Pareja

Síndrome de Peter Pan: adultos con miedo a crecer

El síndrome de Peter Pan es más común de lo que puede parecer. Descubre en qué consiste y cómo nos afecta.

Peter Pan
Foto Istock

Adultos que no terminan de asumir que lo son y no aceptan, por tanto, las responsabilidades y roles correspondientes a su edad. Estas características son las que definen el conocido como síndrome de Peter Pan.

Todos conocemos al popular personaje Peter Pan, el eternamente niño que se resistía o tenía miedo a crecer y es en la esencia de este personaje en la que se asienta el síndrome de Peter Pan: adultos incapaces de madurar y de adoptar los roles del mundo adulto.

Según los expertos, el síndrome de Peter Pan puede darse en hombres y en mujeres, pero es más frecuente en hombres.

Características del síndrome de Peter Pan

Fue en 1983 el psicólogo Dan Kiley quien escribió el libro ‘The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up’ (El síndrome de Peter Pan: los hombres que nunca crecieron) y a partir de esa publicación este término fue aceptado y empezado a utilizar en la psicología popular, aunque la Organización Mundial de la Salud no lo ha reconocido como un trastorno psicológico. 

Para Kiley, "el síndrome de Peter Pan se puede definir como el conjunto de características que sufre una persona que no sabe o no quiere aceptar las obligaciones propias de la edad adulta, no pudiendo desarrollar los roles (adulto, padre, pareja…) que se esperan según su ciclo vital o desarrollo personal”.  

Las principales características de los adultos que presentan este síndrome son:

  • Negación a asumir responsabilidades de adultos.
  • Dificultad para afrontar las dificultades.
  • Inmadurez.
  • Resistencia o dificultad para cuidar a los demás.
  • Baja autoestima y poca tolerancia a la frustración.
  • Necesidad y demanda de la protección y el cuidado de otros.
  • Egoísmo y egocentrismo.
  • Problemas para comprometerse, marcarse metas y tomar decisiones.
  • No aceptación de los roles correspondientes a su edad o momento vital.
  • Dificultad en las relaciones sociales: esa negación a asumir responsabilidades y a enfrentar problemas puede provocar dificultad en las relaciones sociales, tanto con amigos, pareja, familia o en el ámbito laboral.
  • Ansiedad, angustia o depresión: cuando el choque entre la realidad, las dificultades y las obligaciones de la vida y esa incapacidad de asumirlas o afrontarlas se hace patente pueden aparecer sentimientos de angustia, ansiedad y depresión en las personas que lo padecen.

Debido a estos rasgos de personalidad, es frecuente que, en sus relaciones de pareja, una persona con síndrome de Peter Pan busque relacionarse con personalidades marcadas o definidas dentro de lo que se conoce como síndrome de Wendy, personas con una gran necesidad de satisfacer a los demás, principalmente a la pareja y los hijos. 

Las personas que padecen síndrome de Peter Pan encuentran muchas dificultades para tener una vida estable y para mantener relaciones de pareja comprometidas y duraderas.

Causas del síndrome de Peter Pan

Según la psicóloga sanitaria, experta en Terapia de Pareja y Sexualidad, Mariola Bonillo, "este síndrome es frecuente en casos en los que no ha existido un aporte afectivo estable, en personas educadas con un estilo hostil, rígido, exigente, con la asignación de responsabilidad excesivas para la etapa infantil", sin embargo, también sostiene que pueden ser "consecuencia de justamente lo contrario, infancias donde se ha recibido una educación demasiado permisiva y no se ha enseñado a asumir responsabilidades. Ambos contextos generan la misma respuesta, el adulto no sabe o no quiere asumir las naturales responsabilidades que tiene como adulto"

foto firma

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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