El juego siempre es bien recibido

Juegos para desarrollar las habilidades motoras durante la Navidad

El juego en los niños permite muchas cosas, en este caso, con sencillas actividades pueden estimular sus habilidades motoras. ¿Cuáles son vuestras favoritas?

Para los niños, jugar no solo es una forma de entretenerse. Para ellos, jugar es aprender. Cuánto más se juega, más experiencias se ganan en muchos sentidos. Una buena idea puede ser desarrollar su capacidad motora mediante juegos. Por eso, ¿por qué no aprovechar los ratos libres de las vacaciones de Navidad para ello?

Ideas de juegos para niños

Toma nota de estas actividades para los pequeños de la casa, son juegos que van a permitir a los niños desarrollar sus capacidades motrices, además de su imaginación, memoria y capacidad de atención, entre otras habilidades.

Lo bueno de estas ideas es que les ayudarán a aprender que se puede jugar de muchas más maneras, no solo con juguetes, juegos de mesa o videojuegos, para estas alternativas solo necesitarán sus propios cuerpos.

Los equilibristas

Para esta actividad los niños deben imaginarse que son equilibristas. Y como tal, lo que deben hacer es “andar por la cuerda floja”. Para ello podemos colocar una cuerda, o señalarles una línea (por ejemplo, la de las baldosas del suelo). Deberán recorrerla, de puntillas, con los brazos abiertos en horizontal e intentando no salirse de ella.

Lo bueno de este juego es que se puede adaptar tanto como queráis. Se puede cambiar el recorrido o incluso hacerlo con los ojos cerrados. De hecho, también se pueden hacer variaciones, por ejemplo, puedes decirles a los niños que anden de puntillas, pero esta vez sin pisar las rayas de las baldosas y haciendo competiciones entre ellos.

Por parejas y al contrario

Este juego es perfecto para hacer de dos en dos. Uno de los niños debe decidir acciones que hacer y su pareja deberá imitarlas, pero al contrario. Por ejemplo, si un niño de decide andar saltando a la pata coja con el pie derecho, el otro debe hacerlo con el pie izquierdo. Si uno decide andar con los pies hacia afuera, el otro debe hacerlo con los pies hacia dentro…

Las estatuas

Este juego es probable que desate las risas de los pequeños y es muy sencillo. Se trata de que los niños anden, corran, salten, bailen y se muevan libremente por un espacio. Todo ello al son de la música. La parte divertida llega cuando al parar la melodía tengan que quedarse quietos como estatuas hasta que vuelva a sonar la música. Gana el que más tiempo aguante quieto sin moverse.

¿Qué has observado?

Un juego con el que convertirse en auténticos observadores. La idea es que los niños durante diez segundos miren fijamente a algo, a cualquier objeto y lo miren bien. Una vez pasado el tiempo (sin mirarlo de nuevo) cada niño deberá describir lo mejor posible el objeto que ha visto, sin decir lo que es, y los demás deberán adivinar de cuál se trata.

Somos animales

Para esta actividad la idea es que los peques se conviertan en animales, lo más común es que hagan de caballos.

Para ello, lo que podéis hacer es decirles que se imaginen que son caballos y que deberán andar de diferentes maneras. Colocados de pie, deberán estar listos para las diferentes órdenes. Por ejemplo: pueden galopar (subiendo las rodillas), ir al trote, ir uno detrás de otro o por libre, ir rápido o despacio, andar, parar, ir por parejas, cogidos de una mano… Las opciones son infinitas.

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