Pareja

Padres separados, régimen de visitas en Navidad y COVID-19: ¿cumplimos el convenio?

Esta Navidad va a ser muy diferente, lo sabemos. Reuniones familiares muy limitadas y solo los desplazamientos esenciales, pero ¿qué pasa con las parejas separadas y el régimen de visitas este año? ¿Se debe cumplir el convenio o se pueden hacer excepciones necesarias?

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Foto Istock

Las Navidades son una época de alegría e ilusión, especialmente para los más pequeños. Es fascinante ver sus caras ante tal despliegue de luces en las calles, juguetes, familiares a los que no suelen ver… Sin embargo, estas fechas del año 2020 van a ser un tanto diferentes. Ya han sido varios los que me han preguntado qué se debe hacer en una situación así, si es conveniente que los niños se relacionen con sus familiares más cercanos. Y este problema surge en familias separadas y no separadas, ¡sin duda! Pero las discrepancias suelen ser mayores cuando los papás no viven juntos.

Cuando las parejas están separadas, tendrán reguladas en su sentencia este tipo de fechas señaladas. Y los convenios reguladores, no lo olvidemos, deben ser cumplidos en todos sus términos. Recordemos que ya surgieron muchísimos problemas a lo largo de los meses de pandemia, pues por temor a un contagio algunos padres suspendieron de manera unilateral los regímenes de visitas.

Cada familia se organiza como mejor le conviene, pero cuando los padres están separados, normalmente dividimos las fiestas en dos periodos. El primero, desde el último día lectivo a la salida del colegio, hasta el día treinta de diciembre a las 15:00 horas. Y el segundo, desde el día treinta de diciembre a las 15:00 horas, hasta las 20:00 horas del último día no lectivo. Así, ambos padres pueden disfrutar de fechas especiales junto con sus hijos (lo mismo se hace con Semana Santa y Verano). Y si existen problemas entre los padres para elegir un periodo u otro, en los años pares elige la madre y en los años impares, el padre.

Estos horarios y fechas no son en absoluto cerrados; en la elaboración de un convenio, pueden modificarse los lugares de recogida, las horas, o incluso los días que pasan con uno y otro, no tienen que ser necesariamente periodos exactamente iguales.

Creo que también es una buena opción que ambos puedan disfrutar de los días que llamamos “especiales”: Nochevieja, Navidad, Año Nuevo y Reyes. Por ejemplo, comer en casa de un progenitor, y cenar en la del otro. Pero este año, es mejor no aumentar los cambios y desplazamientos de una casa a otra, por lo que será conveniente respetar los periodos establecidos.

Los convenios reguladores son acuerdos de mínimos; si los padres se ponen de acuerdo en alguna modificación concreta, pensando en el bien de sus hijos o de sus familiares, puede realizarse sin problema. Esto ocurre del mismo modo en los repartos de las fiestas navideñas.

¿Y qué hacemos esta Navidad?

Bien, pero ¿qué hacemos estas navidades? Es una cuestión muy muy sensible, no cabe duda, pero creo que debe respetarse el régimen de días festivos establecido en convenio regulador. Todos los padres y madres tienen derecho a vivir estas fechas con los más pequeños. Salvo que exista, claro está, algún riesgo importante, o que algún familiar haya dado resultado positivo en las pruebas de COVID-19. En ese caso, deberemos cumplir con todos los protocolos establecidos para minimizar el riesgo.

En los periodos que pase con uno u otro progenitor, se deben limitar al máximo las visitas a lugares concurridos, y también deberemos establecer el círculo con el que los menores se van a relacionar. Seguro que los abuelos están deseando ver a sus nietos, pero son los más vulnerables y con ellos, debemos extremar aún más si cabe las precauciones.

Todos vamos a ser especialmente cuidadosos en estas fiestas. Debemos cumplir escrupulosamente las medidas sanitarias impuestas, los límites de personas en cada reunión, y los horarios establecidos. Todos estamos deseando dar abrazos y besar a nuestros familiares, pero si somos prudentes estas Navidades, ese momento llegará antes de lo esperado.

Artículo ofrecido por Pilar Vilella Llop, abogada especializada en Derecho de Familia en Vilella y Asociados.

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