Juegos en familia

Juegos en familia para Pascua

En estas vacaciones tanto de Semana Santa como de Pascua no te olvides de reservar tiempo para el juego con tus hijos.

El juego en familia desarrolla habilidades, destrezas y gestión de las emociones. Así que a nivel cognitivo y emocional es fundamental. Se trata de un tiempo de calidad, de un valor incalculable y que os ayuda a reforzar los vínculos. Además, se convierten en unos recuerdos imborrables para nuestros peques.

Juegos en familia para Pascua
Foto: Istock

Podéis recurrir a los juegos de mesa, bien los clásicos o cualquier otra novedad. Además, hay ediciones muy cómodas de juegos de mesa para llevar a cualquier parte. Tenedlo en cuenta por si os vais de excursión o picnic.

Pero más allá de los juegos de mesa están los juegos tradicionales o de más reciente invención, que se van transmitiendo de generación a generación, y que son unos recursos fantásticos para jugar en casa o en cualquier lugar. Y si los tematizamos de Pascua, mejor que mejor.

Lo más importante que debemos recordar a la hora de pensar en juegos en familia, es la edad de nuestros hijos e hijas. Y, si es necesario, adaptarlos cómodamente para que puedan divertirse. Otro detalle que no debemos olvidar es que no tengan ni hambre, ni sueño, de lo contrario se encontrarán mal y no disfrutaréis del juego. Así que, una vez revisados estos pequeños detalles, podemos ponernos a jugar.

Gallinita ciega

Poca presentación requiere este clásico juego. Alguien es la gallinita, con un pañuelo tapándole los ojos, le dais unas cuantas vueltas y tiene que encontrar a tientas al resto de jugadores. Consejo: sed benévolos con los niños.

Dejaros coger con cierta facilidad. Si son muy pequeños sed sus compañeros gallinitas. Y, sobre todo, pasadlo bien.

Carrera de huevos en cuchara

Para este juego de Pascua necesitaréis tantos huevos y cucharas como jugadores seáis. Usad los huevos que más os apetezca; huevos de Pascua de plástico, huevos duros decorados o huevos de chocolate. Delimitad una salida y una meta para vuestra carrera.

Cada participante tiene que llevar un huevo sobre la cuchara, bien cogido con la boca o con la mano, vosotros decidís. El ganador o ganadora será el primero en llegar a la meta sin que se le haya caído el huevo.

Búsqueda de huevos de Pascua

Posiblemente el juego de Pascua más conocido. Sólo tenéis que decidir si hacer la búsqueda en casa, en jardín si tenéis o en un parque o en el campo. Pensad en los huevos que vais a utilizar, ya sean de chocolate, de plástico rellenos de regalos o los huevos que habéis decorado con anterioridad, y en las edades de los participantes.

Para aseguraros de que los más pequeños no se quedan sin huevos, acompañadles o decidid el número de huevos que puede coger cada niño. Así os aseguráis de que todos acaban con huevos, sin que nadie se enfade.

Ponle la cola al conejo de Pascua

Usando un gran trozo de cartón, dibuja la silueta de un conejo de Pascua. Ya tenemos el tablero preparado. Usa un pompón grande o bien hacedlos juntos con lana. Pega un trozo de cinta de doble cara al pompón.

Ahora alguien se la queda, a quien le vendamos los ojos. ¿Podrá ponerle la cola al conejito de Pascua? Un juego con muchas risas aseguradas. De nuevo, si hay chiquitines ayúdales y también podéis añadir puntuación para las zonas más próximas a la “diana”. Otra forma de jugar que os permitirá alargar aún más el tiempo de juego, sumando y calculando.

Bolos de chocolate

Si tenéis por casa los clásicos conejos de chocolate podéis usarlos para jugar a los bolos. Mejor si no son muy pequeños. Alineadlos y a jugar estos dulces bolos lanzando una pequeña pelota.

El pañuelito

Pañuelito
Foto: Istock

Otro clásico que no deberíamos dejar en el olvido, porque siempre es divertido. ¿Recuerdas las reglas? Dos equipos, a cada jugador de cada equipo se le asigna un número y otro jugador se queda en el centro con el pañuelo extendido.

Este nombra un número y los respectivos jugadores de cada equipo con ese número deben llegar hasta él, intentar coger el pañuelo y llevárselo a su equipo sin que el contrincante le pille para ganar esa ronda.

Un, dos, tres, pollito inglés

Este juego de toda la vida nos gusta a todos. Es tan sencillo como que alguien se la queda, apoyada en una pared, sin mirar al resto de jugadores y entonces dice eso de “Un, dos, tres, pollito inglés a la pared”. Mientras tanto los participantes deben moverse lo más rápido posible para llegar hasta la pared. Pero en el momento en el que el jugador que se la está quedando, termina de decir esta frase, se girará. Y a quien pille moviéndose lo volverá a mandar a empezar desde el principio.

Una buena selección de juegos clásicos y otros no tanto pero que tienen en común ofrecernos diversión en familia para estos días de vacaciones con los peques. Una forma muy buena de pasar tiempo al aire libre y de divertirnos juntos.

Mónica Palacios

Mónica Palacios

Aprendiendo a ser madre, mientras comparto todo lo que aprendo Cuando me dijeron esa típica frase de “Cuando seas madre, tu vida cambiará”, no imaginaba cuánto. Mi hija llegó para cambiarlo todo y hacerme ver que solo quería ser la mejor versión de mí misma para ser la madre que ella necesitaba. La conciliación laboral fue imposible, y pronto supe que no volvería a mi anterior trabajo de profesora de alemán. Comencé a leer y formarme, y sentir la necesidad de compartir todo lo experimentado y sentido con otras madres. Así comenzó Los Cuentos de Mamá, como una voz más de una madre que admite sus errores, aprende, llora y ríe en la tarea más difícil que asumimos al ser madres y padres: la crianza. Los Cuentos de Mamá ha ido creciendo hasta convertirse en una gran comunidad, tanto en las redes sociales, como en el blog. Una comunidad que se nutre de las ideas y propuestas que comparto sobre juego independiente, crianza, libros, manualidades y actividades sencillas con las que seguir fomentando el asombro, la imaginación, la creatividad, la diversión y el aprendizaje de nuestros hijos.

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