Cómo motivarles

Consejos para hacer turismo con niños este verano y les termine gustando

Recopilamos en una guía exprés los consejos más efectivos en base a nuestra propia experiencia y los de familia viajes influencers.

Viajar con niños a destinos donde hacer turismo no es imposible. Ni mucho menos. Pero hay que abrir la mente y estar dispuestos a modificar el modus operandi de este tipo de vacaciones antes de que tuvieras hijos. No solo el planning o idea general del viaje, sino también la planificación del mismo.

Prueba de que se puede disfrutar de un viaje de turismo con niños en el que los peques se lo pasen tan bien o mejor que los adultos con los que viajan son las familias que comparten sus experiencias, recomendaciones y consejos en las redes sociales. Familias en ruta, Mamás Viajeras o Mamá del norte son tres ejemplos de cuentas que merece la pena seguir si te gusta viajar con niños y hacer turismo. 

A partir de sus experiencias, y también de la nuestra propuesta, hemos dado forma a esta miniguía de consejos para que tus hijos disfruten tanto como tú viajando en familia desde pequeños:

Respetar sus horarios

Romper la rutina es un error garrafal  en verano. Se puede retrasar todo un poquito, lógicamente, pero mantener unos horarios estables es fundamental. Tanto sus horas de descanso como sus comidas. La prioridad son ellos. 

Previsión

No hay viaje con niños que salga bien al completo sin planificación previa. Esto no pasa por llevarlo todo escrito a rajatabla como si de un guion se tratara, pero sí de unas líneas generales sobre lo que haréis cada día. Y es esencial que ellos sean partícipes (si tienen edad para ello) de esa planificación.

El alojamiento

Con niños no se puede (o no se debe) viajar sin saber dónde vais a pasar la noche. La seguridad de tener además un alojamiento que cubra vuestras necesidades familiares es un alivio y un punto de partida ideal para que las vacaciones sean un éxito. En este sentido, nuestra recomendación es que busquéis espacios amplios, ya sean hoteles o apartamentos, y que en la medida de lo posible tengan una pequeña cocina por si acaso

Actividades

La regla del 50-50 se puede aplicar de manera general a cualquier viaje con niños que implique hacer turismo. Es decir, que dividáis la actividades a medias, enfocando unas en vosotros (intentando buscar el atractivo para ellos también) y otras en las que prioricéis su diversión. Es muy efectivo que participen en la toma de decisiones. Podéis buscar dos o tres opciones y que ellos sean los que elijan sus actividades de ese día. 

Comunicación

Antes de viajar, hablar y documentaros en familia sobre el viaje si los niños de la casa ya tienen edad para ello es una actividad muy interesante porque os permitirá poner en valor el destino y con ello aumentará la motivación en vuestros hijos. 

Los destinos

Si son pequeños, los destinos verdes siempre ayudan porque os dan alternativas de sobra para combinar actividades. Y si hablamos de viajes urbanos, es fundamental que los destinos estén bien comunicados con transportes alternativos al coche —les motivan todos menos este porque tienen que ir encerrados en su silla— y que dispongan de una oferta cultural y de ocio infantil atractiva. Que tengan parques temáticos también suele ayudar lo suyo. 

Las fechas

Evitar el mes de agosto para viajar en la medida de lo posible. Es muy complicado evitarlo, para muchas familias imposible, pero si hacéis turismo con niños, las aglomeraciones no ayudan. En verano siempre las habrá, pero mucho menos si viajáis nada más acabar el cole o en la primera quincena de julio. 

Los transportes

Evitad los road trips en coche con niños pequeños que viajan en silla. Si vais a Flandes, por ejemplo, escoged quedaros en Bruselas cerca de una estación de tren y moveros en este medio de transporte. Todo lo que sea evitarles horas de coche es un empujón para que el viaje salga bien. Por eso es tan importante el destino, como señalábamos antes. 

Paradas estratégicas y flexibilidad

Puede que no dé tiempo a todo, tenéis que concienciaros de que así será la mayoría de los días, de hecho. Si luego no es así, la alegría será doble, pero es más importante la calidad que la cantidad viajando con niños. Y por eso son también comodines infalibles las paradas estratégicas. Llevad preparadas opciones sorpresa como una heladería, un restaurante donde sirvan su comida favorita o alguna actividad que no se esperen para alegrarles el día y llenar así su depósito de energía y motivación de nuevo. 

 

 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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