Cine en familia

Es normal que Solo en casa siga siendo tu película favorita en Navidad por estos motivos

31 años después de su estreno, la cinta protagonizada por Macaulay Culkin sigue conquistando a pequeños y mayores. Estas son las claves de su éxito.

Solo en casa
Solo en casa

Hace unos días, como es costumbre por Navidad en tantas y tantas casas, vimos Solo en casa. Era la primera vez que la poníamos con las peques, así que no se parecía el revisionado a los 30 anteriores, porque si, es muy probable que esta sea la película que más veces he visto en mi vida, entera o a trozos.

Como experto en la cinta protagonizada por Macaulay Culkin, la original, ojo, la que se queda “solo en casa” de verdad, a llegado la ora de hacer justicia y reivindicar por qué sigue siendo la película navideña favorita de tantas personas y por que se suman a la lista las nuevas generaciones que la disfrutan por primera vez. 

Cuando elegimos películas para ver en familia, salvo que seas el crítico de cine Javier Ocaña, que acaba de publicar un libro que toda familia cinéfila debería tener en casa, De Blancanieves a Kurosawa. La aventura de ver cine con los hijos, siempre queda la duda de si acertaremos o no y, si es “antigua”, si habrá envejecido bien la película en cuestión o por el contrario es la nostalgia lo que nos hace recordar que “molaba”. 

Con Solo en casa, como pasa con otro título de similar nombre que acaba de cumplir la mayoría de edad, Doce en casa, las dos dudas se disipan de un plumazo. Y si llevas mucho sin verla, estas líneas acaban con ellas porque te garantizamos que, en líneas generales, ha envejecido de maravilla. Y sigue estando igual de bien, o mejor, que la primera vez que la vieras. Es verdad que el punto de partida es surrealista y digno de crítica para esos padres que en vez de arropar a su hijo le mandan al altillo y se olvidan de él, pero también en eso hay una lectura interesante, o al menos así lo vemos nosotros. 

 Por estos motivos, es completamente lógico que Solo en casa siga siendo tu clásico navideño favorito:

Para aprender de la crianza de los 90

En vez de arropar y acompañar a su hijo, “el diferente”, los padres de Kevin se alinean con el resto de miembros de la familia arrinconando todavía más al pequeño en sus sentimientos y emociones, llevándole a desear no ver más a su familia. La peli es una comedia pura y dura con tintes surrealistas, pero este detalle inicial está muy bien para recordarnos que como padres debemos hacer justo lo contrario.

Se aleja de las típicas pelis navideñas

Con Solo en Casa pasa algo especial: estás de lleno metido en modo Navidad cuando la ves cuando esta es totalmente secundaria en la trama. Ni Papá Noel, ni salvar la Navidad ni nada de nada. La Navidad es el contexto, pero no es protagonista y, sin embargo, eres consciente en todo momento de que estás viendo una peli muy navideña. La decoración de la casa de los McCallister y determinadas escenas, como cuando los ladrones repasan las horas a las que se iluminan las casas del barrio, ayuda.

Las “trastadas” de Kevin

No nos vamos a engañar, las peripecias de Kevin para defender su casa de los ladrones son divertidas ahora y hace 30 años, cuando se estrenó la cinta. Que hay violencia, ok, pero los niños son capaces de entender el contexto y dejarse ir con ellas, dándole importancia solo a la risa, a la pura comedia, así que como adultos podemos relajarnos y hacer exactamente lo mismo, disfrutar con Kevin… o con nuestros hijos viendo a Kevin.

El ritmo

El director Chris Columbus consigue darle a la película el ritmo perfecto para que nunca llegue a aburrir. No ocurre, por ejemplo, como en la segunda parte, donde la cinta pasa por un valle donde se impone el aburrimiento antes de la traca final. Eso no ocurre en Solo en casa, donde el ritmo lineal de la peli mantiene siempre intacto el interés de los espectadores más pequeños, los que tienen más facilidad para “salirse” de la película. Ni siquiera ellos lo hacen y el ritmo tiene mucha responsabilidad en ello.

Unos malos vulnerables

Que un niño gane a los adultos “malos” a base de ingenio y valentía es una motivación extra para los espectadores pequeños, pero como quinto motivo por el cual nos gusta tanto Solo en casa para una tarde cine familiar en casa es que traza el perfil de dos malos vulnerables, que no son temibles pese a que es evidente incluso para un niño que son eso, los malos. Los ladrones Harry y Many. Harry, interpretado por Joe Pesci y Daniel Stern, llegan incluso a caer simpáticos a algunos espectadores. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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