Familia

¿Eres un padre de fiar?

Los niños necesitan tener plena confianza en sus padres en cuanto a la estabilidad familiar, los horarios, las costumbres y también en el aspecto emocional. Los cambios de humor frecuentes o las promesas que no se cumplen pueden hacerles dudar, no sabrán si fiarse o no y se volverán inseguros.

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¿Eres puntual?

1/9 ¿Eres puntual?

2/9 ¿Cómo son tus cambios de humor en un día normal?

¿Sueles ser una persona preocupada por el orden?

3/9 ¿Sueles ser una persona preocupada por el orden?

4/9 Tus vacaciones, una excursión, una fiesta de cumpleaños, la participación en un rastrillo... ¿Cómo te enfrentas a cosas de este tipo?

5/9 Tienes un día libre en el trabajo. Habías prometido a tu hijo de seis años llevarle al zoo, pero, inesperadamente, llama un cliente muy importante y quiere concretar un nuevo pedido. ¿Qué haces?

¿Sueles tener hábitos fijos en tus rutinas y las de tu familia?

6/9 ¿Sueles tener hábitos fijos en tus rutinas y las de tu familia?

7/9 ¿Eres una persona meticulosa?

8/9 Para ti algunos rituales son muy importantes, como celebrar los cumpleaños a lo grande, adornar la casa en Navidad, cenar todos juntos con una conversación agradable, leer un cuento al niño antes de acostarle... Esas son cosas que en tu familia se suelen hacer:

9/9 En tu vida diaria, ¿eres una persona que se preocupa por la seguridad de tu casa? ¿Sueles estar preparada para imprevistos?

Te estás jugando su confianza

Te estás jugando su confianza

Tu hijo no sabe a qué atenerse. Un día le traes chocolatinas, y otro se las prohíbes; le prometes ir a la piscina, pero si surge otra cosa, lo aplazas... Esa actitud le hace sentirse decepcionado, frustrado e inseguro. Ten en cuenta que lo que para ti no tiene importancia, para él puede significar un mundo. Cumple tus promesas. Es la mejor forma de enseñar al niño que el mundo que le rodea es un lugar seguro.

Tu hijo no las tiene todas consigo

Tu hijo no las tiene todas consigo

Hay veces en que pones tus intereses por encima de todo. Si esto no ocurre con frecuencia, vale. Pero es importante no poner al niño ante los hechos consumados sin más. Los cambios hay que comunicárselos lo antes posible. Debes explicarle con sinceridad por qué no hacéis algo previsto (incluso si la razón es que tú has cambiado de opinión). Los niños suelen ser más comprensivos de lo que pensamos.

De ti puede fiarse cualquiera

De ti puede fiarse cualquiera

Tu hijo sabe que puede tener plena confianza en ti. No sólo en cuanto a los hábitos diarios como la hora de comer o de hacer los deberes, también en esos rituales que le hacen sentirse arropado por la familia. Proporcionarle tanta seguridad es fabuloso, pero, de vez en cuando, piensa también en ti.