Reserva estos momentos sin móviles

5 momentos en los que poner límite a los móviles en familia

Muchas son las veces en las que tenemos un móvil en la mano. Y esto le ocurre tanto a adultos como a niños. ¿Por qué no pensar en algunos momentos en los que alejemos las pantallas de nosotros? Mira estas ideas.

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Fuente: iStock

En la era tecnológica en la que vivimos a veces se nos hace imposible pensar en un momento en el que no estemos pegados a una pantalla. Y si ya se nos hace difícil a los mayores, qué decir de los más pequeños que prácticamente han nacido con un móvil bajo el brazo. En este sentido, como los dispositivos no van a desaparecer, lo mejor que podemos hacer entonces es ponernos unos límites y crear así momentos familiares sin pantallas. Veamos algunas ideas.

Como decimos, los dispositivos electrónicos están muy arraigados a nuestra vida diaria, y no podemos hacerlos desaparecer, claro que, lo que sí que podemos es establecer unas normas y crear unos lugares, o más bien, momentos en los que las pantallas estén alejadas de nosotros. Casi como un “tiempo sagrado”.

Eso sí, lo que es fundamental es que lo tengamos en cuenta en familia, los padres deben ser los primeros en respetar los límites… ¿Cómo queremos que los niños cumplan los períodos sin móviles si nosotros mismos no los cumplimos?

Toma nota de estas ideas, tener estos pequeños huecos en los que los móviles no intervengan será satisfactorio para toda la familia. La comunicación, los vínculos afectivos y la vida familiar en general, mejorarán enormemente.

En la cama

Antes se recomendaba no poner televisiones en las habitaciones de los niños (cuando eran esas las pantallas que más preocupaban), pero ahora, lo que más se aconseja es que no se utilicen los teléfonos móviles justo antes de dormir. Por ello se dice que es mejor que los pequeños, en el caso de tenerlos, los dejen fuera de su dormitorio o al menos alejados de sus camas. Esto ayudará a conciliar el sueño y mejorará su calidad.

En la mesa a la hora de la comida

Parece obvio, pero no está de más recordarlo de vez en cuando. La hora de comer puede ser el ratito perfecto para desconectar en familia y para mejorar un poco la comunicación. Además de que alejar las pantallas de nosotros nos hace ser más conscientes de lo que comemos y tendremos una relación más saludable con la comida.

Al leer un libro

En ocasiones ya estamos haciendo otra actividad como puede ser leer o tocar un instrumento y casi inconscientemente la interrumpimos para consultar el móvil. Lo cierto es que lo mejor que podemos hacer es olvidarnos del dispositivo y enfocarnos totalmente en esa tarea, ahorraremos tiempo (seguro) y no nos distraeremos. Por supuesto, si estamos acompañando a los niños a dormir y tenemos un ratito para leer un cuento, lo mejor será no tener el móvil cerca.

En algunos trayectos en coche

Esta puede ser una de las más difíciles porque quizá en viajes largos sí que pueden ser útiles los dispositivos como entretenimiento. No obstante, podemos aprovechar pequeños trayectos en coche más cotidianos para evitar usarlos (más aún y obviamente el conductor).

En una excursión familiar

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Hacer salidas familiares libres de pantallas será sí, una auténtica excursión de desconexión. ¿Qué importancia tendrá ir a ver una ciudad que no conozcamos o un parque nuevo si realmente tenemos los ojos en el móvil? El paisaje sería el mismo en casa que fuera. Un truco que podemos hacer es poner los dispositivos en “modo avión”, de esta forma los podemos llevar, podemos seguir haciendo fotos y vídeos, pero no tendremos que estar pendientes de las notificaciones.

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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