El baile te hace feliz

Confirmado: los niños que bailan son más felices

Son muchos los estudios e investigaciones realizados por universidades y revistas de todo el mundo que demuestran que el baile no solo vuelve más felices a los niños, también mejora distintos aspectos de su salud.

Ooh, you can dance, you can jive, having the time of your life… Ooh see that girl, watch that scene digging the dancing queen… Ya lo cantaba ABBA en 1976, ¡baila y diviértete como nunca!

¿Quién no ha tenido un mal día y ha conectado Spotify a los altavoces para levantar el body y el ánimo? La música tiene ese poder curativo que no encontrarás en ninguna farmacia y ahora, el baile ha probado ser muy beneficioso tanto para la salud mental como para la física. Son muchas las investigaciones recientes que han desvelado que una de las claves de la felicidad se encuentra precisamente en la pista de baile.

Distintos estudios, mismo resultado

Tanto el baile como la música son formas de expresión corporal y artística que nos hacen sentir alegres y felices. En los niños, las cualidades de la de la danza se acrecientan porque les ayuda también con su proceso de maduración interna y emocional y promueve su socializaciónbienestar. Así lo han demostrado diversos estudios realizados en prestigiosas universidades y revistas alrededor del mundo. Todas coinciden en el resultado: los niños que bailan son más felices.

El estudio de la Universidad de Vigo a 74 estudiantes constata que la danza aporta a los niños mayores niveles de felicidad y autoestima así como reduce los rangos de estrés y ansiedad. Los alumnos de primaria que practican baile dicen sentirse más satisfechos, con mayor seguridad en sí mismos y creatividad que los compañeros que optan por otras actividades físicas.

Similar es la investigación que llevó a cabo la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, cuando analizó a 112 jóvenes con problemas de salud físicos y emocionales. La mitad de ellos asistió́ a clases de baile semanalmente. El análisis dio como resultado que esta mitad no sólo mejoró su estado de salud física, sino que su estado emocional también cambió radicalmente, disminuyendo los problemas de depresión y ansiedad.

Journal of Neuroscience es una revista americana que en el año 2005 certificó cómo un grupo de adolescentes con problemas de depresión leve mejoró de manera significativa gracias al baile. Los movimientos corporales y la música aumentaron su nivel de serotonina, la conocida como la hormona de la felicidad mejoró el estado de ánimo de los jóvenes.

Los mismos estudios han sido realizados por universidades como Universidad de Derby (Reino Unido), Universidad de Nueva York o la Universidad de Öbrero  (Suecia). En todas ellas se ha demostrado que el estado de ánimo de las personas que bailaban, ya fueran adultos o niños, mejoraba notablemente.

Los investigadores suecos, analizaron a un centenar de mujeres con molestias tales como dolor de espalda o de cuello, ansiedad, depresión o estrés. Las mujeres que asistieron a clases de baile cada semana mejoraron su salud mental y además, añadieron que se sentían más felices.

Por último, investigadores de Reino Unido seleccionaron a pacientes con trastornos de ansiedad para dividirles en grupos y así realizar cuatro ejercicios terapéuticos: clase de ejercicio, de danza moderna, de matemáticas y de música. Los resultados arrojados demostraron que fue la danza la que logró disminuir los niveles de ansiedad al estimular la mente y agudizar las habilidades cognitivas en todas las edades.

¿Por qué bailar nos hace más felices?

A través de los movimientos corporales del baile, nuestro cerebro libera endorfinas. Estas son un tipo de neurotransmisores que generan sensaciones de bienestar, relajación, alegría y empoderamiento. La música y la danza activan los circuitos motores, sensoriales y los centros de placer de nuestro cerebro, por lo tanto, aumenta la sensación de placer y disminuye la sensación de dolor físico.

Sin embargo, la magia del baile no se reduce a la química cerebral. Bailar también constituye una actividad social que nos pone en contacto con otras personas, en la mayoría de los casos favorece las nuevas relaciones y esto desemboca en resultados efectivos sobre nuestra salud mental.

Por si fuera poco, al movernos, nuestros músculos se destensan al ritmo de la música, lo que provoca que liberemos las tensiones del día a día, incluso esas que se acumulan en los ligamentos más profundos.

El movimiento es también un tipo de ejercicio físico, así que reduce el riesgo cardiovascular, mejora nuestra coordinación motriz, potencia el aprendizaje al generar nuevos circuitos neuronales, estimula la atención, la creatividad, la memoria y la imaginación. ¿Qué más razones necesitas para convertir a tus hijos en los reyes de la pista?

Las personas que conviven con el movimiento, la música y la danza tienen un estado mental más relajado y positivo, mayor autoestima y ven reducido su nivel de estrés y ansiedad. Estos factores hacen sin duda, que los niños y adultos que bailan, sean más felices.

Foto Carla

Carla SMG

Soy periodista y algún día también seré escritora. Me gusta jugar con las palabras para crear mundos y derribar muros, para contar historias, informar, concienciar, emocionar e inspirar. Vivo de atardeceres líquidos, escapadas al monte y recuerdos en hojas de papel.

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