Manualidades

10 ideas divertidas para construir un fuerte

Estas 10 ideas súper divertidas para construir un fuerte, mantendrán ocupados a tus hijos construyendo fuertes y refugios todo el día. Construir un fuerte es una excelente actividad sin pantallas para niños y niñas de todas las edades.

¿Recuerdas haber construido fuertes, guaridas o refugios cuando eras niño? Mantas, sillas, cojines o los bajos de una mesa proporcionan muchas horas de felicidad y diversión. Incluso aún más especial si se toman la merienda en su fuerte o lo preparan para dormir esa noche en su particular refugio.

Consejos para construir un fuerte
Foto: Istock

Además de ser muy divertido, construir fuertes y refugios es una gran actividad para nuestros pequeños constructores. La planificación, la construcción y la resolución de problemas son habilidades que los niños y niñas aprenden mientras construyen su refugio o fuerte. Los niños y niñas también usan muchos conceptos matemáticos y desarrollan su conciencia espacial cuando construyen un fuerte, y también ofrecen muchas oportunidades para la interacción social y el juego imaginativo.

Un fuerte, un refugio, es también un lugar perfecto para “escapar”. Puede convertirse en el sitio idóneo para que un niño o niña abrumados se calmen y autorregulen, o quizás, un espacio tranquilo y acogedor para que se concentre en la lectura, o el lugar ideal para acurrucarse con alguien a quien quiere.

Ideas para construir fuertes y refugios

He recopilado algunas ideas para que te inspiren a ti y a tus hijos a construir vuestro propio fuerte o refugio. Lo mejor de construir un fuerte es que siempre lo puedes adaptar al espacio que tengas. Puede servir para entretenerse un día lluvioso, como para ser la sombra de un día caluroso. Podéis construir vuestro fuerte tan grande o tan pequeño como queráis, o tan elaborado o simple como os apetezca.

Añadidle cojines, peluches achuchables, libros, una luz cálida, una alfombra, sábanas o mantas. Todo es bienvenido para la comodidad dentro del refugio para niños.

1. Bajo la mesa

Construir un refugio o fuerte bajo la mesa del comedor es un clásico entre los clásicos. Unas sábanas que cubran los laterales de la mesa serán más que suficientes para simular las paredes del refugio.

2. Entre dos sofás

Para todos aquellos que tenéis dos sofás en el salón con esa disposición que deja justo un hueco entre ambos, o entre un sillón y un sofá. Ese rincón es otra buena oportunidad para crear un refugio infantil. Unos cojines y una tela o sabana a modo de techo es lo único que necesitas para este pequeño lugar. Recuerda que no es necesario que sea grande.

3. Con los cojines del sofá

Este es uno de los favoritos de mi hija. Usa los asientos y los cojines del respaldo para construir su propio fuerte en el sofá. Una pequeña manta para el techo y las paredes preparadas con los almohadones del sofá. Es un fuerte para niños de lo más cómodo.

4. Con una caja de cartón

Reutiliza una caja grande de cartón para diseñar un castillo, una casita, una tienda o un cohete, lo que más le apetezca a tu peque. Lo mejor de elegir esta opción es que se puede diseñar al gusto. Unos rotuladores o pinturas para colorear el cartón o unas pegatinas le tendrán un tiempo de extra entretenido creando desde cero su especial refugio.

Cómo construir un fuerte paso a paso
Foto: Istock

5. Con una funda nórdica

El fuerte para niños más fresco para el verano. Solo necesitáis una funda nórdica, un ventilador y unos libros. Coloca un ventilador en la abertura de la funda para que lo llene de aire, procura que sea una funda pequeña para que se hinche rápidamente. Coloca unas pilas de libros, no sólo para fomentar la lectura, sino también para que sirvan de base y eviten que este particular refugio salga volando. Divertido, ¿verdad? Irresistible no probarlo en plena ola de calor.

6. Con una sombrilla

Si tienes jardín o terraza, o incluso en el interior si tienes un soporte para la sombrilla podréis crear este refugio para niños. Era mi favorito de pequeña. Con la ayuda de unas pinzas de la ropa sujeta una sábana alrededor de la sombrilla, dejando una abertura. Mejor si es una sombrilla pequeña. Es un lugar ideal para relajarse, jugar y soñar.

7. Con unos churros de piscina

Atentos grandes constructores, aquí tenéis todo un reto. Se puede construir toda la estructura de una casa o refugio, es decir, un cubo o añadir el triángulo a modo de tejado. Sujetad los churros con cinta adhesiva. Te recomiendo que busques la más resistente posible. Para luego cubrirlo con un par de sábanas. Es un proyecto impresionante para trabajar juntos en él midiendo, ajustando, corrigiendo errores y teniendo mucha paciencia. El resultado no os defraudará.

8. Con pequeñas cajas

Si no has conseguido una caja grande para poder hacer el fuerte, no pasa nada. Podéis usar cajas más pequeñas e ir ajustándolas en tamaño y medida. Una nueva forma de crear paredes tras las que jugar sin parar.

9. Con un hula hoop

Este fuerte para niños puede llegar a ser precioso, pero requiere un poco de bricolaje. Vas a necesitar un hula hoop, unas cortinas de baño, cuerda, anillas y un taladro. Perfora con el taladro cuatro agujeros en el hula hoop en lados opuestos. Pasa cuatro tramos de cuerda por cada agujero para unirlos al centro y sujetarlos al techo. Con unas simples anillas de encuadernación sujeta la cortina de baño al hula hoop. Y listo.

10. Con una mosquitera

Hay un tipo de mosquiteras que se pueden colocar sobre las camas y quedan a modo de dosel. Pues esas mismas las puedes usar para crear un mini refugio en cualquier rincón. Podéis decorarlo haciendo mariposas o flores con cartulina y pegarlas a la mosquitera.

Los fuertes o refugios para niños son los lugares ideales para relajarse, desconectar, jugar, dormir, leer y lo que más os apetezca. En verano se pueden disfrutar con un helado y en invierno como refugio en un día de lluvia y frío. ¿Con cuál os vais a animar?

Mónica Palacios

Mónica Palacios

Aprendiendo a ser madre, mientras comparto todo lo que aprendo Cuando me dijeron esa típica frase de “Cuando seas madre, tu vida cambiará”, no imaginaba cuánto. Mi hija llegó para cambiarlo todo y hacerme ver que solo quería ser la mejor versión de mí misma para ser la madre que ella necesitaba. La conciliación laboral fue imposible, y pronto supe que no volvería a mi anterior trabajo de profesora de alemán. Comencé a leer y formarme, y sentir la necesidad de compartir todo lo experimentado y sentido con otras madres. Así comenzó Los Cuentos de Mamá, como una voz más de una madre que admite sus errores, aprende, llora y ríe en la tarea más difícil que asumimos al ser madres y padres: la crianza. Los Cuentos de Mamá ha ido creciendo hasta convertirse en una gran comunidad, tanto en las redes sociales, como en el blog. Una comunidad que se nutre de las ideas y propuestas que comparto sobre juego independiente, crianza, libros, manualidades y actividades sencillas con las que seguir fomentando el asombro, la imaginación, la creatividad, la diversión y el aprendizaje de nuestros hijos.

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