Consejos

El mejor método para guardar los trabajos del colegio de tus hijos

Estos sencillos consejos te ayudarán a encontrar el equilibrio de lo que guardar y, sobre todo, a cómo archivarlo mejor.

Con el final de curso siempre ocurre lo mismo: la casa se llena de trabajos del peque de la casa. Y el dilema se presenta un año más: “qué pena me da tirarlos, me gustaría archivarlos y guardarlos, pero no tenemos sitio en casa”. Esta reflexión, con las mismas y otras palabras, se produce en todos los hogares con niños de nuestro país. 

¿Y qué hacemos? Generalmente, decidimos entre dos opciones: o guardamos todo “un tiempo” que en muchas ocasiones de convierte en un “para siempre” o al menos en muchos años de olvido en el altillo del armario o en el trastero, o bien lo tiramos todo, apenados pero convencidos de que no había otra opción que no fuera reciclar.

Pues bien, debes saber que hay una alternativa intermedia: guardar una parte. No hace falta que nosotros escribamos esta pieza para que lo sepas, pero sí para trasladarte el método que comparte Teresa, responsable de la cuenta de Instagram ‘Armonia de hogar’, especializada en orden y limpieza casera. 

Teresa es madre pero este método reconoce que no lleva su firma, sino la de su madre. “Aunque no soy de acumular mucho, me gusta guardar recuerdos”, dice ella. Como a casi todos, y más si son de nuestros hijos e hijas, ¿verdad? Ya sea para verlos dentro de unos años, que los puedan ver ellos y ellas cuando crezcan o para que comprueben sus progresos, es bonito poder conservar una selección. Eso sí, es esencial hacerlo ordenadamente y estos consejos de la influencer te ayudarán. Al menos a nosotros nos han servido mucho. Son los siguientes: 

  1. Selecciona: es fundamental guardar solo una parte porque de lo contrario os juntaréis con una cantidad de recuerdos inabarcable cuando pasen varios cursos. “Guarda aquellas hojas y páginas que más te gusten o llamen la atención  de cada libro o carpeta”, dice la responsable de @armanoniadehogar. Es un paso complicado de dar pero necesario.
  2. Dale información: al guardar los trabajos que escojáis, Teresa aconseja algo tan sencillo y efectivo como poner fecha y la edad de vuestro hijo o hija cuando ese trabajo, dibujo o ficha se hizo.  Basta con apuntarlo en una esquina, como las firmas de los cuadros.
  3. Cronología: además, en otra esquina, propone señalar el momento exacto del curso en el que se hicieron. Por ejemplo, “4 años, primer trimestre”. De esta forma, además de archivar en orden cronológico, en el futuro podréis comprobar (también él o ella misma) los progresos. 
  4. Facilita: hay dos cosas que puedes hacer para guardar de forma más cómoda y fácil de revisar en el futuro. Por un lado, Teresa recomienda “cortar las barbitas” de los trabajos que guardéis. Y por otro lado, propone guardar todos los trabajos en el mismo sentido, cosa que por dejadez no siempre hacemos y luego complica mucho revisar estos recuerdos.
  5. Guardar: por supuesto, de nada sirve llegar hasta aquí y no dar el último paso: guardar los trabajos por curso en una carpeta, caja o archivador, donde prefieras, y marcar aquello que elijas por fuera. 
Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

Continúa leyendo