Síndrome de Alienación Parental

Síndrome de Alienación Parental, qué es y cómo detectarlo

El Síndrome de Alienación Parental es un trastorno no reconocido, pero que pueden padecer algunos menores que estén viviendo el proceso de separación de sus padres. Si quieres saber en qué se basa, las consecuencias que puede generar y cómo detectar su presencia en los niños, te lo explicamos aquí.

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Fuente: iStock

El Síndrome de Alienación Parental (SAP) es un conjunto de síntomas que puede vivir un niño cuando uno de sus padres utiliza distintas estrategias para transformar la conciencia de este para conseguir así impedir o destruir los lazos que tenga con el otro progenitor

Es un fenómeno que suele darse cuando un menor está inmerso en el proceso de separación de sus padres, es decir, que puede ser reconocible en algunas familias divorciadas

Aunque ya por 1985, el psiquiatra estadounidense Richard Gardner hablara de dicho síndrome, lo cierto es que no se encuentra recogido como trastorno y de momento su existencia no ha sido aceptada ni por la OMS (Organización Mundial de la Salud) ni por la Asociación Americana de Pediatría

Como decimos, es habitual que sea una situación que se desencadene después de un divorcio o separación y esté originada por un progenitor con respecto al otro. No obstante, también puede ser que no esté provocada por los padres, sino por una persona que no tenga la custodia directa del niño, como la nueva pareja u otro familiar cercano como un tío o un abuelo. De hecho, este síndrome también puede tener casos dentro de familias que aún mantienen el vínculo, aunque es poco frecuente

Consecuencias para el niño

Los niños que pasan por dicho trastorno acaban desarrollando un odio injustificado hacia uno de los progenitores y esto tiene consecuencias terribles para el desarrollo psicológico de los pequeños

Aunque en otros casos no se genere un odio como tal, sí que puede producirse un deterioro de la imagen de uno de los progenitores, y esto hace que los niños no se sientan orgullosos de su padre o de su madre debido a esa imagen de menor valor sentimental o social

Normalmente, el niño acaba rechazando al otro progenitor de forma frívola y asidua. Hace comentarios exagerados y sin justificación y no muestra sentimientos de vergüenza o culpa por hacerlos. Además, es destacable que la forma en que los hace y el propio léxico (en general empleando palabras o comentarios impropios para su edad) que utiliza es semejante al progenitor “alienador” con el que si manifiesta unión.

Signos de alarma

Cuando un niño manifiesta este rechazo es debido a varios comportamientos que tiene uno de sus progenitores hacia el otro. Para detectar la posible existencia de este problema, algunas de estas actitudes o conductas son: 

  • Menosprecio del otro progenitor mediante insultos, comentarios negativos y con adjetivos que le ridiculizan y afectan a su imagen delante del niño.
  • Poner dificultades en la relación del menor con su otro progenitor impidiendo la comunicación entre ambos, las visitas o la convivencia.
  • Subestimar los sentimientos de los niños hacia el otro progenitor.
  • Impedir que el otro progenitor sea partícipe de decisiones importantes relacionadas con el menor como su salud o su educación.
  • Inculcar al pequeño mentiras sobre su otro progenitor.
  • Reforzar la posible actitud de rechazo del menor. Es decir, premiar o incentivar la cultura despectiva.
  • Incluir a otros familiares o amigos en el rechazo y ataques hacia el otro progenitor. 

 

 

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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