Con la casa a cuestas

Furgonetas 'camperizadas' para viajar con niños: pros y contras

Las autocaravanas son una alternativa para viajar en familia que ofrece muchas cosas buenas pero, ¿y las “campers” que tanto se han puesto de moda últimamente?

Foto: iStock
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Aunque técnicamente las furgonetas “camperizadas” se consideren autocaravanas porque así las clasifica la DGT Directiva 2001/116/CE, este tipo de vehículos presentan diferencias importantes con las autocaravanas que todos tenemos en mente al utilizar o escuchar este concepto. No hay duda a estas alturas de los muchos beneficios que estas últimas ofrecen para viajar en familia -como todo, también tienen contras-, pero ahora que están de moda las furgonetas camperizadas, nos hemos preguntado si son viables para viajar con niños y, en caso afirmativo, cuáles son ventajas y desventajas. 

De entrada, debes saber que en la columna de pros, las campers tienen una serie de ventajas muy interesantes a nivel funcional. Por ejemplo, se pueden aparcar en un parking normal, se pueden utilizar como vehículo habitual, son cómodas de manejar dado su tamaño relativamente reducido para ser un vehículo que lleva la “casa” a cuestas, no hace falta un carnet especial para conducirlas y consumen menos combustible que las autocaravanas clásicas. 

Sin embargo, si acotamos la comparativa añadiendo la exigencia de que en ellas vaya a convivir también al menos un peque, la lista de pros y contras se iguala mucho. En todo caso, debes saber que es sí es posible viajar en ellas con niños porque ya hay algunos modelos -más allá de las personalizadas, una tendencia actual- aptas para cuatro personas -lo habitual es que sean para dos-. 

Aclarado esto, estas son las ventajas y desventajas que debes tener en cuenta antes de tu primer viaje en furgoneta camperizada con un niño. Ya te adelantamos que en nuestro humilde parecer, lo ideal es alquilar para no comprometerse más allá de la primera experiencia y así, si el resultado se parece a la idea preconcebida del viaje que tenías en la cabeza, podrás entonces comprar o personalizar una con la seguridad que da saber que la experiencia piloto ha merecido la pena. 

Ventajas

  • Perfectas para improvisar: como ocurre con las autocaravanas clásicas, son ideales para un viaje poco rígido, en el que la improvisación y la capacidad de adaptación sean protagonistas. Si os gusta viajar sin ataduras, las furgos camperizadas son una gran opción.
  • La cocina y la cama, siempre a mano: del mismo modo que ocurre en las autocaravanas grandes, siempre tendréis a mano una cocina, aunque sea pequeña, y la cama, dos garantías para cubrir las necesidades mínimas de los peques en cualquier momento del viaje.
  • Libertad de movimientos: llevar la casa a cuestas os permitirá parar donde queráis y, sobre todo, que adaptar la ruta sobre la marcha no sea un problema, sino todo lo contrario: un atractivo para el viaje.
  • Una experiencia completamente distinta a lo habitual: para los peques, el gran beneficio que aporta viajar en ellas es la experiencia en sí misma de hacer algo completamente diferente a lo que suelen hacer en sus vidas en el día a día. En este sentido, no hay duda de que supone una gran oportunidad viajar así en familia.

Contras

  • Espacio reducido de convivencia: el espacio de una furgo camperizada es muy reducido, y esto con niños es un problema evidente, al menos hasta que os acostumbréis. Es verdad que se puede limitar el problema si planificáis muchas paradas para pasar casi todo el tiempo al aire libre, fuera de la furgo. Eso sí, tened en cuenta la climatología de la zona porque si el tiempo se complica se puede convertir en un suplicio pasar tantas horas sin apenas espacio libre.
  • Los riesgos propios de pasar mucho tiempo en la carretera: esto es así para cualquier road trip, hay un riesgo de padecer un accidente que no existe en viajes en los que se evite la carretera. Puedes pensar que cualquier opción tiene sus propios riesgos y estarás en lo cierto, pero no quita para que no haya que ser consciente de ellos. 
  • En general, no disponen de baño o ducha: problema de relevancia cuando hay niños de por medio porque dos adultos se adaptan a casi todo, pero con niños la cosa se complica un poco. No tanto por el hecho de que hagan sus necesidades, ya que en eso no tienen problema. Pero a la hora de la ducha, por ejemplo, es un hándicap evidente.
  • El límite para viajar es de 4 personas como mucho: este tipo de autocaravanas pequeñas que en realidad no son tal, sino que son furgonetas adaptadas, tiene un límite de cuatro personas, por lo que son incompatibles para viajar en caso de que seáis familia numerosa. 
  • El desorden, mal aliado: con niños, mantener un orden no es sencillo, y este se antoja muy importante cuando el espacio es reducido para que la convivencia vaya sobre ruedas y, sobre todo, para que no ocurran accidentes. Estos, por ejemplo que se caiga un vaso de leche, son difíciles de evitar conviviendo en familia en una camper, así que lo mejor es tomárselo con filosofía. 

Es indudable que viajar en furgoneta adaptada para ello ofrece muchísima libertad y es añade un plus de interés al viaje, y encima es una oportunidad para que los peques experimenten rutinas diferentes, pero vistos en profundidad los pros y los contras de viajar en familia en uno de estos vehículos, queda claro que no es ideal. Si os lo podéis permitir, la autocaravana tiene las diferencias esenciales para que muchos de los contras de las furgonetas camperizadas con niños desaparezcan. 

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