Ayuda en casa

Trucos para no tener que planchar la ropa de los niños

Repasamos los consejos prácticos más eficaces para planchar lo menos posible la ropa de toda la familia.

¿Hay alguien en la sala al que le gusta planchar? Si es así, esta pieza le entrará por un oído (ojo en este caso) y le saldrá por el otro. Pero como a la gente mayoría de seres humanos se nos ocurren mil cosas (por lo menos) más atractivas que planchar, estos consejos te interesan. Sobre todo si vives en una casa con niños, donde la ropa se acumula en forma de montañas interminables.

No planchar sería el objetivo utópico final de muchos de nosotros. Esto es prácticamente imposible pero podemos cambiar nuestros hábitos para intentar planchar lo menos posible. Te contamos cómo:

Elige bien

Aunque no lo parezca, el material en el que está fabricado lo que compres tendrá su repercusión a la hora de secarse. Dicen los que saben de tejidos que las prendas fabricadas con tejidos naturales ayudarán porque lucen más naturales y las arrugas no se ven artificiales. Eso sí, en el lino y el algodón 100% la plancha será difícil de evitar. La lycra, por ejemplo, es un aliado en este sentido. 

Cómo poner la lavadora

Hay detalles que pueden evitarnos la plancha. La carga ha de ser normal, no al límite para que no se apelotone la ropa dentro del tambor. El aclarado hace que salga más arrugada, y el centrifugado, cuando es a mucha velocidad, aumenta las arrugas. En cambio, el suavizante ayuda porque las fibras se ablandan y salen más estiradas de la lavadora. 

Sacar rápido del tambor

Cuanto antes saque y estires la ropa de la lavadora, menos apelmazada se quedará y, por lo tanto, más estirada estará.

Secadora

No son sostenibles y, como tal, conviene limitar su uso, pero si dispones de ella en casa, es recomendable que escojas programas de secado a temperatura no excesivamente alta. Cuidarás el tejido y reducirás las arrugas en la ropa de los peques y de los adultos de la casa. Tampoco la llenes “a reventar”.

Sacudir y alisar

A menudo, por las prisas o la dejadez, tendemos sin estirar las prendas. Esta costumbre de nuestros padres y abuelas se está perdiendo y es un error porque ayuda a que las arrugas sean menos pronunciadas. También puedes, si has lavado prendas delicadas, estirarlas en una superficie plana y alisarlas con la mano limpia.

Tender en perchas

Es un buen truco tender directamente las camisas y camisetas en perchas que no sean de madera, pues esta absorbe la humedad y puede generar olores. Puedes dejarlas colgadas del tendedero interior, en un lugar ventilado si es verano o bien en el baño si has generado vapor de agua con la ducha, por ejemplo. El vapor ayuda a estirar las prendas antes de que se sequen. De hecho, existen vaporizadores en el  mercado para usar en casa.

Pinzas y posiciones de la ropa al tender

Un consejo de toda la vida para no añadir arrugas de manera innecesaria a la ropa es colocar las pinzas de tender en las zonas de las costuras de la ropa para que no se queden marcadas en medio. También es recomendable para planchar menos tender las prendas de lana en plano y las camisas y camisetas que cuelguen del revés. Se estiran mejor así. 

Recoger rápid

Además de todo lo dicho, recoge la ropa en cuanto esté seca para que no se ensucie ni se acartone, lo cual va mal para las arrugas.

Doblar y guardar

Las arrugas a menudo se hacen durante el almacenaje de las prendas. Por ello, una vez estiradas y secas, procura doblar bien cada prenda y guárdala de manera que no esté asfixiada por otras prendas y por el espacio. Esto es lo que más arrugas provoca, como ocurre con camisas y pantalones apretados por mucho que estén emperchados. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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