Merecidas vacaciones

Las madres deberían irse de vacaciones solas y sin sus hijos al menos una vez al año

Llega el verano y las mamás se lo merecen. Pasar unas vacaciones solas y sin compañía de sus pequeños al menos una vez al año para desconectar de las obligaciones y de la rutina diaria es algo que aconsejan los psicólogos.

Cuando las mamás tienen a sus hijos son conscientes de que la maternidad será un camino tan maravilloso y gratificante como duro. Sin duda, se tratará de un trabajo que ocupará las 24 horas del día durante los 365 que tiene el año. El esfuerzo y la dedicación a los pequeños serán los protagonistas de una carrera de fondo. ¿El premio? La felicidad y la mejor educación posible para los niños. 

Está claro que la sonrisa de un hijo es el mayor regalo que puede tener una madre. Sin embargo, muchas veces ellas también necesitan un descanso. La completa entrega a los niños puede causar estrés y ser conscientes de que ya no disponen de tiempo para una misma y poder hacer las cosas que le gustan, como leer un buen libro, comprar entradas para ir al teatro o irse de viaje. Esta última opción es una excelente alternativa para desconectar, aunque sea un ratito, de la rutina diaria. 

Se trata del fenómeno conocido como “honeyboomer”, es decir, papis que deciden organizar unas vacaciones sin sus hijos al menos una vez al año. Desde luego, es una opción perfecta que además recomiendan los expertos. Todos coinciden en que pasar unos días fuera de casa sin preocupaciones es algo más que aconsejable para las madres por diversos motivos. El principal es, como ya hemos dicho, que estar completamente absorbida por el cuidado de los niños puede derivar en muchísimo estrés e impide vivir la increíble etapa de la maternidad en toda su plenitud.

Sabemos que irse de vacaciones dejando a los pequeños en casa es una tarea más que complicada, sobre todo porque no se concibe el hecho de disfrutar solo para una misma sin tener a los hijos al lado. No obstante, un breve viajecito sola a la playa o a la montaña, da igual, conlleva numerosos beneficios que no todas tienen en cuenta. Lo primero que hay que hacer antes de preparar la maleta es olvidarse de ese sentimiento de culpa por dejar solos a los niños. Ellos estarán en buenas manos, a cargo del papá o de algún otro familiar. Por otra parte, la mami debe pensar que aparcar por un rato sus responsabilidades y obligaciones no es nada malo, sino todo lo contrario.

¿Por qué deben pasar unas vacaciones solas?

Las ventajas de pasar aunque sean 48 horas fuera de casa son más que suficientes para justificar unas merecidas vacaciones sin más compañía que la de una misma:

  • El hecho de relajarse en la playa tomando el sol, dando un paseo o tomando un baño en el agua del mar llenará a la mamá de fuerza y de salud y le quitará todo el estrés con el que cargaba por el ajetreo del día a día en casa.
  • Durante el descanso, podrá reflexionar, conocerse mejor y descubrir qué es lo verdaderamente importante en su vida y qué es lo que debe valorar de ella. Cuando está en casa, entre el trabajo y los niños, pocas veces puede pensar detenidamente en estas cuestiones que de vez en cuando hay que plantearse.
  • A la vuelta de este respiro, la mami llegará con muchísima más energía, valorando más los pequeños detalles de la rutina,  que al final son los más importantes. Además, afrontará los problemas del día con una renovada positividad.
  • Las vacaciones no solo traerán beneficios para la madre, también para los hijos. Serán conscientes de que deberán valerse por sí mismos para desenvolverse en las distintas dificultades que se pueden presentar y que antes resolvían con la compañía maternal.

Por todas estas razones, las mamás no se lo deben pensar dos veces. Unas minivacaciones es la recompensa por el trabajo impagable que hacen en casa.

Alicia Cruz Acal

Alicia Cruz Acal

Soy periodista, ¿por qué? Quizás por mi curiosidad, la pasión que pongo al escribir o por mis ganas de comunicar algo que llegue al público. Me encanta el teatro, una buena charla entre amigos o hacer un viaje en el que pueda conocer y disfrutar de una cultura diferente. La riqueza está en la diversidad, por eso espero contaros a través de Ser Padres muchas historias diferentes.

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