La mejor decisión

Consejos para elegir piscina hinchable o desmontable para casa

Repasamos algunas de las claves que debes tener en cuenta antes de decidirte por un modelo u otro.

Aunque el calor nos ha dado una pequeña tregua, con julio asomando a la vuelta de la esquina es cuestión de días que reaparezcan las temperaturas más allá de los 30 grados, esa frontera que invita a estar en la sombra, en remojo o ambas.

Pero no todos tienen la posibilidad de de acudir cada día a la piscina municipal o ni mucho menos de tener piscina en casa, así que se plantean comprar una piscina hinchable porque sí tienen (otro pequeño privilegio) un espacio, más o menos grande, donde colocarla. 

Si este es tu caso, es clave que tengas varios factores en cuenta antes de decidirte por un modelo u otro. Los tres más importantes, el espacio en el que vas a colocarla llena de agua, el presupuesto del que dispones y las personas que sois en casa y vais a usar la piscina.

El espacio disponible y el presupuesto son determinantes

En realidad, el primero de los tres es el argumento más decisivo. ¿Por qué? Porque por muchos que seáis en casa o por muy alto que sea el presupuesto que manejáis, es el espacio el que condiciona qué piscina hinchable podéis comprar. En este sentido, si vivís en un piso, es esencial que consultéis a un experto qué podéis poner y qué no en casa porque es un riesgo innecesario para vosotros y vuestros vecinos poner una piscina hinchable en la terraza por muy grande que esta sea. En todo caso, nuestra recomendación, más allá de que lo obviéis esa consulta para tener la garantía de que podéis colocar algo, es que las evitéis en los pisos. 

Dicho esto, si tenéis un patio o jardín en una casa baja, el espacio también tiene su influencia porque condicionará el tipo de piscina a montar. Y más que el tipo, el tamaño. Afortunadamente, los fabricantes de piscinas hinchables , como por ejemplo INTEX, ofrecen modelos con distinta morfología —cuadradas, rectangulares, circulares e incluso hexagonales— para que encontréis aquella que se adapta mejor a vuestro espacio en casa. 

El presupuesto es un factor que enlaza con la calidad y materiales de la piscina hinchable que compréis. Cuanto mejores sean, más cara será. Al igual que el tamaño, que también eleva el precio. La ventaja de invertir más en una piscina hinchable de calidad es que su durabilidad será mayor, lo cual supone un ahorro a largo plazo. Y las mejores y más resistentes están hechas con materiales como el poliéster o el kevlar.

Otros factores a tener en cuenta

Hay otros detalles más allá del material que marcan las diferencias de calidad. Son los accesorios o complementos de la piscina hinchable. Uno de los más reseñables, la lona o alfombra inferior que se coloca bajo la piscina para aislarla del suelo. Otro, el difusor de cloro. Y uno más, el sistema de filtración, que permite no tener que cambiar el agua tan a menudo. 

En cuanto al tamaño y la forma, como decíamos, depende del espacio que podáis ocupar y del uso que le vayáis a dar. No hace una falta gastar mucho en una piscina de grandes dimensiones si luego se van a bañar solo los peques de la casa, por ejemplo. En este caso, además, por seguridad, es recomendable que la profundidad no sea excesiva para evitar riesgos innecesarios en caso de despiste puntual, que puede haberlos porque somos humanos. A ser posible, que el agua no les llegue más arriba de la cintura. 

Por otro lado, en principio, se dice que las piscinas hinchables circulares tienen mejor soporte, pero nuestra recomendación es que consultéis a un especialista en la materia para que os aconseje en función de vuestras necesidades y circunstancias. Quizá, con niños en casa, la mejor sea alguna que incluya accesorios para jugar. Todo es cuestión de prioridades, también la elección de vuestra piscina hinchable.

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