Os sentiréis identificados

Situaciones cómicas que se vuelven normales cuando tus hijos duermen mal

Hay experiencias que es mejor tomarlas con humor para poder soportarlas mejor, así que te animamos a poner en práctica esta táctica con esas noches en vela porque no hay forma de que duerman tus peques.

Uno no sabe lo que es dormir mal de verdad, salvo excepciones, hasta que no es padre o madre. Esto es así se pongan como se pongan casi todas las personas que no lo son y te digan que ellos tampoco han pegado ojo. Porque no pasa una noche, sino que es muy habitual encadenar varias sin dormir y porque al día siguiente los peques están, milagrosamente, al 120% de energía y tú, en cambio, solo quieres tirarte al sofá. Y no puedes. ¡No puedes!

Una situación así, sobre todo cuando es sostenida en el tiempo, es muy dura. El agotamiento afecta al estado de ánimo y físico, te vuelve más irritable, aumentan las discusiones en casa y los despistes en el trabajo, entre otras muchas consecuencias. Todas son normales, 100% comprensibles. Y no hay mucho que puedas hacer más allá de intentar acostarte antes la noche siguiente y esperar a que duerman mejor. 

Bueno, hay algo que sí puedes hacer y que parece una tontería pero a la larga ayuda mucho a sobrellevar mejor la situación y limitar su impacto psicológico: tomártelo con humor

Coge una libreta y un boli y toma nota de las situaciones surrealistas provocadas porque los niños no duermen. Ya verás cuando, incluso en tus días de máximo agotamiento, recordar estas experiencias cómicas te saca a ti y con quien las compartas una sonrisa de oreja a oreja y muchas carcajadas. 

Que no te dé vergüenza hacerlo porque no eres el único ni serás el último en vivirlas. Y si no crees que es así, repasa esta lista de situaciones cómicas que se vuelven normales cuando los hijos duermen mal y verás cómo te sientes identificado con la mayoría de ellas. 

“Jugar al tetris” por la noche

Cuando los niños duermen mal y estáis hartos de pasaros la noche en su habitación en vela, entran en vuestra cama y entonces comienza la edición personas del ‘Tetris’. Hay quien duerme de lado al filo de la cama para no caerse, otros que echan pie a tierra para asegurar el equilibrio, padres y madres que amanecen cruzados en los pies con tal de tener un huequito en el que echar una cabezadita… ¡No me digas que nunca te has visto así!

24/7 informado

Tantas horas en el suelo de la habitación o sentado en el taburete para acompañarles hasta que se duermen cada vez que se desvelan te has convertido en el tipo o tipa más informado del planeta, ¿verdad? Has hecho un master en community manager de lo trilladas que tienes las redes sociales, has pagado la suscripción a todos los periódicos digitales y te has dejado la vista viendo series en el móvil con tal de no dormirte en el suelo. 

Entrenamiento nocturno

Hayas ido o no al gimnasio, sabes que por la noche, cuando se desvelen, toca activar el cuerpo. Ya sea los gemelos para caminar de puntillas por media casa hasta volver a la cama o el cuerpo entero al reptar como una serpiente o andar a cuatro patas cual cocodrilo al salir del agua. Hacer el reptil en mitad de la noche es un clásico de los padres con hijos que duermen mal. ¡Cuidado con dejar objetos en medio del camino!

La duda en un pasillo

El pasillo de casa, como en la serie Mira lo que has hecho de Berto Romero, se convierte en vuestro ágora particular: espacio de debate, reflexión y duda. ¿Vamos o no? ¿Entramos o le dejamos llorar? ¿Se habrá dormido por fin? Y vosotros ahí, a las tres de la mañana, hechos un mar de dudas en el pasillo de casa cuando mañana toca levantarse a las 7…

Que te quedes dormido jugando con ellos

Si te gusta dormir y no has podido hacerlo la noche anterior y por la mañana estás con los peques, prepárate para sufrir. Ya puedes buscar actividades que te espabilen y tomar mucho café porque, de lo contrario, no serás el primer papá o la primera mamá que se queda tiesa leyendo un cuento infantil. Y no, no van a tener piedad contigo: serán implacables y te despertarán a gritos.

Sentirte como la bolita del pinball

Por fin estás durmiendo profundo y, de repente, un grito o llamada -¡Agua, mamá; papá, pis!- te desvela. Pegas un bote y te encaminas sin saber bien cómo hacia la habitación de los niños. Y llegas, pero a la mañana siguiente te duele en cinco sitios distintos y tienes seis moratones. ¿Qué ha pasado? Haces memoria y recuerdas que te convertiste, durante el corto trayecto de la cama a la de los peques, en una bola de pinball: te comiste tres paredes, cuatro picos y dos puertas. Como poco.

Adán y Eva

Puede ocurrir cuando estéis manteniendo relaciones sexuales, mientras hacéis vuestras necesidades u os dais una ducha. Se despiertan y toca correr para que no desvelen más de la cuenta o no despierten a sus hermanos. Toda la vida siendo pudorosos en casa, sin atreveros a caminar desnudos, y de repente lo hacéis delante de vuestros hijos porque no queda otra que atenderles. Tranquilos, suelen estar tan aturdidos que ni se acordarán...

El fantasma que aparece

Pocos sustos imponen más que en mitad de la noche, cuando estás dormido, aparezca alguien en la habitación por sorpresa y te interrumpa el sueño, ¿verdad? Pues cuando seas padre o madre, prepárate para experimentarlo. Un consejo: intenta que elijan un peluche que no asuste por las noches para dormir o el susto será mayor.

Universo Disney

Y, sin comerlo ni beberlo, estás a tus 40 años envuelto en sábanas de Anna y Elsa y rodeado de peluches. Y duermes mejor que en brazos. ¡Por fin! Esto ocurre cuando, desesperados, cambiáis de cama a los peques y uno de los dos duerme solo en su cama. Ni tan mal, ¿verdad?

Convertirte en búho

Si el desvelo dura más de la cuenta, pasas a ser un búho en vez de un ser humano. Imposible conciliar el sueño de nuevo. Y llegan los problemas porque las tentaciones se multiplican: asaltar la nevera, ponerte una serie o contestar los mails para adelantar en previsión de que la mañana siguiente será dura son algunas alternativas, ninguna de ellas recomendable, lógicamente.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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