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10 juegos educativos para disfrutar al aire libre en tu jardín

Pasar tiempo con nuestros hijos al aire libre puede ser muy placentero y educativo. Si además quieres que se lo pasen bien y que se olviden por un rato de consolas, tabletas y móviles, te traemos unas cuantas ideas de juegos de exterior para disfrutar con ellos.

Juegos con niños en el exterior
Feepik

Les permite ejercitarse, luego previene problemas de salud a la vez que ganan en autonomía, mejoran las relaciones y disparan su creatividad. Los juegos educativos al aire libre son imprescindibles para los niños, sobre todo cuando se puede disfrutar del buen tiempo.

Los más pequeños son espontáneos, buscan el entretenimiento a su modo, echándole imaginación. Gusta observarlos para comprobar las relaciones que establecen entre ellos, lo que conlleva el ejercicio de roles, y ver cómo pueden superarse.

Para daros ideas y practicar con ellos, aquí te dejamos unos ejemplos.

Juegos educativos al aire libre de ayer, hoy y siempre

Recopilamos algunos juegos populares que sonarán a los padres de unos 30 años en adelante.

1. La comba

En los juegos de comba los niños se pueden entretener solos y acompañados. Hay muchas variantes y canciones populares para acompañar el juego, como El cochecito Leré. Se puede variar el ritmo para saltar más o menos rápido y el número de niños que saltan a la vez. ¿Qué tal incorporar canciones en inglés?

2. El juego de la soga

La soga se marca en el centro con un pañuelo o algún otro elemento que actúe como línea central, y cada lado de este se colocan los niños divididos en dos equipos. Dibuja dos líneas en el suelo, una a cada lado de la línea central de la soga a la misma distancia respecto a esta, y marca el inicio del juego para que ambos equipos empiecen a tirar hacia sí con fuerza. Cuando el pañuelo atraviese las líneas de uno de los equipos, este habrá ganado.

3. El pañuelo

El pañuelo tiene muchas variantes, y es uno de los juegos educativos al aire libre más entretenidos. Los niños se dividen en dos equipos y a cada miembro se le asigna un número.

Cada equipo se coloca detrás de las líneas de salida y, justo en el centro, se coloca la persona que sujeta el pañuelo. Tiene que decir un número en voz alta, de manera que serán llamados dos componentes, uno de cada equipo. Deben correr para atrapar el pañuelo primero y volver con él a su línea de salida. Quien lo atrape primero será perseguido por el otro en su huida a “casa”, y si es atrapado perderá.

4. Carreras en todas su variantes

Contrarreloj, con obstáculos, por relevos… Son muchas las opciones, a las que se suman el clásico pilla-pilla.

5. El balón que no cae

La idea es pasarse el balón con las manos sin llegar a agarrarlo y sin que caiga, solo golpeando al ser recibido.

Con la pelota también se puede jugar al rondo: los jugadores se colocan en círculo y se lo pasan con los pies, evitando que la persona que está en medio la intercepte. Si lo hace, tendrá que ocupar su lugar quien la ha intentando pasar.

6. El pollito inglés

Los jugadores se colocan en la línea de salida, a la misma altura. En el lado opuesto habrá una pared sobre la que otro niño/a se apoya para contar, sin mirar: “¡Un, dos, tres, pollito inglés!”. Al terminar su cántico cara a la pared debe mirar hacia atrás, y si descubre a alguien moviéndose lo mandará a la línea de salida.

Así, el objetivo del resto de jugadores será moverse hasta la meta, la pared, tratando de ser el primero/a en llegar, pero solo podrán hacerlo mientras el niño/a que está en la pared no mire.

7. Tutti-frutti

Es una variante del pilla-pilla. Un niño o niña se dedica a perseguir a los demás, intentando atraparlos. Cuando está a punto de serlo, y para evitarlo, el niño perseguido puede decir una fruta, lo que le salvará, pero también le inmovilizará. Para poder moverse de nuevo y seguir jugando, tiene que ser liberado por un compañero que también esté jugando.

Las frutas no se pueden repetir, y quien lo haga o sea atrapado pasará a perseguir a los demás.

8. El escondite

Contar sin mirar para dar tiempo a los demás a que se escondan y, al terminar, salir a descubrir su escondite. Uno de los juegos educativos al aire libre más clásicos, pero que también se puede jugar en casa.

9. El juego de la silla

¿Recuerdas la mecánica de este juego? Se colocan sillas en función de los componentes que haya, con una menos (por ejemplo, siete sillas para ocho componentes). Se deben colocar en círculo con el respaldo mirando hacia dentro de este, y mientras suena la música hay que bailar alrededor del círculo.

Un árbitro que no ve, porque está de espaldas o con los ojos tapados, detiene la música en algún momento, y los componentes tienen que sentarse rápidamente. El que no tenga silla será eliminado, y se retirará una para seguir jugando.

10. La rayuela

Otro clásico, y también con muchas variantes. Se dibujan las casillas con sus números en el suelo y se lanza una piedra a una de ellas, empezando por la del número 1 (que estará más cerca).

Si el jugador acierta sin que la piedra caiga fuera, podrá recorrer el tablero completo a la pata coja sin pisar línea, recogiendo su piedra por el camino sin caer. Si lo hace o pisa línea perderá, y tendrá que continuar intentándolo en el mismo número.

 

Con solo 10 ejemplos de juegos educativos al aire libre podemos asegurarnos horas y horas de diversión. Si se introducen variantes y se deja volar la imaginación de los niños, serán muchas más. ¡A jugar!

Fundamentos del juego libre, en vídeo

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