Amor por la lectura

Los bebés necesitan cuentos

La lectura comienza desde el principio de la vida a través de la voz. Pero no todo vale. Al final del segundo año el bebé ya quiere tomar sus propias decisiones y leer (o que le lean) lo que le interesa.

libros niños

El lingüista y psicoanalista Evelio Cabrejo Parra dice que la lectura comienza desde el principio de la vida a través de la voz.

Cristina Correro y Núria Vilà, profesoras del Máster en Libros y Literatura Infantil y Juvenil de la Universitat Autònoma de Barcelona, nos lo explican: “La oralidad es el inicio del lenguaje poético y narrativo, la base. Las nanas, los juegos cantados o las retahílas han cumplido durante siglos esta función. Y los adultos los han utilizado intuitivamente para relacionarse con los niños desde bebés.

Para aprender a leer es necesario haber aprendido a leer primero la voz y el rostro y después los libros. Es crucial hablar al niño, cantarle y explicarle historias, porque transmiten un patrimonio cultural y un orden en su psique que no se pueden obviar”.

Por eso es tan importante que la lectura, oral o escrita, esté presente en el día a día de los más pequeños. O, como dijo la psicóloga Marie Bonnafé: “los bebés necesitan leche, ternura y libros”.

¿Cómo debe ser la lectura?

Pues debemos estar atentos a los intereses de los niños. “Y no negarles ninguna lectura ni relectura, porque esto es lo que les hace avanzar, les da seguridad y les conecta con su mundo”, explican Correro y Vilà.

“También es importante que tengan acceso a libros de todo tipo (álbumes, poemarios, cuentos tradicionales, libros informativos, abecedarios...), con variedad de temas y funciones (para aprender a leer, a mirar, a entender y gozar de experiencias estéticas)”.

Los niños a los que han leído a diario desde pequeñitos “poseen más vocabulario, un hábito lector consolidado y unas herramientas para construir sentido que les facilitarán aprendizajes como la lectoescritura”, recuerdan.

Diversión y placer

La lectura debe ser eso: un viaje a lo desconocido, una ventana a mundos que no sabíamos que existían y a emociones, experiencias y sentimientos que podemos descubrir y vivir, de manera segura, a través de los cuentos.


También es un espacio de reconocimiento y creación de nuestra identidad y de la realidad más cercana. Los cuentos nos cuentan quiénes somos y nos dotan de estructura. Y en este viaje, las familias ofrecemos un elemento único y poderoso: la huella emocional.

Lectores digitales

Nuestros hijos van a necesitar que les acompañemos como lectores, además, de manera más activa y durante más tiempo de lo que lo hicieron nuestros padres, por la complejidad del entorno en el que se manejan.

“Los niños de hoy en día acceden antes a las pantallas que al papel”, apunta Sara Iglesias. “Desde muy pequeños utilizan los dispositivos móviles para localizar imágenes, por ejemplo, con una facilidad asombrosa.

Pero el hecho de que un niño se mueva con pericia en estos soportes no significa que asimile contenidos. El lector actual es mucho más inquieto, más curioso, debido a esos estímulos, y necesitamos que sea un lector más crítico y reflexivo, que sepa distinguir.

Además, la literatura cada vez más está vinculada al arte, a los videojuegos, al cine, a lo digital… El lector va a ser cada vez más interdisciplinar, tendrá que saber manejarse en más códigos. El acompañamiento del adulto en ese viaje es esencial”.

Etiquetas: bebé, educación, familia, leer, libros para niños, niño

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