La figura de los abuelos

Síndrome de los abuelos esclavos: qué es y cómo se combate

Las personas mayores que cuidan muy asiduamente de sus nietos pueden acumular un cansancio físico y psicológico que puede derivar en depresión y generar el conocido como síndrome de los abuelos esclavos. ¿Quieres saber qué es? Te lo contamos.

abuelo.nieto.mano
Foto Istock

La ‘vuelta al cole’ no sólo es sinónimo de un retorno a la rutina para los niños y sus padres. En muchas familias, esa vuelta al cole también tiene efectos directos en los abuelos de los pequeños. ¿Por qué? Porque en muchos casos son ellos los que se ocupan de llevar o recoger a los pequeños y de cuidar de ellos por las tardes hasta que los padres se liberan de sus ocupaciones laborales.

Ese ritmo que llevan muchas personas mayores hace que en muchas ocasiones estemos ante lo que es conocido como el “síndrome de los abuelos esclavos”, una enfermedad grave que se produce al generar una sobrecarga física y emocional sobre esos abuelos. Cuando eso ocurre, esas personas pueden llegar a experimentar desequilibrios graves y progresivos en su salud, según alertan desde el Hospital Casa de Salud.

Efectos físicos y psicológicos

Desequilibrios que son tanto de índole física como psicológica. Los efectos físicos, vinculados a la ansiedad que esos abuelos sienten, se traducen en taquicardias, presión arterial alta, mareos, sofocos, respiración entrecortada, dolor crónico en articulaciones y espalda y dificultad para conciliar el sueño por la noche.

Además de esos efectos físicos hay abuelos que se sienten desbordados emocionalmente a la hora de manejar situaciones estresantes como puede ser la crianza y la educación de sus nietos. En estos casos suelen sentirse culpables e inútiles, sentimientos que les provocan una inmensa tristeza y un abatimiento generalizado.

“Hay que tener en cuenta también que el sentimiento de compromiso de los abuelos hace que muchos de ellos se sientan responsables de seguir apoyando a sus hijos a través del apoyo incondicional a sus nietos, con la finalidad de seguir sintiéndose útiles a pesar de ser conscientes de que no mantienen las suficientes capacidades físicas y mentales para tal fin”, alerta Tony Crespo, psicólogo Forense de la Unidad de Psiquiatría del Hospital Casa de Salud.

“En este sentido –matiza- conocer y respetar los límites de los abuelos debe ser prioritario, ya que la vejez debería ser una etapa de liberación de cargas y un transcurso de la vida que va paralelo a la jubilación; tiempo de descanso, ocio y tranquilidad”.

Ventajas

Ahora bien, si se consigue encontrar un equilibrio adecuado entre lo que los abuelos hacen y lo que realmente pueden hacer y se establece un vínculo “sano” entre abuelos y nietos, el estrés puede llegar a reducirse lo que a su vez se traduce en una mejora de su salud física.

El doctor Crespo asegura que “conforme los abuelos pasan más tiempo con sus nietos -siempre y cuando no lleguen a sentirse estresados- es más probable que reactiven sus actividades físicas y esto les ayude a mejorar su salud física generalizada, proporcionándoles una mejor calidad de vida y una “excusa” para alargarla.

Teniendo esto en cuenta, pasar tiempo con los nietos y compartir sus experiencias vitales puede ayudar a combatir la depresión en las personas mayores, reduciendo paulatinamente los síntomas depresivos tales como la apatía, la tristeza, los sentimientos de inutilidad, etc.

Continúa leyendo