por las amistades y relaciones sociales. 

Hábitos muy desagradables… para ellas

Las mujeres, por su parte, no lo ven exactamente así. Y es que en opinión de las féminas (y también de algunos hombres), cerca del 80% de la población masculina tiene algún tipo de conducta en el hogar que no les satisface.

En general los comportamientos que más se repiten y resultan molestos a las mujeres de sus homólogos masculinos son no ordenar (39,2%), no limpiar en casa (30,8%), no poner la lavadora (22,1%), no cocinar (19,6%) o no recoger los pelos tras afeitarse (16,1%). Todos ellos son los comportamientos más frecuentes y que más desagradan a las féminas. Estos se sitúan por encima de los malos hábitos clásicos asociados con los hombres, como no bajar la tapa del inodoro tras hacer pis o no tirar la basura.

Llama sin embargo mucho la atención la diferente percepción que de estos hábitos tienen varones y féminas. Y es que en la convivencia, lo que para unos es normal, para otros no lo es ni mucho menos. Y no siempre tiene que ver con el género sino más bien con el carácter. Eso sí, hay algunas conductas que sí se identifican perfectamente con lo que opinan las mujeres y lo que opinan los hombres. 

Un buen ejemplo es el baño. Así, mientras el 42% de los hombres cree que deja el baño en un estado mejorable o muy descuidado, en las mujeres ese porcentaje aumenta hasta un 68%. 

 

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