Los padres: el mejor ejemplo

Lecciones de educación vial para niños

Nuestros hijos no son conscientes del peligro. Conocer algunas normas básicas de educación vial les protegerá en la calle, aunque siempre deben estar vigilados por un adulto.

Lecciones de educación vial para niños

A partir de los tres años los niños pueden empezar a aprender algunas normas básicas de educación vial, aunque aún son muy pequeños para caminar solos por la calle. Cualquier paseo puede servir de excusa para que experimenten por sí mismos y aprendan cómo comportarse en lugares con tráfico y coches, animados (y protegidos) por papá y mamá. Además, les resultará muy estimulante que les felicitemos cuando se comportan bien.

Necesitan supervisión

Sin la vigilancia de un adulto, un niño es capaz de cometer las mayores imprudencias. Su campo visual es menor que el nuestro, y su baja estatura le impide controlar todo el entorno. Además, apenas distingue la derecha de la izquierda.

Por mucho que el pequeño proteste e insista en ir a su aire, hay que vigilar sus movimientos. Está en nuestra mano fomentar comportamientos seguros en su vida cotidiana que le ayudarán a minimizar las ocasiones de peligro.

¿Qué podemos enseñarles?

Niños de 3-4 años

Para que las normas se les queden grabadas, lo mejor es contarles en alto qué hay que hacer cada vez que se espera un semáforo o se va a atravesar un paso de peatones. También hay que dejarles claro que estas líneas paralelas son el único sitio seguro por donde se puede pasar, y que siempre tienen que hacerlo de la mano de un adulto.

Hay que explicarles que no se cruza mientras el hombre del semáforo esta en rojo, pedirles que nos avisen cuando se pone en verde y aclararles que es entonces cuando se puede cruzar. Eso sí, también tienen que mirar a los dos lados de la calzada para asegurarse de que no viene ningún coche y que los que hay están detenidos.

Es importante predicar con el ejemplo. Nuestros hijos repiten las conductas de sus padres, así que también somos su referente en la educación vial. Debemos cruzar en línea recta, con decisión, sin correr y solo cuando el semáforo esté en verde. Si lo hacemos cuando está rojo, aunque no vengan coches, las explicaciones pierden todo su valor.

Niños de 5-6 años

  • En la calle. Tienen que saber distinguir claramente la calzada de la acera, y caminar, a ser posible, por el interior de esta. Debemos prevenirles de jugar junto a entradas o salidas de garajes, en zonas de tránsito de ciclistas, etc. Aunque aún no deban hacerlo solos, es importante que aprendan a cruzar la calle correctamente. Una forma divertida de enseñarles puede ser dejar que nos guíen por las calles más tranquilas, y nos demuestren así todo lo que van aprendiendo. Esto nos dará al mismo tiempo una idea de si han entendido las normas.
  • En el parque. Aunque vayan siempre acompañados, no podemos pretender que no se despisten jugando. Por ello es importante mostrarles claramente la zona en la que pueden jugar y qué límites no deben traspasar.
  • Al salir del colegio. Es importante que no crucen solos la carretera, si la hay, aunque nos vean llegar de lejos y se mueran de ganas de correr hasta nosotros. Debemos establecer un lugar de espera fijo y evitar llegar tarde por si se ponen nerviosos y deciden moverse. Es recomendable, en cualquier caso, que aprendan cuanto antes la dirección de casa y unas pautas mínimas de actuación, por si llegan a perderse en este u otro momento. No moverse del sitio o dar con un policía municipal que les atienda, por ejemplo, podrá sacarles de más de un apuro.
  • En casa. ¿Qué tal comprar libros y juegos enfocados a la educación vial? Así, los niños aprenderán mientras dibujan, trabajan la memoria o simulan recorridos urbanos. Aunque también unos cojines, una alfombra y unas sillas pueden servirnos, (¿por qué no?), para improvisar el más divertido de los circuitos automovilísticos sin salir del salón de casa.

Con la intención de lograr una comunidadvial bien formada, el Club Junior de Seguridad Vial de Fundación Mapfre ha creado la web www.circulando.es, dirigida a educadores, padres y niños.

 

Asesores: Tere Castro, profesora, y Maite Artola, agente municipal responsable de Educación Vial.

Etiquetas: educación, educación vial, seguridad vial

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