Vida en pareja

Patricia Ramírez: “Tras la llegada de un hijo, la pareja debe colaborar y ser un equipo”

Patricia Ramírez, psicóloga especializada en temas de personalidad, es coautora del libro ‘Diez maneras de cargarte tu relación de pareja’ en el que dan claves para entender el amor. ¿Quieres conocer sus secretos para mantener viva la vida en pareja tras la llegada de un bebé?

Después de especializarse en Psicología Clínica y de la Salud, Patricia Ramírez pasó a formar parte del cuerpo técnico del Betis y del RCD Mallorca. Ahora, esta conferenciante de psicología acaba de estrenar ‘Diez maneras de cargarte tu relación de pareja’, un espectáculo que le ha llevado, junto a la psicóloga Silvia Congost a subirse a escenarios de toda España.

Además, acaban de publicar un libro del mismo nombre (Grijalbo) en el que explican los tips necesarios para no cargarse una pareja a la primera de cambio. Algunos como el respeto, la educación o la comunicación son bien conocidos, pero otros nos han dejado impresionados.

Patricia, además, es madre; una faceta que, junto a la psicología, le hacen experta a la hora de hablar de relaciones de pareja después de la llegada de un bebé a casa. ¿Qué podemos hacer para mantener viva la pasión? ¿Y para buscar un rato para estar juntos? ¿Deben cambiar ambas partes cuando tenemos el primer hijo? Estas son solo algunas de las preguntas que nos ha respondido.

¿Qué hacer para no descuidar la vida en pareja después de la llegada de un bebé?

Con la llegada de un bebé siempre tenemos que contar con un periodo de adaptación al niño. Tener falsas expectativas como que la pareja al principio tendrá su tiempo es complicado. Así que el primer paso es ajustar las expectativas. Todo dependerá del bebé, de si tiene gases, todas esas complicaciones que nos cogen de nuevas al inicio.

En cuanto el bebé tenga un poco de autonomía y permita un descanso a los padres, la pareja tiene que buscar su hueco, saliendo una vez a la semana juntos, hablando de conversaciones de adultos, porque con la llegada del bebé todo se centra entorno a él. Tenemos que tratar de arreglarnos. He oído a muchas madres verbalizar “para qué voy a ir mona si enseguida estoy llena de potito, de leche y hecha un asco cuando lo cojo en brazos”. Dejar de arreglarnos, el cansancio, el ritmo de vida distinto y al principio estresante, puede machacar la autoestima y hacernos estar más irritables. Así que para cuidar la pareja hay que ser también muy empáticos, hablar mucho de cómo se sienten, resolver problemas en equipo…

¿Hasta qué punto es importante y necesario para la relación esforzarse por mantener la misma vida que antes de que naciera el bebé?

Lo de intentar mantener la misma vida puede ser muy estresante. No nos engañemos, la llegada de los hijos nos cambia a todos la vida. Todo se inicia desde el orden de las prioridades. Ya no somos dos dedicados el uno para el otro, sin horarios, sin compromisos, sin la responsabilidad dude educar a un hijo. Ahora esto no puede anular nuestra faceta de padres, personas, amigos, familia…En cuanto se pueda y la autonomía de vuestro hijo lo permita, tenemos que tratar de seguir tenido un espacio personal para cada uno, ya sea para hacer deporte, para leer o para cualquier otra actividad, poder tener un espacio con los amigos, recuperar la vida profesional y sentir que no solo somos padres. Que somos mucho más.

Estamos en medio de una discusión, ¿cómo acabarla sin sobresaltos ni malas palabras?

La pareja tiene que aprender a expresar su molestia desde el respeto y la serenidad. Para ello podemos entrenarnos en técnicas de escucha activa, de comunicación no violenta y sabiendo que la manera que tenga la pareja de relacionarse entre sí será un modelo de conducta para sus hijos.

No podemos levantar la voz, humillar al otro, hacerle el vacío. Por el contrario, tenemos que tratar de buscar un ambiente cálido en casa, un rincón de la calma, dónde podamos expresar cómo nos sentimos, qué necesitamos del otro, escuchar e interesarnos por el otro y sobre todo, no hacer reproches. Los reproches son la tumba del amor.

Y en cuanto a la convivencia, ¿cómo evitar que acabe con la relación de pareja?

La convivencia de por sí no rompe una pareja. La rompe la dejadez, las faltas de respeto, no comprender al otro, abandonarse como pareja y volcarse solo como madres o padres. Muchas parejas en consulta dicen sentirse desatendidas desde que los niños llegaron a casa. Así que hay que buscar tiempo para hablar, para salir, para divertirse juntos, para hacer el amor.

¿Puede desaparecer la pasión después de la llegada de un hijo?

No tiene por qué. La pasión desaparece porque dejamos de realizar todos esos detalles, el cortejo, el querer agradar, porque perdemos el respeto, porque no encontramos tiempo para el sexo, porque no nos interesamos en seguir siendo interesantes para el otro.

En mi casa tenemos cuatro hijos, adolescentes, y yo veo a mi pareja y siento pasión, ganas de tener sexo y, sobre todo, admiración.

Afirmas que “cuando falta pasión, se muere el amor”. ¿Cómo mantenerla viva con uno o varios niños correteando por casa y demandando tiempo de mamá y papá?

Buscando el momento en el que los niños descansan. Los niños, por su salud, deberían estar durmiendo entre las 8 y media y las 9. A partir de esa hora se puede tener una cenita romántica, apagar las pantallas y crear un ambiente en el que apetezca besarse, acariciarse y hacer el amor.

No nos gusta que nuestra pareja no atienda a los hijos, que se despreocupe de sus horarios o que no sepa qué darles de cenar, ¿cómo decírselo sin que piense que queremos cambiarle?

La pareja no tiene por qué cambiar por el otro, pero irremediablemente, tiene que colaborar y ser un equipo. Y para eso sí hay que cambiar. Hay que hablar desde el respeto, expresar cómo te sientes tú cuando te ves sobrecargada, recordarle en qué te puede ayudar cuando no sale de él y ser agradecidos cada vez que uno se esfuerza por el proyecto, aunque esa sea su responsabilidad.

Sería ideal que una pareja antes de comprometerse y tener hijos conociera la escala de valores del otro. Nos evitaríamos muchos problemas futuros.

¿Qué es el amor? ¿Cómo deberíamos explicárselo a un niño del siglo XXI? ¿Es necesario desmentir el mito del amor romántico?

El amor es respeto, es desear el bien para el otro, es querer que sea mejor persona a tu lado y tú ser mejor persona al lado suyo, es comunicación, es sexo, es tener un compromiso, es una idea de futuro, no para toda la vida, pero sí mientras dure bonito.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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