Coronavirus

Consejos esenciales para usar una mascarilla de forma segura en verano

Cuando el uso de la mascarilla continúa siendo obligatoria en espacios públicos donde no es posible mantener la distancia social recomendada, la llegada del verano y con ello del calor puede hacer que llevarla puesta se vuelva enormemente incómodo.

Es cierto que el uso de la mascarilla no es obligatorio ni necesario en las playas, dado que en estos espacios abiertos sí tiende a ser más sencillo mantener la distancia social de seguridad, establecida en 2 metros (aunque en algunas situaciones podría reducirse hasta los 1,5 metros). En el caso de las piscinas, en particular en aquellas de uso privado en establecimientos turísticos, será la propia empresa en sí la que exponga sus normas de uso de acuerdo a las pautas establecidas por el Ministerio de Sanidad y por la Comunidad Autónoma donde se encuentre.

Pero la realidad es que, al menos por el momento, el uso de la mascarilla continúa siendo obligatorio en determinadas circunstancias. Su utilización correcta es fundamental, así como mantener el distanciamiento social. De hecho, tal y como encontró una investigación publicada a comienzos de mes, ambos métodos de protección se convierten en las formas más efectivas a la hora de prevenir y evitar la transmisión del coronavirus.

Y como opinan las autoridades sanitarias de nuestro país, es especialmente importante seguir haciendo las cosas bien, y no relajarnos, puesto que ya en algunos países de nuestro entorno se están comenzando a ver aumentos repentinos en el número de contagios.

Aunque el verano, con la llegada del calor y el aumento de las temperaturas, pueden hacer que el uso de la mascarilla acabe siendo incómodo y molesto. Y esto puede volverse aún más complicado si cabe en climas especialmente cálidos. Afortunadamente, existen algunas pautas y estrategias sencillas que pueden ayudarnos a la hora de conseguir que el uso de mascarilla sea más llevadero durante los meses de verano que están por llegar.

Escoge el material más adecuado

Utilizar una mascarilla, en especial cuando las temperaturas son elevadas, puede hacer que la sensación de calor sea todavía más intensa, y ocasionar que la respiración se sienta aún más difícil. 

Teniendo esto en mente, una buena idea es asegurarnos de que la mascarilla que utilicemos sea razonablemente transpirable, para ayudarnos a la hora de aumentar esa comodidad, y disminuir el impulso de tener que tocarla cada cierto tiempo para ajustarla, lo cual, como ya te hemos comentado en algunos momentos, no es una buena idea, sobre todo cuando te encuentras fuera de casa.

Si deseas utilizar una tela transpirable, lo mejor es utilizar una mascarilla hecha de 100% algodón. Si bien es cierto que el algodón no absorbe la humedad, sí tiende a ser más transpirable en comparación con telas sintéticas como el poliéster, pudiendo hacer que las mascarillas de algodón transpirable sean mucho más cómodas al usarlas cuando hace mucho calor fuera de casa.

En este sentido, los expertos aconsejan evitar los filtros, ya que a menudo están fabricados con materiales sintéticos, y pueden hacer que las mascarillas sean todavía más calientes.

Comprueba el ajuste

Es fundamental que la mascarilla se encuentre bien ajustada, pero no es preferible que esté tan apretada que al final nos resulte incómodo llevarla puesta, o que nos dificulte respirar con normalidad. Lo más adecuado es probar diferentes mascarillas, o utilizar una que tenga lazos que puedan ser ajustados con facilidad.

Las correas elásticas pueden acabar siendo irritantes cuando las colocamos detrás de las orejas, por lo que lo más adecuado es utilizar elementos ajustables, dado que cada forma de la cara es diferente.

Lleva más de una siempre contigo

En verano, como consecuencia del calor, es más habitual sudar aún cuando no estemos realizando ningún tipo de actividad física intensa. En caso de utilizar mascarillas de tela, recuerda que no deben ser utilizadas cuando están mojadas o húmedas, lo que podría causar bastantes problemas durante los meses de verano, cuando es normal sudar más.

Dado que las mascarillas de algodón absorberán el sudor cuando las utilizamos, es fundamental contar con varias limpias y disponibles, perfectamente listas para usar siempre que sea necesario. Así, cada vez que se humedezca por dentro, lo ideal es poder cambiarla por otra rápidamente.

Eso sí, en caso de que desees cambiar de mascarilla, es fundamental hacerlo correctamente y manteniendo las medidas de higiene y protección básicas. Para ello, hazlo en casa o en un área donde no haya personas delante. Pero, antes, deberás haberte limpiado bien las manos con agua y jabón, o bien utilizando un desinfectante de manos con alcohol. Evita tocar la mascarilla en sí, retirándotela de la cara tocando únicamente el lazo o elástico de agarre situado en las orejas.

Limita el tiempo de uso

Si el clima más cálido hace que utilizar una mascarilla sea incómodo, trata de limitar la cantidad de tiempo que necesitas a la hora de usar una. Recuerda que la mascarilla debe ser utilizada en entornos públicos donde otras medidas de distanciamiento social son difíciles de mantener, como por ejemplo podría ser el caso de las farmacias, los supermercados o, en definitiva, cualquier espacio cerrado abierto al público.

Esto significa que es fundamental pensar en cuándo es necesario utilizarla, y no usarla luego cuando no sea originalmente preciso. Por ejemplo, es posible que no necesites una cuando conduces solo en tu vehículo, o cuando te encuentras sentada fuera de casa, siempre y cuando mantengas el distanciamiento social adecuado.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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