Aprendizaje de lenguas

Ideas para practicar un segundo idioma en casa con los niños

Desde distintas estrategias de conversación que les motiven, hasta el apoyo de las nuevas tecnologías o la cultura, hay distintas alternativas para profundizar en una segunda lengua sin necesidad de que sea un aburrimiento para los peques.

Madre e hijo (Foto: Pexels)
Madre e hijo (Foto: Pexels)

Es relativamente habitual escuchar en los parque y en los alrededores de los colegios a la salida y entrada de los peques a padres que hablan en un idioma que no es el castellano  a sus hijos. Esto puede deberse a que la lengua materna de sus padres no sea el español, o que están trabajando el aprendizaje de una segunda lengua en sus hijos más allá del horario escolar.

Esta, la de hablarles a diario en un segundo idioma, es una estrategia efectiva cuando el objetivo es que practiquen los peques un idioma que no sea el suyo en casa. Se puede hacer por costumbre, o estableciendo estrategias que les incentiven, a modo de juego.

Un ejemplo es reservar la segunda lengua para actividades lúdicas concretas en las que se refuercen conceptos que se trabajan en clase. Otro ejemplo, hablar en dicho idioma solo cuando el tema de conversación hace referencia a una materia previamente pactada: el juego, la comida, la ropa, la higiene… Cualquiera vale siempre y cuando lo sepáis todo de antemano. Una última variación de esta fórmula es jugar con el tiempo: hoy se habla en inglés y mañana en castellano, o de 6 a 8 de la tarde es el tiempo del francés, por citar dos ejemplos.

El problema de estas estrategias eficaces es que requieren un buen nivel en dicha lengua de los adultos de la casa. Y eso no se da siempre. A veces lo habla solo uno, o ni siquiera, por lo que se deben buscar otras alternativas para que los niños practiquen otra lengua en casa. 

Recursos audiovisuales

Es aquí donde entra el factor televisión. Las películas y las series en inglés ayudan a “hacer oído” a los peques, pero también a los mayores. Es una actividad recomendable porque por lo menos afinarás lo que en las clases de inglés se conoce como “listening”. 

La pronunciación, los distintos acentos en función del país y región de quien hable la lengua en cuestión y también el acceso a nuevo vocabulario son algunos de los beneficios que esta actividad de refuerzo de un segundo idioma aporta al niño. 

En cambio, al igual que ocurre con la lectura, hábito que también se puede introducir en una segunda lengua desde pequeños a los críos, no se trabaja la parte oral, fundamental para aprender cualquier idioma. 

 

Actividades lúdicas

Para reforzar esta parte del aprendizaje, es interesante dedicar un ratito del día a la conversación. Puede ser con los papás en casa si estos lo hablan o lo están practicando, a través de las mencionadas actividades lúdicas que pueden ser físicas o digitales aprovechando las muchas aplicaciones especializadas en el aprendizaje de idiomas para niños que existen en la actualidad, o bien reforzando la práctica a través de clases particulares en escuelas online en las que se trabaje solo la conversación. 

Estas últimas pueden ser también presenciales pero en los tiempos que corren es interesante saber que hay opciones sin moverse de casa, generalmente por plataformas como Skype, que han sustituido la vía tradicional para este tipo de clases, el teléfono. De esta forma, el niño no solo cuenta con el lenguaje verbal para expresarse, sino que también dispone del gestual. 

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