Imprescindibles para un día de campo

Esto es lo que no puede faltar en tu mochila para hacer una ruta con niños

Estos son los imprescindibles que no pueden faltar en la mochila para pasar un día en el campo o en la montaña con niños, que es bueno que se hagan responsable de su propio macuto también.

Queda todavía mucho verano por delante para hacer una escapada al campo. Y luego llega el otoño con sus fines de semanas templados o el invierno y sus mañanas anticiclónicas que son ideales para una excursión a primera hora, bien abrigados. 

Con niños, la naturaleza es un plan perfecto, sobre todo a partir de una determinada edad en la que ya pueden disfrutar de tiradas largas a pie. Ni siquiera hay que tener en cuento muchos más factores que si vais solo adultos porque aspectos como la elección de la ruta o consultar la previsión meteorológica también son importantes sin niños. Si acaso la mochila es un aspecto que puede variar ligeramente cuando vais con niños. 

Pero antes de contarte qué no puede faltar en una mochila para una excursión de un día por el campo con niños autónomos -no bebés o peques que usen pañal, por ejemplo-, te recordamos que los expertos aconsejan que cada miembro del grupo lleve su propia mochila -alrededor de 20 litros-, también los niños.

Lógicamente, cuando son peques, podéis llevar los adultos lo más pesado, que suele ser la bebida y la comida, pero es interesante que la lleven aunque no esté llena del todo para que se acostumbren a este hábito esencial siempre que se va al campo.

Dicho esto, lo más complicado a la hora de preparar la mochila para un día de excursión a un entorno natural es encontrar el equilibrio entre lo necesario y el peso acumulado, ya que este último lastra a lo largo de todo el camino. Con matices que cada uno puede variar teniendo en cuentas sus circunstancias y necesidades, si nunca antes habéis salido con niños al campo, esta es la lista de imprescindibles que debéis llevar cada uno en vuestra mochila: 

  • Agua: al menos una botella de medio litro por persona, pero podéis llevarla hasta de un litro los más mayores.
  • Protector sol y gafas de sol: proteger la piel y los ojos en la montaña o el campo es obligatorio si no queréis que ambos sufran las agresiones propias de la exposición directa al sol durante tantas horas.
  • Gorra: o gorro en invierno. Proteger la cabeza en una ruta por el campo es también fundamental por motivos de salud. Lo ideal es que la lleven siempre puesta los peques, pero si no es posible o hay largos tramos de sombra, que la lleven al menos en su mochila.
  • Snack: al menos uno o dos snacks que aporten energía para hacer una parada por el camino y tener otro de emergencia. Lo ideal, bocados energéticos que pesen poco, como es el caso de los frutos secos. Una pieza de fruta también puede ser interesante en el caso de los niños.
  • Una prenda de abrigo: siempre debemos meter una prenda cortavientos, ligera, a poder ser impermeable también, que nos proteja del frío y de la lluvia en caso de que estos os sorprendan, incluso en verano. Lógicamente, debéis ajustar la ropa de abrigo a la época del año y la previsión del tiempo para ese día, pero también al tipo de ruta porque si tiene mucho desnivel seguramente necesitaréis poner y quitar a medida que avanzáis.
  • Botiquín: preparad, como cuando vais de viaje, un pequeño botiquín y metedlo en una de las mochilas del grupo. Y si sois muchos, llevar dos no es tampoco mala idea en caso de que alguno de los peques tenga hueco para llevarlo, por ejemplo.
  • Teléfono móvil y batería portátil: por lo menos, el móvil con la batería cargada, pero si disponéis de ella, una batería portátil es un recurso interesante para llevar en la mochila de una excursión de día al campo o la montaña. Vayáis con peques o no, es una garantía para permanecer comunicados. También es recomendable llevar un dispositivo GPS de pequeño tamaño, que no abulte mucho.
  • Ropa interior de cambio: habrá quien no esté de acuerdo con esta recomendación, pero si vais con niños, tanto pequeños como grandes, echar un cambio de ropa interior jamás sobra por lo que pueda pasar teniendo en cuenta que ni abulta ni pesa. Imaginad, por ejemplo, que van con zapatillas de montaña y meten los pies en agua. Por muy impermeables que sean, les entra agua por la caña de la zapatilla y los calcetines, encharcados. Esto es muy desagradable así que llevad por lo menos unos calcetines suplentes y si son pequeños, también un cambio de calzoncillo o braguita, lo que corresponda. Si disponéis de hueco, podéis ampliar la ropa de cambio a la primera capa: camiseta y, si son ligeros, pantalones.
  • Otros: una braga no sobra en ningún momento del año si vais a ir por zonas de montaña porque es versátil y os puede proteger tanto el cuello como la cabeza. Tampoco está de más llevar guantes finos por el mismo motivo (no abultan así que mejor prevenir). Y os aconsejamos llevar también un o dos bastón para andar salvo en caso de que la ruta elegida tenga cierto desnivel. Si es muy sencilla podéis prescindir de ellos. 

A esto, en la mochila de un adulto meted una linterna que funcione (comprobadlo) y una navaja multiusos. Distribuye todos los elementos de forma equilibrada en el interior de la mochila, protege bien aquello que se pueda romper, escoge recipientes herméticos para el agua y la comida y lleva algo para aislarlo todo de la lluvia si la mochila no tiene protector, que a poco que sea de montaña ya la mayoría de modelos lo llevan.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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