Clásicos de siempre

Los mejores juegos de cartas para divertirse en familia

Una alternativa perfecta a los juegos de mesa con la que los peques pueden potenciar el cálculo mental, el pensamiento lógico, su memoria y su capacidad de concentración.

Juego de cartas (Foto: iStock)
Juego de cartas (Foto: iStock)

A partir de una edad determinada, hacia los cuatro años, las opciones para disfrutar de un plan de ocio en familia se multiplican porque el nivel de desarrollo del niño así lo permite. Sin salir de casa, un juego de mesa, un puzzle grande, una sesión de cine, una mañana en la cocina… las alternativas son muchas y todas muy divertidas y productivas. Es más, hay tantas que a veces se nos olvidan las más básicas, como es el caso de los juegos de cartas con una baraja española. 

Todos tenemos una por casa, aunque sea de propaganda. Y todos recordamos muchos juegos porque primero fueron la excusa perfecta para pasar tiempo con los abuelos, que a muchos nos enseñaron así a contar, a concentrarnos más, a trabajar la memoria y el pensamiento lógico, y porque durante la niñez y la adolescencia fueron el mejor recurso de las tardes de piscina entre amigos. 

Se han ido perdiendo entre la irrupción de lo digital y la vuelta de los juegos de mesa, pero la baraja española es mucho más que el tute y el mus, y se puede utilizar en familia desde bien temprano. Solo tendréis que recuperar alguno de los míticos juegos tradicionales aptos para los más pequeños, como es el caso de estos cinco.

Burro

Muy fácil para los más peques, que a partir de cinco añitos aproximadamente pueden coger rápido la dinámica. Cada jugador tiene cuatro cartas en la mano y el objetivo es que todas sean del mismo palo. Para eso, hay que ir pasando una de descarte al jugador de la derecha. Cuando juntes las cuatro, sé el más rápido en decir burro y llevar tu mano al centro de la mesa. El último se apunta una letra de la palabra “burro”. Si la completa un jugador, queda eliminado. Hay que ajustar el número de cartas al de jugadores, que puede variar entre 4 y 10. 

Mentiroso

Es tan fácil que solamente hay que saber qué números y figuras componen la baraja. El objetivo es descartarse de todas las cartas repartidas haciendo envites en medio de la mesa. Puedes levantar si crees que el jugador que te precede miente o seguir aumentando el mazo con alguna apuesta en base a las cartas que tengas. Puedes mentir o decir la verdad. Está en tu mano...

El cinquillo

Muy divertido para jugar en una familia de 4 ó 5 personas con niños pequeños que ya conozcan la baraja española. La dinámica es sencilla: se reparten todas las cartas, y se trata de descartarse colocando una carta por turno en el centro de la mesa. Las que abren cada palo son los cincos, y a partir de ahí se puede ir colocando tanto en sentido ascendente como descendente, en ambos casos en orden numérico. 

Chinchón

Es un juego para niños que o bien ya tienen cierta experiencia con las cartas o que tienen más edad porque requiere incluso que tracen una estrategia de juego y puedan variarla a medida que avanza la partida. El objetivo es cerrar cada baza de manera que el rival sume puntos, los que tenga en su mano sin casar. Se pueden hacer escaleras o emparejar los mismos números hasta juntar los de los cuatro palos. Se puede cerrar con seis cartas casadas y una séptima bajita, con “menos diez” que supone tener las siete casadas, o con chinchón, una escalera del mismo palo que no tenga saltos numéricos. Esto último te hace ganar la partida.

Escoba

Juego dinámico y muy divertido que en las piscinas españolas es posiblemente el rey entre los niños y los chavales. Se reparten tres en mano a cada jugador y cuatro bocarriba sobre la mesa. El objetivo es combinar con una carta de la mano y las de la mesa 15 puntos -el rey vale 10, el caballo 9, la sota 8-. Los oros, los sietes y las escobas puntúan más. Estas últimas se dan cuando al sumar 15 se queda el centro de la mesa limpio de cartas. Se reparten de tres en tres hasta que la baraja se agote. Todos los detalles del juego los puedes consultar aquí, y también su puntuación.

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