Claves para no olvidar ningún detalle

Cómo organizar unas vacaciones para toda la familia y que sea un éxito

Las primeras veces, ya sea con bebés o con adolescentes, es complicado acertar con la planificación del viaje de verano, pero si tenéis en cuenta estos factores es mucho más probable que acertéis.

Foto: iStock
Foto: iStock

Si este verano tienes que afrontar tus primeras vacaciones familiares con niños o con adolescentes (es como volver a la primera vez), puede que al pararte a pensarlo se te haya inundado la cabeza de dudas e incógnitas. Te recomendamos que cojas papel y boli y ordenéis vuestras ideas y prioridades al respecto. 

Pero antes incluso de eso, leed atentamente esta lista de consejos que estamos seguros de que os puede ayudar mucho en el reto que tenéis por delante. En el futuro, la experiencia será un aliado, pero las primeras veces no es fácil acertar y toda ayuda es bienvenida. 

Hacer partícipes a los niños

Este consejo es, sobre todo, si tenéis algún peque más mayor y, sobre todo, adolescentes. Estos últimos no siempre están motivados con las vacaciones familiares, por lo que no hay consenso más eficaz que hacerles partícipes en la planificación de las mismas. Hacedles sentir importantes, escuchadles, tened en cuenta su opinión en la medida de lo posible y atended a algunos de sus deseos. No los dejéis para el final de la lista y luego no permitáis que se cumplan. Y esto último sirve tanto para la preparación del viaje como para el desarrollo del mismo.

Con adolescentes, destinos nuevos

El otro tip que suele funcionar muy bien para motivar a un adolescente ante un viaje en familia es que no conozca el destino al que vais a ir. Si tiene que ir con sus padres y su hermano pequeño a la misma playa de siempre, salvo que tenga amigos allí, le costará, pero si le atrae el destino y nunca lo ha visto, su actitud será muy diferente ya de entrada. 

Pocos traslados

Si os gustan los road trips, los viajes entre distintas ciudades o países incluso, tened en cuenta que no es lo mismo ir con niños que sin ellos. Por eso, para viajes que requieran muchos traslados, valorad la opción de la autocaravana. Y si sois de hoteles o apartamentos, intentad encontrar un centro de operaciones que os permita moveros sin necesidad de ir cargados con el equipaje a cuestas varias veces en las vacaciones. 

Bajad el ritmo

Si llevéis la lista de tareas pendientes a topa de deseos por cumplir es altamente probable que la frustración se apodere de vosotros. Es imprescindible cambiar el chip si vais con niños pequeños: dejad siempre tiempo extra en el itinerario; aunque parezca que es libre, a buen seguro tendréis que utilizarlo para traslados, descansos o paradas en sitios que a los más pequeños les motiven. Por ejemplo, un parque. 

Tener alternativas infantiles

En las vacaciones que no son a la playa, tener “fichados” planes para los peques en vuestro destino es esencial. Son recursos muy necesarios porque necesitan estímulos acordes para su edad. De esta manera aguantarán mucho mejor aquellos planes que estén más pensados para los adultos de la familia y lo que es más importante, serán más fáciles. Parques grandes urbanos, parques temáticos, espacios museísticos y de ocio pensados para los niños. No tenéis que parar en todos, pero sí conocerlos de antemano o, por lo menos, informaros cuando estéis sobre el terreno.

Los horarios

No hay que ser excesivamente rígido porque estáis de vacaciones, pero con niños pequeños hay horas clave que deben ser respetadas. Es la prioridad si no queréis que se os complique el día de vacas. Nos referimos, sobre todo, a las horas de sueño que necesitan los peques en función de la edad que tengan. Pero también afecta a las comidas; por ejemplo, si duermen la siesta, os arrepentiréis de subir de la playa tarde a comer…

Alojamientos cercanos a medios de transporte o la playa

Dependiendo del tipo de viaje que estéis planeando, vuestro centro de operaciones será el centro de la ciudad, la playa o una estación central que os permita moveros entre distintas ciudades cercanas que queréis visitar. Esto último no es lo más indicado con peques pero se puede hacer si el hotel que haga de campamento base está cerca de dicho centro de transportes. En la playa, no lo dudéis, buscad un hotel, apartamento o camping junto a ella. Bajaréis tan cargados que pagar un poquito más por ello os parecerá un agran inversión. Y eso por no hablar de esas veces que tardáis más en bajar que el tiempo que estáis en la playa antes de que os digan eso de: “Queremos ir a la piscina”...

Alojamiento familiar

En caso de que las vacaciones previstas sean tranquilas, como por ejemplo un viaje a la playa, que el hotel sea familiar es una ventaja porque facilitará a los peques que se puedan hacer amigos y, además, es muy probable que tengan actividades enfocadas en el público infantil, lo cual agradecen también los adultos...

Servicios localizados

Tener controlados hospitales, clínicas y servicios que en un momento dado pueden ser de primera necesidad es muy recomendable. Nunca se sabe qué puede ocurrir así que es mejor prevenir que curar, y más con niños. 

Reglas básicas antes de arrancar las vacas

No solo nos referimos a unas normas mínimas de comportamiento, que esas no variarán de aquellas que ya tengáis en el ámbito del hogar, sino a cuestiones como un protocolo de actuación en caso de que alguien se pierda. No está de más explicarlo antes y luego buscar un punto de encuentro fácil en el destino. 

El equipaje y la documentación

No os olvidéis de la documentación en caso de que viajéis fuera de España. Esto es importante sobre todo con bebés porque el dnino es obligatorio y, en cambio, sí lo es para viajar en avión, por ejemplo. Así que pedid cita para que un despiste así no os juegue una muy mala pasada. Y en cuanto al equipaje, ya te hemos dado claves al respecto en otras ocasiones pero repetiremos la esencial: hacer una lista previa de necesidades. 

Viajar con otra familia con peques de edades similares

Esto no siempre es posible y a lo mejor no os apetece pero si tenéis la oportunidad de hacerlo en algún momento, animaros a ello porque puede enriquecer muchísimo el viaje para los niños y al mismo tiempo os ayudará a tener algún respiro extra, aunque sea con cuentagotas.

Vídeo de la semana

Continúa leyendo