Desconfinamiento

¿Cómo afrontar la recta final del confinamiento con positivismo?

Aunque poco a poco veamos la luz al final del túnel, el desconfinamiento aún no ha acabado y, por eso, tenemos que intentar que los peques lo afronten con positividad. A continuación, te ofrecemos una serie de pautas para conseguirlo de manera sencilla desde casa.

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Fuente: Istock

Confinamiento’. Una palabra que hace poco no formaba parte de nuestro vocabulario cotidiano y que ahora, sin embargo, ha dado un vuelco a nuestra vida y marca nuestro día a día. Parece que el sistema de desescalada que ha marcado el gobierno central va dejando hueco a la luz del final del túnel después de tanto tiempo sin poder salir de casa. Y para gestionar esas primeras salidas, es necesario contar con una guía que ayude a disfrutarlas de manera segura.

Eso sí, todavía no disponemos de libertad de movimiento y nuestras salidas están siguen bastante acotadas. Por ello, no está de más conocer una serie de consejos que ayuden a nuestros pequeños a sobrellevar estos últimos restos de cuarentena de la manera más positiva posible. ¿El secreto? La Disciplina Positiva.

El autocuidado y las rutinas, algo básico en el día a día

Aunque los días van pesando y el cansancio se acumula, los padres no podemos olvidar que para poder cuidar correctamente de nuestros hijos, es necesario cuidarnos a nosotros mismos primero. ¿Qué podemos hacer de forma concreta, asequible y motivada para estar mejor física y emocionalmente?

Debes pensar en algo que esté a tu alcance y hacer ejercicio en casa, aunque solo sean diez minutos. No hablamos solo de ejercicio físico: ducharse, una charla por videollamada con alguien cercano o leer, también sirve.

Relacionado con esto están las rutinas básicas, algo indispensable en este tipo en que no salimos de casa. Es fundamental que las respetemos (y distingamos los días laborales de los del fin de semana). Para conseguirlo, podemos servirnos de un cartel en el que ofrezcamos a nuestro peque dibujar lo que toca en cada momento.

Y es que, si estás bien contigo mismo, tendrás mucha más paciencia para ayudar a tu hijo a gestionar sus emociones.

Turnos para teletrabajar

Si estás teletrabajando, lo mejor será hacer turnos para que, cuando mamá o papá estén trabajando de manera intensa, el peque esté atendido por el otro progenitor. Para conseguirlo, te propongo lo siguiente:

  • Organizar, al lado de donde vayas a trabajar, varios rincones con diferentes juguetitos para que el niño pueda ir entreteniéndose.
  • Acordar señales no verbales positivas con el menor
  • Ventanas de atención: cada cierto tiempo, dedicar unos minutillos a dar un intenso abrazo al peque, una sonrisa, unos mimos, sentarle con nosotros y enseñarle nuestro trabajo…

De esta manera, se sentirá atendido.

Marcar expectativas realistas

Elije tus prioridades dentro de tus posibilidades actuales y platéate que, en sete tiempo tan especial, habrá cosas que no puedas realizar como harías en circunstancias normales.

La importancia de la gestión emocional

En una situación como la actual, es absolutamente normal sentirse desbordado, agobiado, nervioso y enfadado y en es necesario que los progenitores encontremos la manera de liberar esa emoción con acciones asequibles a nuestra situación. Ejemplos pueden ser respirar hondo, beber un vaso de agua, cantar una canción, hablar con alguien… Después, podremos ayudar a nuestro hijo en su gestión emocional.

Cuando le vemos especialmente nervioso o alterado, a ser posible antes de que llegue a la rabieta, es fundamental conectar con él, que se sienta escuchado y comprendido.

Otras estrategias que pueden ayudar pueden ser los abrazos, el humor, permanecer a su lado de forma silenciosa o la distracción.

Comunicación en positivo

La disciplina positiva insiste mucho en la importancia de transmitir las normas en positivo y utilizar recursos de comunicación que nos ayuden a conectar con ellos y ganar su cooperación, en vez de generar enfrentamiento.

Así, diremos ‘habla bajito, cariño, que te entiendo mejor’ en vez de ‘no se grita. O, cambiar el ‘no saltes en el sofá’ por ‘mira, mejor salta aquí’ (señalando el suelo).

Artículo ofrecido por Carolina Huerta Ecenarro, coach de familia, formadora certificada en Disciplina Positiva para padres, Primera Infancia y el Aula y responsable del proyecto de implantación de Disciplina Positiva en Escuela Infantil “El Mundo de Mozart".

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