Planes con niños

Consejos para ir a la montaña con los niños

Se lo pasan en grande, hacen ejercicio y aprenden a superarse. Ahora que llega el buen tiempo, te proponemos hacer la mochila y salir de excursión con toda la familia. ¡Os encantará!

montaña con niños

Iñaki y Rosa tienen tres hijos de 15, 13 y 4 años, viven en Barcelona y acostumbran a salir a la montaña con sus hijos casi desde que estos nacieron. Son los autores del blog “Montaña con los niños”, en el que comparten su experiencia y ofrecen un montón de consejos prácticos para hacer excursiones en familia. Además, todas las rutas que proponen están clasificadas por edades, y contienen una ficha técnica muy completa con todas las características de la excursión. Hablamos con ellos para que nos cuenten lo divertido que es salir al campo con los niños y nos den algunas recomendaciones útiles para hacerlo con seguridad y disfrutar de la experiencia.

 

¿Con qué disfrutan más los niños cuando salís de excursión?

Lo que más les gusta a todos los niños es estar con sus padres. Lo segundo que más les gusta es jugar con sus amigos. Así que con lo que más disfrutan es con la compañía y el juego de su familia y amigos. En el curso de la excursión les encanta comer el pica-pica al llegar a la cima (normalmente aperitivos salados, chocolate, dulces...), correr montaña abajo por las laderas de hierba o deslizarse por los neveros, y cuando son muy pequeños, ¡recolectar toda clase de piedras y palitos!

 

Cuéntanos alguna anécdota divertida o emotiva que os haya sucedido en alguna excursión con vuestros hijos

Nuestra hija Núria ha sido muy mimosa, pero también muy cabezona. Cuando era pequeña siempre quería que la llevara en brazos y tirarme de la oreja, y hablaba a través de su chupete, que no soltaba para nada. Un día, cuando ella tenía 4 años, hicimos una excursión al Pic de Costabona (2.465 m) en el Pirineo oriental. Desde la Collada Fonda, a la que se llega en coche, la excursión es corta y el desnivel aceptable pero, aun así,  la montaña tiene bastante pendiente. Yo veía que se cansaba caminando y me ofrecí para cogerla un poquito en brazos, pero ella se negó en redondo. Cada vez que la veía flaquear le volvía a preguntar si quería que la cogiera, pero ella, erre que erre, fruncía el ceño, apretaba el chupete con los dientes y seguía subiendo. Cuando por fin alcanzamos la cima, un nutrido grupo de excursionistas franceses, al verla llegar, prorrumpió en vítores, aplausos y bravos… ¡para gran vergüenza de Núria que se escondía detrás de nuestras piernas!

 

¿Qué cosas no deben faltar en la mochila cuando hacéis una excursión con los niños?

Lo más importante es llevar información tanto de la ruta que pensamos hacer (guías, reseñas, mapas, tracks para GPS…), como de la previsión meteorológica.

En el equipo que llevaremos no deben de faltar ropa de abrigo con protección cortaviento y calzado adecuado a la excursión que haremos, preferentemente botas de caña alta que sujeten bien el tobillo. Los niños pequeños tienen una rara habilidad para meterse en todos los charcos y barrizales así que hemos de prever llevar también ropa de repuesto.

También hemos de acordarnos de coger gorras y crema solar, pues la radiación solar en la montaña es muy alta. En relación con esto, es muy importante salir temprano por la mañana para evitar las horas de más calor y sol. Idealmente deberíamos empezar a caminar antes de las 10 en invierno y antes de las 8 en verano.

Hemos de llevar agua y comida suficiente (alimentos ligeros y energéticos como barritas de cereales, gominolas, fruta, aperitivos salados, etc.).

Finalmente, por si acaso, es conveniente llevar teléfono móvil (¡cargado!) y un pequeño botiquín con material para pequeñas curas: repelente de insectos, colirio para irritaciones oculares, cremas cutáneas balsámicas y la medicación que nuestros hijos puedan requerir (nuestra hija Núria es asmática y siempre llevamos Ventolín y Estilsona).

 

¿A partir de qué edad se pueden empezar las excursiones con los niños?

Ya desde los  4 meses, podemos llevarlos en una mochilita portabebés para que sientan el sol, el viento, los sonidos de la montaña, el tacto de la tierra, el olor de la hierba y las flores y empiecen a encontrase a gusto y a jugar en el entorno de la montaña. Poco a poco les estimularemos a caminar un poquito, y a partir de los 3-4 años entenderán que queremos alcanzar una determinada meta y podrán caminar casi toda la excursión.

 

En vuestro blog clasificáis las excursiones que vais haciendo por edades. ¿Podrías darnos una indicación de qué tipo de itinerario – desnivel, duración- puede ser recomendable para cada edad?

Estas indicaciones las hemos de tomar como una referencia orientativa general, no como una regla rígida. Cada familia conoce a sus hijos y sabe hasta dónde pueden llegar sin forzar, aunque a menudo nos sorprenden y son capaces de mucho más de lo que nos pensamos.

En base a nuestra experiencia, pensamos que las excusiones de hasta 300-400 m de desnivel, que representan una ascensión de 1h–1h 30min (ida), son aptas para todos los niños de 4–7 años. Los más pequeños requerirán más descansos e ir algún ratito aúpa, mientras que los mayores pueden hacer una excursión así sin problemas. Las que suponen de 400 a 700 m de desnivel (2h–2h 30min de ascensión) son aptas para niños de 7–10 años, mientras que las de más de 700 m de desnivel y al menos 3 horas de ascensión pensamos que son apropiadas sólo para niños de más de 10 años. Para los niños menores de 4 años hemos de pensar en ascensiones de hasta 300 m de desnivel o 1h de camino (ida) y tener en cuenta que tendremos que llevarlos en brazos o en mochila una buena parte del trayecto.

 

¿Qué les dirías a unos padres que tienen ganas de salir en familia a la montaña pero no acaban de decidirse, quizá por miedo a que no sea seguro para los niños?

La montaña tiene sus riesgos. La vida en las grandes ciudades, también. Enseñamos a nuestros hijos a desenvolverse en un entorno urbano, a respetar los semáforos, a vigilar a los vehículos en los pasos de cebra, a subir en metro o autobús, a no jugar en lugares inapropiados, a recelar de desconocidos y mantenemos una vigilancia activa sobre ellos.

En la montaña hemos de hacer lo mismo: conocer el entorno en que nos moveremos, estar atentos en los lugares con cierto peligro, ayudar a nuestros hijos si lo requieren y explicarles lo que pueden y lo que no deben hacer. Con una buena planificación, una observación atenta a nuestros hijos, prudencia y sentido común, la montaña es un entorno seguro y adecuado para la diversión y el desarrollo personal de los niños.

Para iniciarse en las excursiones con los niños, es aconsejable empezar con rutas cortas y sencillas de poca longitud y desnivel, que discurran por pistas o senderos balizados. A medida que cojamos experiencia y confianza podremos plantearnos objetivos más ambiciosos. También podemos empezar participando en salidas para niños organizadas por centros excursionistas, empresas turísticas de montaña, campings y parques naturales.

 

 

Etiquetas:

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS