Escapada rural con niños

Dormir en una cabaña pasiega, una escapada familiar ¡sin cobertura!

3 minutos

Ir a Cantabria a descubrir sus paisajes, dormir en una cabaña pasiega, adentrarse en los pueblos dispersos y recorrer sus carreteras sinuosas no tiene precio. Os contamos una escapada perfecta para hacer en familia.

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Dormir en una cabaña pasiega, una escapada familiar ¡sin cobertura!

'¿Cuándo volvemos a la cabaña?' pregunta Lola, una niña de 2 años, tras pasar un fin de semana alojada en una cabaña pasiega habilitada como casa rural. "Kirikiri, muuuu, ¡cuánto verde!, ¿nos metemos en el río?" son algunas de las frases de la pequeña que está aprendiendo a hablar pero describe perfectamente la fascinación que produce para los niños una escapada rural. 

A 30 minutos del precioso pueblo cántabro Liérganes se ubica la aldea San Roque de Riomiera, donde Agustín y su familia, naturales de Valladolid, reconstruyeron y acondicionaron las casas de antiguos pasiegos en cabañas con encanto. Anchos muros de piedra, dos plantas, cocina con lo necesario (y algo más), salón con ventanales y hasta con cama chill out... ¡Ideales para disfrutar de unos días sin cobertura, desconectar de la rutina, reconectar con la naturaleza, encender la chimenea, contemplar las vistas a los verdes prados desde el sofá, perfecto para aprovechar al 100% en familia sin 'interrupciones' (eso si, las cabañas disponen de wifi). Es un magnífico punto de partida para alojarse y descubrir los paseos de alrededor como la ruta de Las Cabañas pasiegas (unas 2 horas). Para las familias con niños más pequeños, el paseo hasta la Ermita del Toral es más apropiado ya que es más llano y se puede ir con sillita para el bebé. ¡Comprobado! 

 

Dormir en una cabaña pasiega, una escapada familiar ¡sin cobertura!

En la propia cabaña disponen de un jardín para hacer barbacoa, corretear sobre el verde, recoger flores silvestres o simplemente divisar los auténticos valles pasiegos. 

A pocos kilómetros, para los que prefieren salir a desayunar o comer existen campings, cafeterías y restaurantes cercanos como La Vieja Escuela donde poder disfrutar de un copioso desayuno especial o comer la gastronomía local, divisando el magnífico valle desde su ventanal. Un lugar idóneo para descansar tras los largos paseos por la zona, mientras nuestros hijos disfrutan del pequeño parque infantil del restaurante. 

 

Dormir en una cabaña pasiega, una escapada familiar ¡sin cobertura!

Parte del encanto está en que se encuentran en una zona en la que otras cabañas vecinas mantienen su actividad ganadera. Sin coger el coche, desde las propias cabañas se puede recorrer los caminos para recoger piedras, maravillarse con el tamaño descomunal de los robles y hayas, ver caballos, vacas, ruiseñores y buitres. 

Para los más aventureros se puede hacer espeleología y paseos por cuevas. Desde un paseo tranquilo con linternas visitando una cueva hasta una ruta aventurera con rappel y descensos por cuevas. Suelen organizar las rutas a primera hora de la mañana o de la tarde.

En temporada estival bañarse en las pozas del río Miera puede ser una experiencia fantástica. Para ir con niños las pozas de Rubalcaba (a 25 minutos en coche) bajando de camino a Liérganes son las más seguras.

Visitar Liérganes se tercia obligatorio. El casco antiguo es precioso y la historia del Hombre Pez causará sensación.

Conocer Santander merece la pena en cualquier momento, quizá esta visita se disponga más rural, pero no podíamos olvidar la playa del Sardinero, el palacio de la Magdalena, la casa de la familia Botín y las rutas para ir de pinchos son un deleite.

 

 

¿Se le puede pedir más a una escapada rural?

Para rematar la escapada rural podréis visitar la quesería artesanal La Jarradilla en Selaya, donde realizan el queso Divirín, para que los niños descubran cómo se hace el queso. También podréis comer una carne para chuparse los dedos y saborear los auténticos sobaos. Es muy recomendable, a modo de guinda del pastel, acudir a Solares donde su balneario es de los pocos que permiten la entrada con niños. 

¿Se le puede pedir más a una escapada rural?

Etiquetas: planes con niños, vacaciones, viajar con bebé, viajar con niños, viajar embarazada

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