Autocontrol en los niños

El juego de las pompas para trabajar el autocontrol infantil

¿Tu hijo no sabe controlarse? Prueba a enseñarle autocontrol de la forma más divertida… ¡Con el juego de las pompas! Mira aquí cómo jugar.

niña
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Todos los niños adoran las pompas y sobre todo jugar a explotarlas. ¿Qué tal si les hacemos pasar un buen rato y además conseguimos que aprendan una habilidad tan útil como el autocontrol? Saber controlarse es algo que les servirá durante toda su vida y puedes enseñárselo con esta actividad: el juego de las pompas.

El autocontrol es una habilidad que necesitamos aprender, es de lo más útil para nuestra vida. Solo hay que pensar en cómo los niños más pequeños se dejan guiar por la impulsividad, tienen poca paciencia y suelen enfadarse cuando no consiguen lo que quieren.

Es muy importante saber controlar los impulsos y que los menores entiendan que no siempre se puede hacer y conseguir lo que uno quiere en todo momento. Por eso, comprender qué es el autocontrol y aprender a controlarse es algo que debemos enseñar a los más pequeños de la casa. Utilizar el juego para ello puede ser la mejor idea.

Prueba el juego de las pompas, un juego perfecto para niños a partir de entre 2 y 6 años, aunque siempre puede aplicarse con peques más mayores cambiando la dificultad. 

1. Prepara el juego

Antes de empezar la actividad solo necesitarás tener a mano un pompero para hacer pompas, un juguete muy fácil de encontrar en jugueterías y supermercado, no importa el tamaño que tenga.

Para iniciar el juego, el niño o los niños, en el caso de ser varios, tienen que colocarse de pie en una zona en la que haya espacio (siempre para evitar choques y golpes) y a la que le pueda caer agua.

A continuación, empieza a hacer pompas y déjalas que vayan a todas las direcciones. Lo que seguramente suceda es que los pequeños comiencen a emocionarse y a ir explotando poco a poco todas las burbujas. Deja que lo hagan y se diviertan.

2. Propón el reto del juego

Después de un rato, llegará la parte “difícil” de la prueba. Explícales que vas a volver a hacer pompas de nuevo, pero que esta vez ellos no podrán explotar ninguna. Tendrán que aguantar todas sus ganas y no caer en esa tentación. Diles que actúen como si fueran estatuas viendo cómo las burbujas flotan en el aire y se van explotando solas.

padre e hija
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3. Reflexiona con los peques

Cuando hayas conseguido que todos permanezcan quietos y se hayan controlado, debes felicitarles porque han conseguido superar el juego.  Ahora reflexiona con ellos y cuéntales que han sido capaces de tener autocontrol y de no actuar de forma impulsiva.

De esta manera se percatarán fácilmente de que tienen mucho potencial y de que si ellos mismos lo deciden pueden autocontrolarse. Por eso debes hacerles recordar cómo se han sentido cuando tenían ganas de explotar las pompas y decirles que han logrado aguantar esas ganas.

4. Utiliza la palabra clave siempre que quieras

Lo bueno de esta actividad es que la reflexión se puede seguir aplicando tiempo después. Y para recordarlo solo es necesario utilizar la palabra “pompas” o “burbujas”. Si quieres que los niños en un determinado momento se autocontrolen, prueba a decirla y recuérdales lo que significa. Seguramente recordarán que, si ellos quieren, tienen la capacidad para controlarse.

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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