En clave de humor

Madres en WhatsApp

El WhatsApp ha cambiado nuestras vidas y la forma de comunicarnos. Sus aplicaciones en la maternidad saltan a la vista pero… ¿son todo ventajas?

También te puede interesar: 7 consejos para usar el grupo de Whatsapp de padres del cole
WhatsApp

Es fácil (las abuelas lo usan con máxima destreza, todo el día enviando emoticonos como si fueran canis poligoneras), gratis (o casi, si te cobran no llega al euro anual), no es necesario hablar (con la pereza que da a veces) y resulta extremadamente cómodo.

Y, además, permite mantener una conversación con una o más (muchas más) personas... algo que parece estupendo, ¿verdad?

Hablemos de inconvenientes…

  • La intromisión en la intimidad: Está muy feo andar mirando si alguien está conectado o no, o la última hora a la que se conectó. De hecho, se montó un pollo importante a lo largo y ancho del mundo occidentalizado cuando comenzó a funcionar la doble comilla azul (que indica que el mensaje ha sido leído por el interlocutor).

  • Falta de educación: Hay gente que no contesta, que “se va” sin despedirse... En las relaciones virtuales nos olvidamos a menudo de los buenos modales, y estas cosas se han normalizado hasta el punto que en “la vida real” cada vez más gente se comporta como en una conversación de chat. ¡A algunos solo les falta el dibujito de una bomba o una caca sobre su cara!

  • Y otros males menores: El WhatsApp ocasiona despistes (en el coche, por la calle...), dolor de cuello y puede llegar a provocar obsesión. Encima nos obliga a poner una foto y un mensaje chulos (resulta cutre dejar eso de “Hey there! I am using WhatsApp”).

Es decir, que no todo es tan fácil, bonito y agradable. Y sobre todo, hay algo realmente preocupante, algo incontrolable, algo que nos puede, nos hace prisioneros y algún día se estudiará como agente causante de patologías varias: ¡los chats de grupos!

Los grupos de WhatsApp

Esta aplicación parece un buen invento cuando se es madre. En principio, parece útil... Muchas veces nadie comprende a una madre mejor que otra madre.

  • Así que la cosa empieza ya en las clases de preparación al parto.
  • Las embarazadas primerizas crean un chat de dudas y confidencias.
  • Después, los talleres de bebés del centro de salud también ponen en contacto a las nuevas mamás, que también se unirán bajo la alianza del WhatsApp.
  • Se forman grupos en los parques, las guarderías... 

La aplicación se convierte en un aglutinador de madres allí donde estas están.

Rosa, de 35 años, tiene una niña de cuatro años y otra de dos meses y, como casi todo el mundo, está en varios chats de mamás: “Es bastante locura, yo soy de las proactivas. Esos chats no tienen horarios, sobre todo si son de amigas. Yo he llegado a recibir a las tres de la mañana el mensaje “chicas, ¿cuánto era la cantidad de Apiretal para 15 kilos?”. Pero también se pide consejo sobre rabietas, que vienen muy bien, porque una se siente muy culpable a veces de no saber gestionarlas; y en los chats encuentras apoyo”.

Tips para los chats de mamás

  • Lee lo que escriben las demás. Si preguntas algo que se ha tratado recientemente entorpecerás al grupo.

  • Cíñete al tema. Al menos en principio, los chats de la guardería deberían ser para los temas relacionados con la guardería, no para preguntar cuánto tiempo de horno necesita un besugo.

  • ¿Te interesan 37 fotos seguidas de un niño que no es tuyo comiendo una galleta? Pues no envíes las de tu criatura a las demás.

  • Esos mensajes de “Reenvía esto a 12 contactos y la suerte llamará a tu puerta” no son siquiera divertidos. Prescindamos de ellos, por favor.

  • Si la conversación atañe solo a dos personas, mejor hablarlo en privado.

Conversaciones de amigas (aunque no lo seas)

El WhatsApp ha cambiado la forma de relacionarnos entre las madres (y algún padre, claro; utilizo el femenino porque todavía es mayoría femenina). Si son pocas integrantes y de confianza, el tono será relajado y cercano. Si son grupos numerosos, incluso de desconocidas... también.

En estos grupos se habla de todo. Se suelen crear para hablar de los niños y la maternidad, pero luego no siempre se ciñen exactamente a estos temas. La temática sería de lo más variada:

  • Cosas de niños: dudas, alegrías, medicación, hallazgos, penas... A veces hay cadenas de mensajes que dejarían patidifusas a las que no son madres. Por ejemplo, el tratamiento para acabar con los piojos da muchísimo de sí. Pero hay más.
    “Lo más surrealista que recuerdo –cuenta Rosa– es una conversación sobre las cacas que nos tuvo hora y pico enganchadas. Una madre estaba rayada porque su hijo había hecho deposiciones raras, de color rojo. Y estaba tan desesperada que después de describirnos la caca minuciosamente durante una hora, se le ocurrió que lo mejor era grabar la caca en vídeo y mandárnosla. Tenía miedo de que fuera de sangre, así que metió el móvil bien dentro de la taza del váter y nos regaló un primer plano del mojón. Tras horas de pánico general, descubrimos el porqué: el niño había comido gelatina de fresa, de ahí el color”.

  • Temas aledaños. A menudo, aunque lo que nos ha unido inicialmente es la maternidad, todas terminamos hablando de asuntos muy diferentes.

    Las discrepancias con la pareja son todo un clásico. La comprensión de unas orejas virtuales dispuestas a escuchar ejercen un efecto a veces milagroso. ¡Ay, si algunos maridos supieran...!

    En otros chats el protagonista acaba siendo el sexo. Y ahí las madres se explayan contando sus experiencias. Yo misma he leído cosas que ruborizarían a las más aclamadas estrellas del porno.

Conclusión

Puede que los grupos de WhatsApp a veces nos atosiguen, nos hagan perder mucho tiempo, o nos causen cierta dependencia. Pero no olvidemos que es un foro más, una forma de relación con nuestros iguales.

Nos reunimos virtualmente, pero nos unimos de verdad por lo más importante de nuestra vida: nuestros hijos. A ellos les debemos incluso al alianza y amistad con otras madres. Así que disfrutemos de las posibilidades de nuestro móvil, de nuestros hijos y del WhatsApp.

Etiquetas: amigos, madre, mamá, maternidad

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS