Def con Tres. Porque las familias numerosas son así

Tener seis años es complicado

¿Cómo te afecta la llegada de un hermanito cuando tienes seis años? En la casa de Def con Tres el bebé recién nacido es el rey del Rock’n’Roll, la mediana ha decidido disfrazarse de Spiderman musculoso y el hermano mayor… lleva su tsunami interior como puede.

Tener seis años es complicado

La irrupción del bebé de mes y medio Héctor-Elvis ha supuesto definitivamente en la existencia de mi hijo Martín, de seis años, un tsunami de sensaciones encontradas. Su madre y yo pensábamos que estaba todo más o menos controlado; sin embargo, las grietas de los celos hacen mella en su fortaleza asediada y se resquebraja.

 

Al principio creímos que su rebeldía era normal y que tan solo se trataba de un estado insoportable de prematura pre-adolescencia. A Martín le encanta coger a su hermano Héctor en brazos y hablar con él, pero su inteligente sarcasmo con nosotros se ha vuelto ilimitado. Y ha tenido algún gesto brusco de rabia hacia su hermano. Además, molestar a las visitas poniendo los pies encima del sofá justo a su lado se ha convertido en un deporte. Una noche sus gritos de terror fueron desesperados. Unos zombis intentaban comérselo. Lo achacamos al bombardeo de Halloween. Pero no, esta es la segunda ocasión en la que Martín pierde su trono y nos reclama más que nunca. Ya hemos puesto remedio.

 

Abrázame fuerte

 Por su parte, Beatriz, de cuatro años, vive en un estado de felicidad constante en el que es divertido chinchar a Martín. Lo que ocurre es que Martín se ha percatado de que sus malas pulgas mantienen a raya a su hermana. Y, claro, se dan nuevos conflictos.

 

Como nueva hermana mediana ha encajado perfectamente en su papel. Si el bebé llora nos avisa con más insistencia e intenta limpiarlo y ponerle ella el pañal. Es cierto que ella también está un poco más sensible. Si le molesta el tono de la pregunta no contesta, lo cual resulta un tanto enervante, aunque al cabo de un rato necesita dar un beso y que la abracen muy fuerte. Por lo demás, todo sigue su curso. Le encanta jugar bajo el sofá e imitar las voces que oye, ponerse su disfraz de Spider-Man musculoso. Y sigue convencida de sus poderes mentales para abrir las puertas de salida del metro. Bueno, también cree que a mí se me cayó el pelo un día muy ventoso y que sus abuelas fuman a escondidas en la cocina cuando la van a ver. Cosas de la vida infantil.

 

Rock’n’Roll

Héctor-Elvis tiene un mes y medio y cada vez le gusta más estar rodeado de las voces que tiene identificadas. Si está despierto prefiere tenernos cerca y si no canta y canta a cualquier hora. Y para nuestra sorpresa ha empezado a sonreír. Supongo que se trata más de un acto reflejo que de una muestra de satisfacción, pero lo más curioso es que antes no lo hacía. Él es el rey del rock’n’roll.

Martín se hace mayor y contesta, pero tiene pesadillas y necesita saber que estamos ahí. Ha sido destronado dos veces y lo tenemos que entender. Beatriz se cuela en la cama de forma pertinaz con increíbles patadas en la cara a las cinco de la mañana. Siempre me da un beso. Su madre acusa la falta de sueño. La realidad muta. Los problemas crecen y menguan. Los mayores se hacen pequeños y los pequeños crecen. Elvis is alive y el que no lo crea que se pase por casa.

 

 

Etiquetas: bebé, celos hermanos, familia numerosa, peleas niños

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS