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¿Qué hacer para ser feliz? Consejos para lograr el bienestar emocional

No solo es importante aplicar tips a uno mismo, sino también a su actitud ante la vida y, especialmente, ante los demás para alcanzar un estado de felicidad pleno.

Mujer feliz (Foto: Pexels)
Mujer feliz (Foto: Pexels)

Cómo ser feliz es la pregunta del millón, esa que se han preguntado prácticamente todas las personas que alguna vez han pisado este mundo. La cuestión es que no parezca que tenga una única respuesta, y ni siquiera existe una concreta que sea una garantía para alcanzarla. Eso sí, se pueden “comprar papeletas” para alcanzarla. 

Los expertos han intentado afrontar esta pregunta sobre la felicidad desde un prisma científico, también los psicólogos y demás disciplinas que tienen mucho que ver con el estado de ánimo. Pero al final, todo lo que han podido avanzar unos y otros es en aportar consejos genéricos que aumentan las posibilidades de lograr el bienestar emocional. 

Ser honesto

No quiere decir lo mismo que tener que ir diciendo “las cosas a la cara”, como tanta gente se vanagloria de hacer. Se trata de ser sincero primero con uno mismo y después con los demás. Y esto implica, por encima de todo, no mentir. Esta, la mentira, es una de las enemigas acérrimas de la confianza, elemento fundamental para disfrutar de un entorno feliz.

Ser comunicativo

Es una habilidad muy infravalorada y que no es nada sencilla de tener. El ser humano es sociable por naturaleza, pero los prejuicios culturales, los miedos y las cicatrices que la vida va dejando por el camino hacen que no terminamos de abrirnos a nuestros seres queridos. Y la comunicación es otro pilar básico para alcanzar la felicidad porque no hay forma humana de superar un problema que no implique compartirlo con alguien de confianza.

Ser empáticos

La empatía es una de las condiciones esenciales del ser humano y cada vez se aprecia menos en nuestra sociedad. Ponernos en la piel de los demás antes que en la propia, prestar ayuda de forma desinteresada, etcétera. A través de la empatía se puede ayudar a ser más feliz a un ser querido, pero también a serlo uno mismo si se contagia de la vibra positiva del entorno.

Cultivar el cariño y el respeto por el prójimo

Si alguien te quiere o no se siente, no hace falta tenerle encima todo el día abrazándote, pero es muy aconsejable cultivar el cariño a diario, tanto a nivel gestual como, muy importante, a nivel verbal. Y esto implica también mantener siempre el respeto por los que más quieres, no perdérselo jamás. 

Dejar ir lo que no ayuda a ser feliz

Este es un consejo fundamental, pero desgraciadamente no es fácil aprender a hacerlo. La vida es corta, y no podemos dejar que corra pensando en que alguien o algo puede cambiar, o que ese alguien o esa cosa pueden volver a hacernos bien como una vez lo hicieron. Dejar atrás aquello que lastra nuestra felicidad es fundamental para alcanzarla. 

Dedicarse tiempo a uno mismo

Disfrutar de uno mismo implica reservar un tiempo al día para pensar y reflexionar, y también para hacer aquello que te ayude a ser feliz. Puede ser deporte, alguna actividad cultural, compartir tiempo con amigos cercanos, lo que sea que siempre sume en positivo en la compleja ecuación de la felicidad. 

¿Y en la maternidad?

Lo fundamental es afrontar este paso si el cuerpo te lo pide, no algo racional que surja de la presión social o del “me toca porque se me pasa el arroz”. La maternidad no es una solución a la infelicidad, sino todo lo contrario en caso de que tus circunstancias personales y emocionales no acompañen. En cambio, si lo deseas, adelante, porque todos los duros retos que supone esta experiencia vital merecen la pena con creces. 

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