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¿Qué es la maternidad?

“Llegamos a la maternidad y la paternidad cargados de perjuicios e ideales estereotipados e inalcanzables”

Además de ser repostera, Alma Obregón también es mamá de Bruno y Lola, dos niños de, tal y como ella misma dice, se han convertido de manera natural es lo primero en su vida: en “su universo”. Hablamos con ella sobre lo que le ha supuesto convertirse en madre.

alma
Fuente: Planeta

A Alma Obregón la conocimos gracias a sus dulces y sus elaboraciones de repostería que se hicieron tan famosas en YouTube hace algunos años y que, sin duda, le catapultaron a la fama. Sin embargo, Alma es mucho más que eso y gracias a los ingredientes secretos del amor y el cariño, tiene dos horneados perfectos: Bruno y Lola, sus creaciones más perfectas.

Sus dos hijos se han convertido para ella en lo primordial, en lo primero en todos los aspectos y no puede estar más agradecida a la maternidad, tal y como cuenta en su libro “Maternidad Real” (Ed. Planeta). En él cuenta todo aquello que no le contaron antes de ser madre y pretende hacer entender al lector cómo la maternidad y la paternidad cambia la vida (siempre a mejor).

Charlamos con ella sobre la maternidad a través de sus ojos.

¿Qué ha supuesto la maternidad para ti?

Para mí ha sido una experiencia absolutamente fascinante, me ha cambiado por completo, tanto a nivel de prioridades como a nivel personal. Siempre digo que me ha hecho mejor persona, menos egoísta, más empática y cuidadosa con los demás. Es cierto que siempre había querido ser mamá, pero no pensaba que la experiencia fuera tan brutal. Evidentemente tiene cosas duras, es agotador y llegamos a la maternidad desconociendo mucho de lo que nos espera, pero por otro lado el amor que se siente por los hijos es tan puro, tan incondicional, tan fuerte… En mi caso el balance es muy positivo. Ser madre me apasiona, me llena y me carga de energía para el resto de retos de mi día a día.

¿Hay algo que no esperabas experimentar y te ha sorprendido?

Estaba convencida de que iba a querer “mucho” a mis hijos pero no podía imaginar cómo iba a ser ese amor. Esa sensación de que una parte de tu corazón ahora vive fuera de ti… es muy fuerte. Me ha sorprendido cómo de manera totalmente natural mis hijos han pasado a ser lo primero y más importante en mi vida, por delante de todo lo demás. Ellos son el centro de mi universo.

Eres una mujer bastante deportista, ¿cómo te ayudó el deporte en el embarazo? ¿Y en el postparto?

Sin duda el mantenerme activa me ha ayudado en los embarazos a sentirme mejor y a que la recuperación en el postparto fuera más rápida. De todas formas, es cierto que ha sido un shock para mí el tener que bajar de golpe tanto la actividad física, ya que en ambos embarazos manché al principio lo que me obligó a hacer reposo relativo y después a tomarme la actividad física con mucho más calma de lo que venía haciendo. No he podido correr lo que me hubiera gustado pero he podido hacer otras actividades como caminar, nadar o yoga que me han venido genial y que me han ayudado a mantener el estado de forma. Después, mis ganas de recuperarme para poder volver a entrenar han sido claves para educarme y centrarme en la rehabilitación de mi suelo pélvico, cosa que quizá si no no habría hecho y que es esencial y muy recomendable para cualquier mujer en el postparto.

Aconsejas en el libro que se lea todo lo posible sobre el parto, ¿hay algo que te faltó leer a ti?

Creo que, sobre todo, me faltó leer sobre cómo se puede sentir una madre en el parto y postparto inmediato. Creo que hay una tendencia, en los libros sobre maternidad, a olvidarse de la madre en el momento en que aparece el recién nacido en escena. Y son momentos muy duros y de muchos altibajos para la madre que es, sin duda, protagonista olvidada de todo lo que sucede en esas semanas. En mi libro he intentado seguir dando ese papel fundamental a la madre en los capítulos que suceden al parto ya que, muchas veces, en ese afán de ser madres y mujeres perfectas, nos olvidamos de nosotras mismas por el camino. Para poder cuidar bien de tu bebé, tú como mamá tienes también que estar bien. Mamá feliz, bebé feliz.

¿Qué mensaje mandarías a todos los que están a punto de convertirse en mamás y papás?

A aquellos mamás y papás que están a punto de conocer a sus bebés les diría que vivan con intensidad cada momento porque no vuelven. Son momentos únicos, mágicos, y muchas veces, presionados por los ideales absurdos que nos impone la sociedad, estamos más preocupados por tener la casa ordenada, por atender a las visitas, el trabajo o por “recuperar pronto la línea” que por disfrutar de esa personita que ha llegado a nuestras vidas… y es una pena porque esos momentos nunca se repetirán.

¿Crees que, en la actualidad, llegamos bastante asustados a la maternidad y la paternidad?

Creo que llegamos cargados de perjuicios y de ideales muy estereotipados e inalcanzables. Desde los medios, desde las redes sociales, desde nuestro entorno… se nos lanzan mensajes contradictorios: por un lado nos dicen que es durísimo, que nuestra vida como la conocíamos se va a acabar pero a la vez nos inculcan que tenemos que seguir siendo trabajadoras (o trabajadores) de diez, que debemos compaginar trabajo y familia sin dificultades, que nuestras casas deben lucir impecables y que debemos poder sacar tiempo para mantenernos en forma y con un cuerpo diez. Se llega a la paternidad y a la maternidad con un montón de ideas sacadas de los medios, de las series, de las redes sociales que después nada tienen que ver con la realidad y creo que eso conlleva mucha frustración.

¿Crees que se pide menos ayuda de la necesaria cuando llega el bebé a casa?

Creo que muchas veces el problema es que recibimos mucha “pseudo ayuda” en forma de consejos no solicitados (y no siempre acertados) y de personas cuya idea de ayudar (con toda la buena intención del mundo) es, por ejemplo, cuidar del bebé mientras ordenamos la casa (cuando realmente lo que necesitamos es estar con nuestro bebé para crear ese vínculo mágico… ¡y que nos ayuden con la casa!). Y nos falta pedir ayuda de la de verdad. Ayuda a las personas en las que verdaderamente confiamos para que nos apoyen en los momentos duros. Para que nos animen. Para que nos comprendan y sean nuestro soporte sin juzgarnos cuando tenemos que tomar decisiones importantes sobre lactancia, crianza, etc.

En mi caso, muchísima ayuda llegó de parte de mi tribu, un grupo de mamás primerizas con las que congenié muchísimo y entre las que establecimos un clima de apoyo libre de juicios que me fue fundamental para mantener la cordura en mis primeros meses como mamá. Encontrar ese tipo de ayuda es esencial.

¿Cómo te ayudó el colecho a estabilizar el sueño de tus bebés? ¿Lo recomendarías?

El colecho fue uno de mis “yonuncas” de la maternidad. Siempre dije que no lo haría porque me daba miedo, me parecía incómodo… y me topé de bruces con la realidad cuando mi hijo Bruno decidió que no iba a dormir de ninguna forma que no fuera conmigo. Tras un mes de pelearme con todo tipo de cunas decidí ceder a la realidad y empecé a colechar.

Nuestra vida cambió, la lactancia fue mucho más sencilla por las noches y comenzamos a dormir muchísimo más. Después con mi hija Lola ha sido similar. Diré también, que con unos dos añitos Bruno pasó a dormir a su cuarto y duerme perfectamente desde entonces, que sé que muchas veces a la gente le da la sensación de que si metes a tus hijos en la cama ya nunca podrás sacarlos. Nada más lejos de la realidad, simplemente es una opción temporal para el sueño nocturno de los niños, que en muchos casos les ayuda a dormir mejor y les da seguridad y que es un salvavidas para muchas familias que, si no, no pegarían ojo en toda la noche.

Practicado siguiendo unas normas básicas, el colecho es perfectamente seguro y, aunque no funciona para todas las familias ni para todos los bebés,  yo no dudo en recomendarlo porque a nosotros nos cambió la vida. 

No podemos dejar de preguntarte por la repostería… ¿cuál es la relación de tus hijos con los dulces?

Les encanta ayudarme en la cocina (ayer mismo prepararon los dos unas magdalenas de rechupete) pero no te creas que son muy golosos. Muchas veces bromeo con que me los cambiaron en el hospital, porque si les pones un dulce y una fruta al lado, ¡siempre eligen la fruta! He de decir que en realidad me encanta que sea así, ya tendrán tiempo para comer dulce cuando sean mayores.

¿Cómo has establecido las rutinas de alimentación?

He tenido suerte con los dos y son muy tragones. En ambos casos hemos mantenido la lactancia bastante tiempo (con Bruno hasta los 22 meses y con Lola 20 meses y seguimos) y después he introducido la alimentación complementaria como he sentido que era mejor para ellos. Empezamos con triturados y bastante pronto también con los sólidos. No he hecho BLW directamente como tal, ya que no me sentía preparada ni les veía preparados a ellos, pero tras dos o tres meses de triturados con ambos pasamos a los sólidos y antes del año ambos comían ya prácticamente todo sólido. Además hemos hecho mucho hincapié en que coman variado y somos afortunados de que no le hacen ascos a nada.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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