Hora de confesarse

Si eres padre o madre seguro que alguna vez has pensado alguna de estas cosas

No somos peores padres ni les queremos menos por tener momentos de hastío, de bajón o de cansancio extremo que nos llevan a pensar cosas como estas, que fuera de contexto suenan incluso cómicas.

Foto: iStock
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Dice la ciencia que las personas que duermen menos horas y se acuestan más tarde experimentan pensamientos negativos más a menudo. No hay que ser científico para saber que afecta, basta con ser padre o madre, ¿verdad? Y si a dormir poco le añades la exigencia física y emocional que implica la crianza, pues lo más normal del mundo es que te vengas a la cabeza algunos pensamientos que, cuando te sinceras con otros papás y mamás, te das cuenta de que son mucho más comunes de lo que creías.

No eres peor madre o padre por pensarlos porque no somos máquinas y porque no por ello vas a dejar de garantizar que tus hijos tienen todo lo que necesitan ni mucho menos significa que les quieras menos. Además, vistos en clave de comedia, fuera de contexto, pueden llegar a ser muy divertidos. Vamos a repasar los más extendidos a ver cuántos de ellos te han pasado por la cabeza.

Me aburre jugar

Hay juegos y juegos. Tú eres el primero en querer pasar tiempo de calidad con los peques, eres consciente además de todo lo bueno que tiene para ellos y para ti pero hay juegos que se hacen bola. Eso es así. Menos mal que la experiencia es un grado y hay muchas maneras de provocar un cambio de idea en los peques justo a tiempo de jugar a otra cosa.

Me duermo leyendo

Han dormido fatal, te quedaste trabajando hasta tarde o estás con un gripazo que solo quieres sofá y manta, y los peques empeñados en leer cuentos, actividad que por otro lado a ti te encanta… pero no es un día así. No porque te aburra, sino porque sabes que es muy probable que te vayas a dormir mientras les lees. ¡Y pasa! No me digas que nunca has dado una cabezada leyendo un cuento infantil tras una noche dura...

Ojalá llegue la hora de acostarles

Este es el pensamiento negativo más recurrente en los padres y madres de niños pequeños. La batería está agotada y el vaso de la paciencia a punto de desbordarse así que tu mente, en busca de un estímulo positivo, piensa en ese momento de relax una vez se han acostado, lo cual siempre va acompañado de un “Ojalá fuera la hora de ir a la cama” o similar.

Hoy, de cena, un ColaCao y a dormir

Dependiendo de si sois más de Nesquik o de leche sola puede cambiar esa parte del pensamiento, pero no varía nada el sentido de la frase, que suele aparecer en los pensamientos cuando el día se ha complicado y no hay planificación de comidas y cenas. Es mejor no ejecutar este pensamiento, o en todo caso sustituirlo por alguna alternativa más saludable: fruta y yogur, por ejemplo. 

Mañana quito el despertador y que vayan al colegio cuando amanezcan

Este pensamiento ocurre sobre con los niños más pequeños, que son los que suelen dar peores noches y los que no tienen que ir obligatoriamente a clase (hasta Primaria). Y se da sobre todo en los padres y madres que no tienen que madrugar para ir a trabajar. La tentación de apagar el despertador en noches de desvelo cuando las circunstancias son estas es enorme. ¿Lo has llegado a hacer alguna vez? No me digas que usaste la excusa de que tenía médico el peque al llegar al cole a las 11... 

Se los podrían llevar los abuelos este fin de semana

O los tíos, o sus tíos o cualquier buen samaritano… No, a tal extremo no llegáis pero a plantearos una llamadita de socorro a los abuelos sí, hay que reconocerlo. Adoráis a vuestros hijos pero hay momentos puntuales en los que es necesario alejarse un poquito para tomar aire y recuperar la energía y el equilibrio mental. No sois peores padres por ello.

Al llegar a casa, a dormir

Lo sentimos pero no podemos animarte a ejecutar este pensamiento de no ducharles ni lavarles los dientes por motivos obvios de carácter higiénico, sobre todo si vienen de revolcarse en el parque, pero legitimamos que el pensamiento aparezca por vuestro cerebro cuando volvéis tarde a casa con peques y sabéis lo que ello implica.

Hoy el parque está mojado

La excusa climática es excelente para evitar bajar al parque una tarde en la que estáis más perezosos que de costumbre. A poquito que esté nublado o haya llovido esa semana, aunque sea antes de ayer, habéis pensado en tirar de ello para quitarles la idea de la cabeza de bajar. Claro, hasta que miran por la ventana y ven que no hay rastro alguno de agua o humedad en la calle.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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