Momentos con tu hijo

'Mindful Parenting' o ser padres de manera consciente

4 minutos

¿Practicamos 'Mindful Parenting' en nuestro día para reforrzar el vínculo, la confianza, la comunicación y el respeto?

También te puede interesar: Practica el slow life y disfrutarás más de tus hijos
'Mindful Parenting' o ser padres de manera consciente

Si tienes hijos, seguro que no te ha pasado por alto lo que Richard Pringle ha compartido en su cuenta de Facebook un año después de que su hijo Hughie, de tres años, muriera inesperadamente: “las 10 cosas que aprendí después de perder a mi hijo”.

Cuando yo las leí, pensé que estas deberían ser las instrucciones que acompañen a todos los niños cuando nacen, de manera que, ante las posibles dudas del primer momento, alguien te las diera diciendo: “tranquilo, es así como funciona”.

Porque sin duda, Pringle, recoge lo más esencial que tiene que hacer una madre o un padre:

  1. Ama a tus hijos con todas tus fuerzas y muéstrales tu cariño siempre que tengas la ocasión.
  2. Dedícales tiempo: nada es más importante que estar con ellos.
  3. Diviértete con ellos, disfrutad juntos y valora esos momentos.

Dicho de otra manera, es fundamental ESTAR con nuestros hijos con ATENCIÓN PLENA, porque solo de este modo conseguiremos disfrutar de ellos y de los momentos que compartimos juntos. No vale ni es suficiente “acompañarles” mientras hacemos la cena, ordenamos la casa, miramos el móvil o tenemos la cabeza en otra parte.  Esto es Mindfulness y, por este motivo, cada vez son más las investigaciones que apoyan el “Mindful Parenting” (o ser padres de manera consciente). Quizás sea también porque los padres estamos cada vez más distraídos.

La definición de  Mindfulness es prestar atención al momento presente, de forma deliberada y sin emitir juicios. Cuando estamos con nuestros hijos, prestar atención al momento presente significa estar con ellos tanto física como mentalmente: escucharles cuando hablan, jugar inventar e imaginar con ellos, seguir su ritmo y dejarse llevar. No vale estar haciendo otras cosas. Es parar y “dejarlo todo” para más tarde.

Probablemente estés pensando que es imposible actuar de este modo siempre que estás con ellos porque tienes otras responsabilidades… pero te animo a que pienses en cuantos minutos al día (o ¿quizás una hora?) esto sería posible y prueba.

Te garantizo que van a ser momentos de calidad y que quedarán grabados en vuestra memoria.

De “forma deliberada” significa con intención, decidiendo que nada ni nadie nos va a distraer del rato que queremos pasar con nuestros hijos. Apagamos la tele, el ordenador, guardamos el teléfono en un cajón. Dejamos las camas, hacer la comida o recoger la casa para otro rato.

Sin emitir juicios” significa que no comparamos a nuestros hijos (con sus hermanos, o con otros niños), ni valoramos si cumplen nuestras expectativas o no…simplemente, los valoramos por lo que son, y les acompañamos desde ahí.

Quizás esta sea la parte más difícil, porque estamos muy condicionados por lo que los niños deberían hacer a una u otra edad, como se deberían comportar, lo que nosotros deberíamos enseñarles. Con esto quiero decir que, a veces, están y estamos tan condicionados que olvidamos que son niños y que se ensucian o que pueden tener conductas inadecuadas (tienen que recurrir a las rabietas, lloros o gritos, para decir lo que quieren… a esas edades aún tienen pocos recursos).

Las investigaciones sobre Mindful Parenting afirman que “hacer de padres” de manera consciente es beneficioso tanto para los padres como para los hijos, refuerza el vínculo y la confianza, la comunicación y el respeto.

Por si todavía tienes dudas, te contaré que “todo pasa”, que la vida es un cambio constante y que los hijos crecen y se marchan.

Quizás si recordáramos eso estaríamos más atentos y mantendríamos la misma actitud que los padres que tienen un bebé por primera vez: que cierran los ojos para olerlos, o se lo ponen en el pecho para seguir el mismo ritmo de su respiración, que lo contemplan mientras duerme, que se maravillan cuando emite los primeros sonidos o dice las primeras palabras, que aplauden cuando da su primer pasito…¿te acuerdas?

Porque podemos mantener esta misma actitud de curiosidad y de admiración a medida que van creciendo: cuando aprenden algo nuevo, cuando son ellos los que nos abrazan de manera espontánea, cuando nos explican algún cuento imaginado… incluso cuando son adolescentes y nos damos cuenta de cuánto han crecido y la ropa les queda pequeña, cuando defienden lo que quieren a capa y espada, cuando se ruborizan cuando hablamos de chicas.

Algún día no estarán, algún día no estaremos y, por ese motivo, es importante recordar que solo tenemos el aquí y ahora con nuestros hijos. De nosotros depende disfrutar de este momento, de cada momento. Gracias Richard Pringle.

 

Por Àngels Ponce es terapeuta familiar dentro del entorno de la discapacidad, coach y especialista en procesos de duelo.

Etiquetas: autoestima, familia

Continúa leyendo...

COMENTARIOS