Coronavirus

Coronavirus y teletrabajo con niños en casa: consejos útiles que te ayudarán

Trabajar desde casa ofrece interesantes ventajas. Pero también algunos inconvenientes. Saber lidiar, y combinar, la vida privada (especialmente si tenemos niños en casa) con el teletrabajo es de vital importancia para conseguir los mejores resultados, a la vez que nos alejamos del estrés.

El nuevo brote de coronavirus nos ha trastocado los planes prácticamente a todos. Y nos encontramos ante una situación extraordinaria, que difícilmente podríamos haber imaginado hace apenas medio mes: colegios y escuelas cerradas, empresas y negocios no esenciales que también han echado el cierre, media población confinada en casa…

Así, la mayoría de las empresas han optado por sustituir el trabajo presencial por el teletrabajo, con las ventajas -y desventajas- que ofrece. Para quienes llevamos haciéndolo desde hace años, posiblemente no se trate de algo nuevo. Pero el problema viene cuando sí se convierte en la primera vez. ¿Qué hacer y cómo podemos organizarnos, sobre todo cuando tenemos niños pequeños en casa? La organización, la paciencia y en especial la constancia son de vital importancia.

Eso sí, es necesario tener en cuenta algo fundamental: lo que mejor funciona para cada teletrabajador variará de persona a persona. Por tanto, quizá lo más importante es encontrar aquello que más te ayuda a mantenerte centrado, concentrado y enfocado, mientras mantienes tu trabajo separado del resto de la vida hogareña.

La importancia de contar con un espacio de trabajo separado

Tener un espacio de trabajo separado no significa necesariamente disponer de una oficina dedicada, con una puerta que se abre y que se cierra. Únicamente debe ser un área que nos prepare mentalmente para el nuevo modo de trabajo, ya se trate de una habitación separada, un pequeño escritorio colocado en una esquina de nuestra sala de estar, o incluso un ordenador portátil situado al final de la mesa de la cocina.

Idealmente, debe ser un lugar en el que no vayamos a relajarnos, como el sofá o nuestro dormitorio. Y también un lugar en el que otros miembros de la casa sepan que ha sido específicamente diseñado para trabajar.

Eso sí, si descubres que eres mucho más productivo con la ayuda de un ordenador portátil y sentada en el sofá, entonces evidentemente deberás continuar haciéndolo así. Básicamente se trata de probar aquello que más funcione, y desechar evidentemente lo que no.

La clave: mantener una rutina, que incluya también horas no laborales

Posiblemente nos encontremos ante una de las partes más difíciles, y que mayor adaptación requiere. Hoy día disponemos de dispositivos que permiten a nuestros jefes y clientes contactarnos constantemente, lo que puede terminar ocasionando que trabajemos las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Si es posible, lo ideal es intentar comenzar a trabajar a la misma hora todos los días. Y, si es necesario, programar ciertos descansos (incluyendo las comidas), a la misma hora.

También es recomendable no comer en la zona de trabajo. Aunque, es cierto, dependiendo de lo que hagamos puede ser difícil de conseguir: la mayoría de periodistas suelen comer sobre los escritorios, a la vez que escriben.

Igualmente es fundamental desconectar del trabajo. En este sentido, dado que nos encontramos en pleno estado de alarma, solo podemos salir a la calle para lo estrictamente necesario (comprar en el supermercado, acudir al médico o a la farmacia…). Por tanto, podemos pasar un tiempo con nuestros hijos, leyendo libros o viendo nuestras seres preferidas.

Mantén la calma

Especialmente si tienes niños en casa, es importantísimo asegurarse de que todos los miembros de la familia sepan que, cuando estás trabajando, no estarás disponible para resolver pequeñas disputas relacionadas con los juguetes, o participar en alguna charla ociosa.

Los espacios compartidos pueden ser verdaderamente ruidosos, sobre todo si nuestros hijos son aún pequeños. Si es así, en primer lugar debes pedir a tu pareja o a algún miembro de tu familia que se haga cargo de ellos durante el tiempo que trabajas. Y si el espacio de trabajo no está aislado de las áreas comunes, una buena idea es obtener algunos auriculares con cancelación de ruido.

Descansa

Aunque trabajar desde casa puede ofrecer muchísimas ventajas, puede suponer algún inconveniente. Uno de los más comunes es no saber dividir el trabajo de la vida privada, lo que significa que, de repente, te puedes ver trabajando durante prácticamente todo el día.

Tómate el tiempo necesario para levantarte, alejarte del escritorio en intervalos regulares y estirar las piernas. Además, también es fundamental que la zona donde trabajes se encuentre bien iluminada, a ser posible con luz natural.

Y recuerda uno de los principales consejos de la Academia Estadounidense de Oftalmología: sigue la regla 20-20-20: es decir, cada 20 minutos, aparta la mirada de la pantalla del ordenador y enfoca los ojos en algo situado a 6 metros, durante 20 segundos.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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