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Pequeños chefs

Cuchillos para niños en la cocina: todo lo que hay que saber

Muchos padres se echan a temblar cuando ven a algunos niños utilizar estos utensilios de cocina como si fueran chefs profesionales, pero lo cierto es que hay diseños excelentes fabricados en nailon para que puedan ser uno más en la cocina con absoluta seguridad desde bien pequeños, e incluso los hay en acero inoxidable para edades posteriores que también están adaptados para el uso infantil.

Una de las actividades caseras que más y mejor fomenta tanto el vínculo familiar como los hábitos saludables es la cocina. Los peques, con la ayuda en los primeros años de una torre de aprendizaje, pueden ser parte de esta tarea diaria en el ámbito del hogar que les despierta muchísima curiosidad y que potencia en ellos muchísimas cualidades: su memoria visual; su comprensión lógica al entender qué es y cómo se hace eso que luego se comen; su autonomía; incluso vocabulario al relacionar nuevas palabras y objetos; y por supuesto la felicidad que supone pasar tiempo de calidad con sus padres. A todo esto hay que añadir la destreza y la motricidad siempre y cuando no sean solo meros espectadores. Antes daba mucho respeto y apenas se les ponía a dar forma a croquetas o albóndigas, pero la evolución de los diseños de cuchillos para niños ha hecho que hoy en día puedan participar en muchísimas tareas más en la cocina. 

Pese a que los cuchillos infantiles existen y está testado que en muchos casos limitan las probabilidades de accidente y en otros, como luego veremos, esta no existe -al menos no la de cortarse, porque accidentes los hay de muchos tipos con niños de por medio-, son muchísimos los padres que desconfían de este tipo de artículos. Están en su derecho, por supuesto, pero que no sea por desconocimiento. Esto es todo lo que hay que saber sobre este tipo de productos.

Siempre bajo la supervisión de un adulto

Lo primero, antes incluso de conocer sus características, es ser consciente de sus limitaciones. Es fundamental trabajar en la cocina siempre en un entorno de seguridad, de ahí que es recomendable que los niños, incluso si manipulan solo cuchillos de plástico, lo hagan bajo la supervisión de un adulto. Del mismo modo, cuando estén cocinando con ellos, es fundamental asegurarse que no tienen acceso a los cuchillos tradicionales en todo momento; de lo contrario, de nada habrá servido enseñarles a manejar cuchillos infantiles. 

Este último aspecto, por cierto, es una recomendación previa al uso de cuchillos infantiles que conviene seguir: cuanto antes se familiaricen con ellos, mucho mejor. Lo ideal, a partir de los 18 meses, en enseñarles por ejemplo a untar cosas con una herramienta de cocina como el cuchillo de untar, que en realidad no son cuchillos, no conlleva riesgo, puesto que son una especie de paleta redondeada. De ahí pueden pasar a utilizar algún cuchillo redondeado para cortar el pescado o algún otro alimento “blando”, y es a partir de los tres o cuatro cuando la mayoría de fabricantes de cuchillos infantiles de cocina recomienda ya sí su uso por parte de los pequeños chefs. 

Las particularidades de los cuchillos de cocina para niños es el hecho de ser ergonómicos y los materiales de los que están hechos, fundamentalmente. El objetivo es que estos se adapten lo mejor posible a las manos de los peques por un lado, y por otro les protejan de su falta de experiencia y destreza con ellos. Para conseguirlo, deben ser ligeros y fáciles de usar; con un mango de agarre ergonómico y antideslizante; un filo redondeado y fabricado en un material que limite al máximo las posibilidades de hacer herida si entra en contacto con la piel; y unos bordes que también estén lo mejor protegidos e incluso se diseñen en materiales como el plástico. Y a todo esto hay que sumar una característica fundamental, quizá la gran diferencia con los cuchillos tradicionales: no cortan por filo, sino que lo hacen por fricción. Esto es, ejerciendo una cantidad de fuerza suficiente para que el cuchillo pueda cortar el alimento en cuestión. 

Cómo deben ser los cuchillos

Esto explica por qué la mayoría de cuchillos infantiles, como te explicaremos a continuación, son aptos para cortar ingredientes de una dureza media, no asegurando su éxito en aquellos que sean muy duros. Pero es un peaje necesario para salvaguardar la seguridad de los niños cuando manipulen cuchillos. A cambio, son muy versátiles, puesto que les valen para picar, cortar, laminar e incluso untar, y se limpian fácilmente, tanto a mano como en el lavavajillas. 

Los modelos que mejor se adaptan a la descripción detallada que hemos hecho de los cuchillos infantiles son los fabricados en plástico, casi siempre en nailon concretamente. De dureza media, dientes redondeados y estructura ergonómica, no cortan porque trabajan por fricción, por la mencionada forma redondeada y por el material con el que están fabricados. Son ideales para niños pequeños, a partir de la franja de edad de los tres años aproximadamente, aunque los hay que ya antes pueden empezar a usarlos con soltura y seguridad.

Ya para niños más mayores y con cierta experiencia en la cocina,  se puede dar el salto del plástico al acero inoxidable, pero siempre con modelos infantiles, acorde a su edad y sus necesidades. No comparten el material con los de nailon, pero sí las formas redondeadas, la ausencia de filo y el diseño ergonómico, y a cambio incluyen otros elementos de seguridad como anillos situados antes del filo o protectores de dedos flexibles. Dos modelos fantásticos de este estilo son este de la firma Kai, apto para niños a partir de seis años, tal y como indica el fabricante; y este de Opinel, que se vende solo con el protector de dedos y también en un pack que incluye un pelador infantil. Ambas marcas son sellos de absoluta garantía dentro del universo de los utensilios de cocina. 

Ahora, con la información que acabas de leer, puedes decidir si dar rienda suelta al cocinero que tu hijo lleva dentro desde bien pequeño. Piensa que, si no te gusta cocinar, esta puede ser una forma inmejorable de hacerlo mucho más divertido y llevadero. 

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