Evita derrochar calefacción

Trucos para mantener la casa caliente en la temporada de frío

Con seis consejos que son muy sencillos de aplicar y que no requieren una gran inversión más allá de lo que cuesten unos burletes o una alfombra, se puede mantener un ambiente cálido en casa de manera que se retrase el uso de la calefacción o se limiten las horas que pasa encendida.

Familia en casa en invierno
Familia en casa en invierno (Foto: depositphotos)

El gasto que supone encender la calefacción es una partida notable del presupuesto familiar en invierno, pero estar en casa sin poder disfrutar de un ambiente acogedor hace que en la mayoría casos recortemos de otras cosas antes que de la factura del gas, sobre todo si hay peques en casa. 

Cuando el frío de verdad llega, solo la calefacción es realmente eficaz dentro de las viviendas, pero hay una serie de consejos que son fácilmente aplicables que permiten optimizar al máximo el calor en el hogar. En otoño, pueden hacer que se retrase unos días e incluso unas semanas el encendido de la calefacción, y en invierno ayudan a que se limiten las horas de calor artificial. 

Aprovechar los rayos del sol

Cuando el sol entra por las ventanas de casa, hay que tener una alarma imaginaria en la cabeza para subir bien todas las persianas y abrir las cortinas. Deja que penetre por toda la vivienda y si sabes que no estarás en casa cuando eso ocurra, por las mañana, déjalo todo abierto siempre y cuando alguien llegue a casa a una hora relativamente temprana. De nada serviría hacer esto si luego no hay nadie en casa hasta las 9 de la noche y durante 3 horas, en invierno, el frío entra por todos los sitios. De hecho, el segundo truco enlazado al primero sería bajar bien todas las persianas en cuanto anochece y correr las cortinas, cuanto más gruesas, mejor.

Tapar las corrientes de aire

Cualquier producto que os ayude a sellar bien las corrientes de aire es bienvenido. Las casas modernas vienen con las ventanas reforzadas, pero en las más viejas hay que revisar cada invierno que no se cuele el aire por sus juntas. Además, en la puerta de la calle, o aquella por la que entre la corriente, podéis colocar burletes, que son realmente efectivos. Y si calentáis la vivienda por estancia, aislar las zonas calientes de las frías cerrando las puertas es un consejo tan elemental como eficaz.

Calefacción por la mañana

Programar la calefacción por la mañana o ponerla si estáis en casa durante un par de horas ayuda a que al llegar a casa por las tardes, esta sea mucho más habitable en cuanto a temperatura. Pensad, además, que si vivís en un bloque de pisos, la mayoría de los vecinos también encienden la calefacción por la tarde, lo cual se refleja en la temperatura ambiente de la vuestra para bien. La mejor forma de regular la temperatura en casa es con el termostato, porque gracias a él podéis saber si la temperatura es la adecuada, alrededor de los 21ªC.

No coloques muebles delante de los radiadores

A la hora de decorar la casa se cometen algunos errores de cálculo. Uno de los más típicos es poner un sofá o un mueble delante del radiador. A veces, por estética, incluso se tapan con cubreradiadores. En este caso, cuando encendáis la calefacción, acordaros de abridlos. Curiosamente, si la casa tiene techos altos, sí puede ser efectivo colocar un mueble o un estante encima del radiador para que haga de escudo del calor y lo distribuya de forma óptima, evitando que se eleve en exceso. 

Recupera las alfombras

Las casas se llevan minimalistas y no es de extrañar porque son más prácticas y espaciosas así, pero en invierno es fundamental tener unas cortinas gruesas y colocar alguna alfombra en los espacios que habitéis durante más tiempo para generar un ambiente más calido en ellos. Ya no hablamos del tipo de suelo, ya que es una inversión grande cambiarlo que no todo el mundo se puede permitir, pero una alfombra es un recurso más accesible que es de gran ayuda en invierno. Ocurre igual con las dobles ventanas, una solución muy interesante si recibís mucho aire en casa, pero la inversión también es notable.

No tender la ropa en los radiadores

Sobre todo en los radiadores de los dormitorios y el salón, tender la ropa en ellos hará que el consumo suba porque se estará dificultando la salida del aire caliente. Basta con utilizar el tendedero y colocarlo relativamente cerca pero sin obstruir el funcionamiento habitual de los radiadores y lo notaréis mucho en la factura a final de mes. Además, tender la ropa en el interior de la casa siempre eleva la humedad, y con ella la sensación de frío, de ahí que sea recomendable hacerlo siempre que se pueda en el exterior o en una habitación que se pueda aislar del resto de la vivienda.

Vídeo de la semana

Continúa leyendo