Pros y contras

Hotel o apartamento, ¿qué elegir para las vacaciones si tienes hijos?

Mayo es el mes de la ilusión por planificar las vacaciones de verano que se acercan, pero cuando hay niños de por medio, cambian las prioridades a la hora de escoger cuestiones que antes no eran tan importantes, como es el caso del alojamiento.

El final del estado de alarma coincidiendo con la entrada en la recta final del curso escolar ha supuesto una especie de euforia colectiva pensando en lo cerca que están las vacaciones de verano. Pero lo que siempre es disfrutable de planificar, aunque en la actualidad las restricciones y medidas de seguridad vigentes nos obliguen a adaptarlas más de la cuenta, se puede convertir en un engorro si hay niños de por medio. 

Las dudas, sobre todo en las primeras vacaciones con peques, se multiplican. ¿Playa, montaña o turismo urbano? ¿En qué medio de transporte viajar? ¿A qué dar prioridad en la maleta? Y como estas tres, decenas de preguntas más, ¿verdad?

Pues bien, lo más importante a la hora de planificar unas vacaciones con niños, además del destino, es el alojamiento. Justo lo que en muchos viajes del pasado, entonces sin peques, era casi secundario, pasa a jugar un papel absolutamente imprescindible porque puede marcar la diferencia entre un viaje ideal y otro que sea un desastre. 

A grandes rasgos, con peques hay cuatro opciones para alojaros durante un viaje de vacaciones en verano. Dos de ellas son muy específicas, incomparables con las otras dos. Hablamos de los camping y las autocaravanas. De los primeros poco se puede decir más allá de que os fijéis en los servicios que ofrecen, y de las segundas todavía menos es una forma de viajar única. En cambio, la comparativa es no solo evidente, sino necesaria, cuando la duda radica en si escoger hotel u apartamento, las dos opciones que por otro lado son más populares cuando se viaja con niños. 

Pros y contras del hotel

El hotel es puro relax. Su gran ventaja es que sabéis que lo tenéis todo hecho. En función de lo que contratéis, puede que os podáis olvidar hasta de las comidas, pero como poco lo haréis de la limpieza, hacer las camas y demás tareas rutinarias del hogar que no desaparecen por arte de magia en un apartamento vacacional. En cambio, hay algún hándicap que no siempre se tiene en cuenta por parte de los progenitores novatos: el más importante, el déficit de espacio. Sí, incluso más que si tiene servicio de lavandería o zonas para niños. 

Es fundamental, si os alojáis en un hotel con peques, que las habitaciones tengan al menos dos estancias ligeramente separadas. Sobre todo es importante con niños muy pequeños, ya que cuando se acuesten pronto querréis disponer de un espacio en el que relajaros antes de iros a dormir. Es lo más normal del mundo, y también un momento muy esperado, muy placentero incluso, después de un día de vacaciones en familia que llega a su fin. 

En segundo lugar, marcan ya sí la diferencia aquellos hoteles que ofrecen servicios concretos que solo se valoran cuando se viaja con niños: lavadora, una pequeña cocina en la habitación o zonas amplias y actividades específicas para peques son tres ejemplos de ello. También si disponen de cunas si tenéis un peque que duerme en ella todavía. Nuestra recomendación es que tengáis en cuenta las cuatro en la medida de lo posible porque os harán la vida más fácil y, por ende, las vacaciones más placenteras. 

Pros y contras del apartamento

Precisamente la amplitud y el espacio disponible es la gran ventaja del apartamento vacacional con respecto al hotel. No hay discusión en que, salvo excepciones generalmente costosas, los hoteles no pueden competir en este sentido. Y se agradece muchísimo, especialmente con niños pequeños que necesitan largas siestas y acostarse pronto, como decíamos antes. La privacidad del apartamento no la tiene el hotel. 

La segunda gran ventaja es la libertad que ofrece. Hay gente que disfruta más cuando se lo dan todo hecho pero, por el contrario, hay quienes se agobian por llevar un horario tan encorsetado como el de los hoteles cuando están de vacaciones. Si este es vuestro caso, entonces no hay duda: el apartamento es vuestra elección ideal. Pero no a cualquier precio, ojo.

A tener en cuenta

Al viajar con niños, tanto el equipamiento como el emplazamiento pasa a ser decisivo en la elección, y no os olvidéis de un detalle fundamental: el aparcamiento disponible. Esto es más reseñable si cabe si pensáis moveros para visitar lugares cercanos a los que haga falta llegar con el coche. No puede ser más desesperante tener que dar vueltas y más vueltas buscando sitio también en vacaciones para acabar aparcando lejos y tener que cargar con todo lo que lleváis para atender a los niños. 

Al final, como casi todo en la vida, no se puede generalizar hasta el punto de etiquetar como mejor una opción respecto a la otra. Depende sobre todo de vuestros gustos y necesidades, de las alternativas disponibles, del presupuesto y también del destino y del tipo de viaje que queráis planificar.

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