Madre

¿Estás satisfecha con tu vida?

La conciliación no suele ser fácil. Si tienes niños, trabajas y te invade a menudo una sensación de insatisfacción puede que padezcas el síndrome del trabajador quemado. Marca los estados de ánimo con los que más te identificas en este test y descubre hasta qué punto te afecta.

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Me resulta fácil crear un ambiente relajado en mi trabajo y en mis relaciones personales.

1/5 Me resulta fácil crear un ambiente relajado en mi trabajo y en mis relaciones personales.

Me siento con mucha energía y sé lo que puedo hacer.

2/5 Me siento con mucha energía y sé lo que puedo hacer.

Me siento a gusto con mis retos profesionales y personales.

3/5 Me siento a gusto con mis retos profesionales y personales.

Tengo la sensación de que influyo en las vidas de otras personas de manera positiva, tanto en lo personal como en lo profesional.

4/5 Tengo la sensación de que influyo en las vidas de otras personas de manera positiva, tanto en lo personal como en lo profesional.

He cosechado en mi vida frutos que valen mucho la pena, tanto en el terreno personal como en el profesional. No hablo solo de logros del pasado, sino también de objetivos alcanzados en los últimos meses.

5/5 He cosechado en mi vida frutos que valen mucho la pena, tanto en el terreno personal como en el profesional. No hablo solo de logros del pasado, sino también de objetivos alcanzados en los últimos meses.

Estás muy satisfecha con tu vida

Estás muy satisfecha con tu vida

Aunque esto es sólo una prueba rápida, tus respuestas señalan que, aparte de los agobios y las pequeñas preocupaciones cotidianas típicas de la vida familiar, estás satisfecha con tu trabajo y con tu papel en tu familia. Sientes que tu compromiso es apreciado y que valoran tus ideas en los dos campos de juego. Y este sentimiento te da fuerzas para llevarlas a la práctica. ¡Enhorabuena!

Tu grado de satisfacción con tu vida podría mejorar

Tu grado de satisfacción con tu vida podría mejorar

En general, estás satisfecha con los resultados que consigues. Sin embargo, a veces tienes la sensación de que te falta apoyo por parte de tu pareja, que la conciliación de tu vida laboral y familiar recae solo sobre tus hombros. Tampoco en el trabajo obtienes siempre el reconocimiento que deseas. Quizás deberías replantearte tus objetivos laborales y familiares para marcar tu camino con mayor precisión. ¿En qué eres realmente buena? ¿Qué te hace feliz? ¿Cuánto espacio de tu vida quieres dedicar al trabajo, y cuánto a los niños y la familia? ¿En qué campo te gustaría desarrollarte más? Si tú lo tienes realmente claro, tus superiores y tu familia te apoyarán con seguridad.

No estás satisfecha con tu rendimiento

No estás satisfecha con tu rendimiento

Aunque esto es solo un test rápido, es obvio que no estás muy feliz con tu rendimiento ni con los éxitos que has alcanzado en lo profesional y en lo personal.
Esta sensación hace que estés en conflicto con tu vida y te preguntas, cada vez más, qué sentido tiene lo que haces. El resultado de esta actitud: en el terreno profesional, trabajas de manera menos eficiente y corres el riesgo de caer en un “estancamiento interno”. Y si hablamos del hogar, la familia y el cuidado de los niños, puede que seas poco entusiasta. Probablemente no es eso lo que quieres, ¿verdad? no psa nada, estás a tiempo de cambiar la situación. Plantéate de nuevo qué metas profesionales quieres lograr –si es necesario, recurre a un coach o a un asesor-. Quizás también necesitas sentarte a hablar con tu pareja sobre tus aspiraciones, el tipo de apoyo que necesitas por su parte y qué reajustes podéis hacer en la vuestra vida familiar para que tú te sientas más satisfecha.