Planes a cubierto

Días de lluvia con niños, ¿qué hacer?

Compartimos contigo diez formas sencillas de convertir una jornada tediosa en una oportunidad para pasar unas horas en familia de lo más divertidas y entrañables.

Día de lluvia, adiós al parque. Se complica el paseo. Solo de pensar en estar encerrados en casa todo el día con los peques levanta hace que la perspectiva del día se vea tan dura como una cuesta de las que suben los ciclistas en el Tourmalet cuando la miras desde abajo. Toca buscar soluciones y pensar en alternativas. Cuando leas estas diez ideas, te garantizamos que la pendiente de dichas rampas se suavizarán muchísimo. Ya lo verás. 

Manualidades

Vuestras favoritas. Si hay una fiesta pronto como Halloween, podéis aprovechar para preparar decoración casera con lápices, papel, tijeras e hilo; si les gustan los collages a los peques, es plan perfecto para que trabajen en las letras y la lectura; jugar con plastilina; pintar con las manos… Opciones hay como para hacer una gimkana.

Juegos de mesa

Dependiendo de la edad de los niños, los juegos de mesa pasan a ser el candidato número 1 de un día de lluvia. A partir de los 4 ó 5 años ya pueden pasar largos ratos entretenidos así, y de paso aprender nuevas cosas. Los puzzles y los juegos de dinámica sencilla como el memory o el dominó son buenos recursos también para que se mantengan activos una parte de la tarde de lluvia los más pequeños. 

Sesión de cine

Un clásico familiar de los fines de semana lluviosos y fríos de otoño e invierno. Si no os veis con muchas fuerzas y decidís hacer doble sesión, por un día no pasa nada. Así pueden elegir una peli cada uno si tenéis dos pequeños. En caso de que sean más, que uno elija los snacks (saludables a ser posible), otro el sitio del sofá para cada miembro de la familia y dos de ellos adopten el papel del encargado del videoclub.

Cocinar

Lo único malo que tiene meterse en la cocina en un día de lluvia es que la cabeza enciende el horno y empieza a oler a dulce antes incluso de que hayáis pensado qué cocinar. Lo bueno es que lo pasaréis en grande, los peques estarán entretenidos un buen rato y además tenéis algunas opciones que están a medio camino del dulce y lo saludable -galletas y tortitas de avena y plátano, cupcakes sin azúcar o hacer pizza casera son tres buenas ideas-.

Hacer deporte

Ya sea en casa o en algún polideportivo que tenga zona techada de libre acceso o previo pago, como por ejemplo las pistas de pádel indoor. La lluvia no es excusa para que los peques no se muevan, ni tampoco quedarse en casa, como ya viste en la cuarentena, donde seguramente convertiste el pasillo de casa en la clase de psicomotricidad o educación física, dependiendo de la edad de los niños de la casa.

Teatro

Aprovecha un día de lluvia para montar un plan de los de siempre sacando entradas para la peli del momento o la obra de teatro en cartelera que pueda disfrutar toda la familia. El aforo limitado y todas las demás medidas que los espacios culturas cerrados toman garantizan que el plan sea 100% seguro.

Lectura

Este quizá sea el plan favorito de los adultos de la casa para un día de lluvia, ponerse junto a una ventana a leer mientras las gotas se adhieren a la ventana. Con niños no suele ser tan idílico porque la música de fondo no es precisamente clásica, pero si tienen cierto hábito de lectura podréis dedicar al menos un ratito a los libros, ya sea juntos si no saben leer todavía o por separado, cada uno con su libro. 

Diafrazarse

No hay mejor día para liar a papá y a mamá de que se disfracen por fin que un día de lluvia en casa con los peques. Dejad que os maquillen y poneos el traje, casero o comprado, de pirata, de tigre o hasta de Elsa de Frozen Lo que haga falta con tal de montar una fiesta de disfraces por todo lo alto aprovechando que de puertas para dentro la vergüenza no existe. 

Visita al museo

De igual forma que reivindicamos la seguridad de espacios como el cine o el teatro, hacemos lo propio con los museos, que también pasan por un momento delicado ante las restricciones provocadas por la Covid-19. Dinosaurios, ciencia, deporte, medios de transporte, animales, pintura, astronomía… la lista de temáticas de espacios museísticos en nuestro país aptos para peques es interminable. 

Saltar en los charcos

Y para cerrar la lista, la locura de las películas. Algún día tendréis que dejar a los peques cumplir el sueño de hacer lo mismo que Peppa Pig y su familia, así que poneos las botas de agua y el chubasquero y a disfrutar con algo tan sencillo como los charcos de agua. El riesgo de acabar helados es alto pero el rato que pasaréis no lo olvidaréis nunca. Y siempre os queda la duchita caliente y la manta para arroparos después y entrar en calor de nuevo. 

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