Def con tres. Porque las familias numerosas son así

Papá, ¿para qué sirve la familia?

Todos habíamos oído o leído que los niños hacían preguntas difíciles. Sí, todos lo sabíamos ya. ¿Cuántas veces nos lo habían dicho? El problema explota en la cara cuando uno tiene que responder a las cuestiones planteadas por su propia prole.

Papá, ¿para qué sirve la familia?

Los niños hacen preguntas de todo tipo, pero esta semana me gustaría destacar la de mi hijo mayor Martín, de seis años. Tras una agria discusión sobre la idoneidad de apagar la tele en un determinado momento y aún con lágrimas rabiosas en sus mejillas –es sorprendente la capacidad infantil para recorrer todos los registros de la “psicotragicomedia”- me espetó: “¿Papá, para qué sirve la familia? ¿Para qué? ¿Me lo puedes decir?”.

 

La manada encabritada de gritos alertó a su madre que apareció con Elvis-Héctor-Mitxi (nueva denominación) en brazos y me increpó con una de esas miradas antidisturbios. En ese momento sólo se me ocurrió responderles a los dos: “Yo tampoco lo sé, pero tiene su encanto”.

 

Lechugas en la nariz

 

Las mañanas del fin de semana llenan nuestra cama de manos, pies, golpes, codazos y patadas en miniatura a una hora temprana. El amor infantil no entiende de horarios. Es entonces cuando el lecho conyugal se convierte en el epicentro de la familia o en un huerto.

 

Martin y su hermana Beatriz, de cuatro años, aprovechan para mantener las conversaciones más animadas. Elvis-Héctor-Mitxi (este último nombre es el de una cabra de unos dibujos animados), de dos meses y medio, se incorpora con sus gritos y sonidos de ardilla.

 

Yo me pregunto de nuevo en ese momento para qué sirve la familia. Me asaltan las dudas, sin llegar al naufragio neuronal, y escucho como Martín y Beatriz repasan sus dolencias en plan escena de “Arma Letal”. “Yo tengo dermatitis utópica”, dice Martín satisfecho. “Atópica”, corrige su madre. Y Beatriz orgullosa añade: “Pues yo, además, tengo vegetales en la nariz”. Martín sorprendido le pregunta: “¿Tienes lechugas en la nariz, pero qué dices?”. “Vegetaciones, Beatriz”, comenta su madre de nuevo. Yo me duermo y al despertar me aseguran que no lo he soñado.

 

Brujas Nocturnas

 

Las Brujas Nocturnas, la escuadrilla aérea femenina del Ejército Rojo que diezmó a la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial, ha perdido a su última integrante. Pero las brujas nocturnas y diurnas existen y están en todas partes. Lo dijo Roald Dahl y lo ha experimentado Martín en el patio del cole.

 

Ha hecho amistad con unas chicas mayores que él. El tipo está encantado, pero cuando me comentó cuál era su papel en el juego pensé que de mayor entendería perfectamente qué es una bruja nocturna.

 

Etiquetas: familia

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