Consejos para ir a la piscina uno solo con dos niños o más y no morir en el intento

Nunca es rápido ni fácil bajar con peques a la playa o a la piscina, pero todavía se complica más el asunto cuando tienes que afrontar el reto en solitario. Con estos consejos, será un poquito más sencillo.

Foto: Pexels
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Bajar a la playa o a la piscina con niños pequeños es un reto de aúpa. Ponerles de acuerdo para que se vistan, accedan a ponerse la crema y se comporten mientras preparáis todo lo necesario ya es complicado, pero la experiencia es todavía más difícil si la tenéis que afrontar solos y tenéis a vuestro cargo al menos dos pequeños.

Más allá de los consejos generales de seguridad y de cuidado de la piel de los que ya hemos hablado largo y tendido en temas anteriores, en este escenario cobran importancia detalles que cuando bajáis en familia, con al menos dos adultos a cargo de los niños, pueden no ser tenidos en cuenta. 

Es el caso del “equipaje playero” con el que cargáis. Si vais varios mayores, no parece un problema hacer la vista gorda cuando se quieran llevar todo lo que tienen en la terraza o en el trastero para entretenerse en el agua o en la arena. En cambio, al bajar sola o solo, limitar los bultos con los que cargar a cuestas se hace indispensable. Es, sin duda alguna, el consejo que más vas a agradecer si has clicado en esta pieza en busca de ayuda.

Al mismo tiempo, más allá de limitar el número de trastos a llevar a los peques, debes hacerlo contigo mismo. Esto es, por ejemplo, ¿para que bajar una silla o un libro si no lo vas a utilizar en todo el rato que estés en la playa o la piscina? Y, por supuesto, hazles responsables de al menos uno de sus juegos: los cacharros de la arena, las tablas, la petanca, las palas o cualquier otra cosa que decidan bajar. 

Lleva las menos cosas posibles

También es muy recomendable llevar las manos lo más libres posibles durante la fase de traslado. Por eso, nuestra recomendación es que os hagáis con una mochila grande o bolsa que podáis colgaros de tal forma que os libere ambas manos. Una buena alternativa son los carros que se han puesto de moda a modo de carretilla playera para llevar todos los bártulos en ella sin tener que ir cargado como una mula. 

Por otro lado, ten en cuenta que no podrás vigilar como habitualmente haces vuestros enseres personales así que no está de más que valores la opción de bajar con lo justo a la playa también en este sentido. Salvo que la playa sea solitaria o residáis en una comunidad donde las piscinas no están vigiladas con socorrista en todos los casos, el teléfono móvil podéis dejarlo en casa perfectamente. Una preocupación que os ahorráis. 

Optimiza el tiempo

Además, es muy importante el trabajo previo, de antes de salir de casa, para que la experiencia no se complique en exceso. En este sentido, dos consejos: el primero, dar la primera capa de crema en casa, cuando todavía son “controlables” los niños; el segundo, establecer una conversación con ellos en la que puedas explicar la situación y las dificultades que tiene para ti bajar solo con ellos a la playa o la piscina. Esto último es especialmente importante con el mayor porque es probable que te eche una mano o que, en caso de complicación sobre el terreno, sea capaz de hacerlo.

Y, por último, tampoco te obsesiones con el tiempo que bajéis. Dejadles claro que es posible que solo sea un ratito y no pasa nada por ello. Ellos tendrán lo que quieren: diversión en la playa o la piscina y tú no acabarás completamente agotado o agotada mental y físicamente. A pequeñas dosis es mucho más fácil disfrutar cuando estés “solo ante el peligro”. 

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