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Literatura Infantil

Ideas para despertar el amor por la lectura

A continuación recogemos algunas ideas que pueden ser inspiradoras para las familias que buscan meter el gusanillo de la lectura en los más pequeños. Porque leer, y amar los libros, es el mejor regalo que podemos hacerle a nuestras criaturas.

Decía Christine Nöstlinger: “La literatura infantil no es una píldora pedagógica envuelta en papel de letras, sino que literatura es mundo transformado en lenguaje”. Madres y padres asumimos una responsabilidad enorme con nuestros hijos: la de elegir durante sus primeros años sus lecturas. Y no es fácil. El mercado de literatura infantil y juvenil es inabarcable en la actualidad, aunque cantidad y calidad no tienen por qué ir de la mano. Cuesta seleccionar, y cuesta saber cómo favorecer que los niños y niñas se enamoren de los libros.

A continuación recogemos algunas ideas que pueden ser inspiradoras para las familias que buscan meter el gusanillo de la lectura en los más pequeños. Porque leer, y amar los libros, es el mejor regalo que podemos hacerle a nuestras criaturas.

Ideas para despertar el amor por la lectura

Los libros, muy presentes en casa

Tener libros en nuestras librerías, en nuestras mesillas, en nuestros bolsos y mochilas, es ya un incentivo para la lectura. Si los libros forman parte de nuestra vida es difícil que los niños y las niñas no se sientan atraídos por ellos. Deben estar a su altura, claro, y deben ser accesibles sin censura.

Un rincón de lectura

Crear un espacio en casa que sea agradable para leer puede animar a niños y niñas a pasar ratitos en él. Luz natural o un punto de luz artificial, todo dependerá de la distribución de nuestra vivienda. Y de sus metros, claro. Pero, ante todo, el rincón de lectura no debería ser un lugar vacío, inerte, sino más bien un espacio vivo en el que los libros tengan protagonismo. Librerías, estantes, cestos, todos son bienvenidos para acoger libros que los más pequeños tengan a su alcance.

Tardes de biblioteca

¿Qué podemos hacer una tarde de lluvia? ¿Y si hace mucho calor en la calle? ¿En qué empleamos las tardes después del cole? Un plan que encaja siempre: un rato de biblioteca rodeados de libros. Leyendo, eligiendo títulos que llevar a casa, observando. Una idea: ¿y si dedicamos una tarde a la semana para visitar la biblioteca del barrio?

Cuentacuentos, títeres y teatro

No sólo de libros vive el lector. Opciones culturales tan valiosas como los cuentacuentos, los títeres y el teatro pueden ser un complemento ideal a las lecturas. Que nos lean, que nos cuenten otros, descubrir otras formas de llegar a las historias más allá del papel.

Diversidad de lecturas y libertad de elección

Dos asuntos que pueden empañar el sueño lector. El primero, empeñarnos en un único género por considerarlo más adecuado a la edad. Los cómics, las obras teatrales, los diarios, los álbumes ilustrados, todos son igual de válidos para pequeños lectores. El segundo, obligar a leer los títulos que consideramos que deben leer. Como prescriptores, padres y madres podremos recomendar pero nunca obligar.

Los adultos también leen

Por último, y no menos importante, el ejemplo. Sin ánimo de cargar más las mochilas familiares, lo cierto es que el ejemplo de los adultos es un aspecto importante en la crianza. Lo dicen los expertos, lo dicen las abuelas y los abuelos, y lo dice el sentido común. Si nosotros, sus adultos de referencia leemos, es probable que ellos por imitación terminen leyendo también. Si a esto le sumamos todo lo anterior es probable, que no seguro, que los niños y niñas se conviertan en grandes lectores.

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Diana Oliver

Diana Oliver

Soy periodista freelance especializada en temas de maternidad(es) e infancia. En 2014 me embarqué en un proyecto personal, Tacatá Comunicación, con el objetivo de hacer de la conciliación una realidad. Descubrí que la conciliación no existe. Tengo dos hijos y mucho sueño. Leo y escribo. Escribo y leo. “El tiempo parece menos huidizo cuando dejas constancia escrita de su transcurso” (Carme Riera).

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