¿Todo vale?

El día del sí: en qué consiste y por qué puede ser buena idea (o no) hacerlo

A raíz de ver la película de Netflix inspirada en esta idea de pasar un día diciendo sí a todo, nos hemos preguntado si puede ser positivo hacerlo o no.

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Foto: Pexels

Hace unos meses se estrenó en Netflix una película familiar llamada El día del sí. Poco a poco, sin hacer mucho ruido, ha ido calando la historia principal de la cinta, que está inspirada en el cuento infantil de título homónimo firmado por Samu Krouse Rosenthaly Tom Lichtenheld: pasar un día “especial” en el que, con unos límites, decir que sí a todo a los peques de la casa.

Protagonizada por Jennifer Garner, que reconoció cuando produjo la película que ella misma llevaba a cabo la iniciativa de “él día del sí” con sus hijos -tres junto al actor Ben Affleck, hoy pareja de Jennifer López-, es una peli que está bien para pasar el rato con los niños en una tarde cine familiar casero. Pero lo verdaderamente importante, lo que nos ha llamado la atención al conocer el cuento y la propia película inspirada en él, es el concepto de “el día del sí”: ¿es bueno y positivo ponerlo en práctica?

Pros y contras de ponerlo en práctica

Pues como todo, tiene sus pros y sus contras. Atendiendo a lo que siempre dicen los expertos, no parece que en una familia donde la rutina funciona relativamente bien tenga mucho sentido plantear un día así, lleno de excepciones. Y no lo tiene no solo porque puede generar confusión en los niños, sino porque no deja de ser un día donde también hay que poner límites. Obviamente, no se puede decir que sí a todo lo que a los peques se les pasa por la cabeza… ¡Imagínate!

Entonces, sí el “El día del sí” implica cambiar el lugar en el que se ubican los límites familiares, no es necesario plantearlo porque esto puede llevar encima a que los niños piensen que por qué no pueden habitualmente según qué cosas si ese día lo hacen y no ha tenido consecuencias. Luego a ver quién y cómo les explica, cuando se hayan llenado de motivos de defensa sus argumentos, por qué es conveniente volver a los límites de siempre. 

Liberación para los padres

En cambio, desde el punto de vista de los adultos de la casa, de papá y mamá, “el día del sí” tiene algo más sentido porque supone una liberación para ello, especialmente cuando sienten que se pasan todo el día con él no en la boca. Si eres padre o madre seguramente sabrás muy bien de lo que estamos hablando, ¿verdad? Es comprensible que estéis cansados de pelear determinadas “batallas” con vuestros hijos e hijas y al ver la película o leer el cuento hayáis pensado: esta es una excusa ideal para tomarnos un respiro, seguro que les divierte además.

Y sí, les divertirá, pero puede que luego tengáis que lidiar con consecuencias peores. Así que si lo lleváis a cabo, que tampoco tiene por qué un problema si es puntual, es fundamental que dejéis muy claro en qué consiste exactamente “el día del sí” a vuestros hijos e hijas porque es la mejor forma de evitar complicaciones derivadas de esta actividad.

Y de todas maneras, mientras tanto, podéis intentar aplicar uno de los consejos más efectivos que existen para tener la sensación de que usáis menos el no: cambiar la manera de dirigirnos a ellos. Educación en positivo. Lo explicamos con un ejemplo concreto: “Mira, se hace de esta manera, ya verás como viéndome aprendes”, por el clásico “no lo toques que se va a romper”. No es sencillo, pero se trata de eliminar la estructura negativa y generalmente rígida estructura de nuestro mensajes por construcciones más amables. Lo agradecerán ellos, pero también vuestra salud mental a la larga.

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