Verano

Consejos para protegernos y proteger a nuestros hijos del calor

¿Sabes cuánto y con qué debemos hidratarnos cuando las temperaturas se disparan? ¿Cómo vestirnos y qué comer cuando el calor aprieta? Toma nota porque te lo contamos a continuación.

Tras muchos meses de espera, el verano ha vuelto a nuestro calendario. Con él llegan las vacaciones, de niños y adultos, y con él también llegan las altas temperaturas y el momento de pensar en cómo disfrutar del calor sin dejar de proteger nuestra salud, y sobre todo la salud de los más pequeños.

Ahora, a las puertas de una ola de calor que dejará durante varios días temperaturas de 40 grados o más en muchas regiones de la Península, desde Ser Padres hemos querido recopilar, con la ayuda de reclamador.es, una serie de consejos para que la subida del mercurio no os afecte negativamente y ni tú ni tus hijos sufráis mareos, erupciones cutáneas o calambres musculares, entre otras dolencias.

Consejos con los que también queremos hacerte lo más llevaderas posibles esas noches en las que las temperaturas siguen siendo altas a pesar de la oscuridad. Toma nota.

No sustituyas el agua por bebidas azucaradas

Para evitar la deshidratación es importante que no sustituyas el agua por bebidas o refrescos azucarados. El mejor aliado para combatir las altas temperaturas y mantenerse hidratado es el agua. Tampoco es aconsejable sustituir el agua por bebidas alcohólicas o con cafeína, pues conseguirán el efecto contrario al deseado, que es mantener el cuerpo hidratado. 

Evita salir a la calle entre las 12 y las 16 horas

Siempre que sea posible, se debe evitar salir a la calle en las horas centrales del día, pues es durante este periodo cuando los termómetros llegan a marcar las máximas temperaturas de la jornada. Si es inevitable, el consejo es siempre intentar caminar por lugares en sombra, evitando la exposición directa al sol.

No hagáis deporte al aire libre

Es importante evitar hacer ejercicio físico en la calle, y mucho más en las horas centrales del día. Lo mejor cuando aprieta el calor es hacer ejercicio en la playa, pero si ésta no está a nuestro alcance recurramos entonces a la piscina. Y para que tú no pierdas la forma física te recordamos que lo mejor es hacer ejercicio durante las primeras horas del día o bien al caer el sol. Otra opción es acudir a gimnasios o centros deportivos climatizados, donde puede realizarse deporte evitando exponerse a las altas temperaturas de la calle.

No te olvides del protector solar

Si bien siempre es importante no salir a la calle o tomar el sol sin protector solar, en verano es fundamental proteger tu piel y la de tus peques con ese tipo de productos para ponerla a salvo de las radiaciones solares y mantenerla hidratada.

Cuida más que nunca tu alimentación

Durante un episodio de altas temperaturas como el que se aproxima, es importante mantener una alimentación equilibrada, evitando comidas hipercalóricas. Las frutas y ensaladas son buenos aliados en verano pues permiten mantener la temperatura corporal. Además, una alimentación equilibrada permite al cuerpo digerir de manera más sencilla los alimentos. Lo contrario, es decir, una comida copiosa e hipercalórica, en definitiva, difícil de digerir, tiene como consecuencia directa una elevación de la temperatura corporal. ¡Recuerda! Esto se te aplica a ti y a tus niños.

Opta por ropa holgada

Cuando el termómetro marca altas temperaturas es aconsejable también tomar precauciones con la ropa elegida durante el día. Lo más recomendable es utilizar tejidos que dejan al cuerpo transpirar, además de ropa ligera que ayude a evitar la sensación de calor. Por lo tanto, durante el verano y, especialmente, en momentos de mucho calor, lo recomendable es evitar prendas ceñidas al cuerpo que no dejen transpirar, relegando del armario tejidos sintéticos que provocan una mayor sudoración, sustituyéndolos por ropa de algodón o lino. No te olvides de cubrirte la cabeza y de cubrírsela a los peques de la casa cuando os expongáis al sol en las horas de calor.

Protege tus ojos y los de tus hijos con gafas de sol

De la misma manera que se debe cuidar la piel, también hay que prestar especial atención al cuidado ocular. Por eso, desde Ser Padres y reclamador.es te recomendamos utilizar gafas de sol o elementos que protejan tu visión, como gorras o sombreros. “La exposición a la luz solar brillante produce un aumento de la incidencia de cataratas, degeneración macular (especialmente relacionada con la edad) y, aunque en menor grado, tumores oculares”, recuerdan desde reclamador.es.

Refréscate antes de irte a la cama

Una ducha o baño antes de irse a la cama sirve tanto para conciliar el sueño como para refrescarnos antes de dormir. El agua es recomendable que esté templada y no fría, siempre se puede empezar la ducha con agua más fresca e ir aumentando la temperatura, poco a poco, para que cuando estemos terminando el agua sea tibia tirando a caliente.  

No te excedas en las cenas

Las digestiones difíciles dificultan el sueño. Por ello es importante que tus cenas y las de tus peques sean lo más ligeras y fáciles de digerir posibles.

En la cama...

No te olvides que en la cama la comodidad es fundamental. Una buena almohada, un colchón que no acumule el calor y un ambiente tranquilo son elementos indispensables para descansar en noches de calor.

foto gema

Gema Boiza

Madrileña de corazón, mamá de un bebé hispano-francés y periodista. Soy curiosa, amante de los viajes, de mi familia y de mis amigos. Me gusta descubrir personas, lugares y emociones, y contar a través de mi profesión todos esos descubrimientos. Desde Ser Padres espero poder contaros muchos de ellos!

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