Familia

Mujer y madre. ¿Estás estresada?

Los niños, el trabajo, la casa, la familia… Cuando el ritmo de la vida nos deja para el arrastre tenemos que buscar estrategias para no perder los nervios. ¿Qué tal manejas la presión del día a día?

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La casa está tranquila, así que aprovechas esta rara oportunidad para...

1/7 La casa está tranquila, así que aprovechas esta rara oportunidad para...

Si lo que haces es dormir una siesta… ¡enhorabuena! Esto es lo que te recomendarían la mayoría de los expertos. Las madres de niños pequeños tienen sueño atrasado crónico y eso produce irritabilidad, favorece los accidentes y hace que el sistema inmunológico se resienta. La persona cansada tiene menos energía para pensar en soluciones creativas (o cualquier tipo de solución) a los numerosos problemas cotidianos. Por eso, conviene aprovechar la menor oportunidad para descansar.

Haces algo para ti misma...

2/7 Haces algo para ti misma...

Muchas madres se sienten culpables si dejan al niño con la canguro mientras ellas se toman un café con una amiga. Pero si no son capaces de hacerlo por ellas, deberían intentarlo por sus hijos. Un consejo: Date permiso para descansar de tus obligaciones de madre y recargar las pilas. Deja que los abuelos tengan la oportunidad de estrechar sus lazos con sus nietos, y a tu pareja la de ejercer de padre en tu ausencia. También puedes acordar con tu cuñada o con una amiga algún intercambio: tú te quedas con todos los niños el martes y ella el jueves, por ejemplo.

3/7 Cuando empiezas a sentirte sobrepasada por tus hijos...

En realidad, no hay una respuesta correcta o incorrecta para esto, aunque si se te va la mano, puede que haya llegado la hora de reflexionar. A veces reaccionamos ante algo que hacen nuestros hijos de forma violenta o castigándoles con el silencio cuando, tal vez, lo que realmente nos angustia es un problema laboral. Si alguna vez se te escapa la mano, cuidado. Los azotes no comportan ningún beneficio, ni de conducta ni emocional; más bien, al contrario. Es prácticamente imposible cambiar de temperamento, pero se puede aprender a reconocer los estadios previos al estallido y aflojar la tensión en ese momento, no cuando ya es demasiado tarde. Analizar y reconocer las propias reacciones en los momentos de estrés es la mejor forma de controlarlas.

4/7 Son las 7 de la tarde y tu familia...

¿Tu salón es un campo de batalla? No te agobies, eso es lo que pasa en la mayoría de las casas. Si has elegido cualquiera de las otras dos respuestas, formas parte de un club tan selecto que solo podemos felicitarte. La última hora de la tarde es una de las más duras para los niños. Ellos y nosotros estamos cansados e irritables y quedan miles de tareas que hacer antes de irse a la cama. Una de las cosas que pueden convertir estas horas de transición en un pequeño infierno para las madres es, simplemente, el hambre. Un consejo: Conviene dar de merendar a los niños cuando llegan del cole, aunque haya que posponer otras cosas. ¿Y si dejas preparada la cena con antelación? Muchos platos no pierden nada si se preparan antes y se calientan en el microondas. Así te evitarás pasarte, por sistema, media hora en la cocina mientras intentas evitar que los niños conviertan el sofá en una cama elástica.

5/7 La última vez que tu marido y tú disfrutasteis de un rato a solas...

No es que no disfrutar de un rato en pareja sea incorrecto. Pero si nunca tenéis tiempo para vosotros dos, podría ser una señal de que vuestra relación atraviesa una crisis, o de que puede atravesarla dentro de poco. Alimentar el amor y la complicidad entre la pareja es fundamental para ser unos padres felices. Con todas las exigencias de la paternidad resulta muy fácil dejar a un lado la vida sentimental, pero no debemos permitirlo. No es necesario hacer grandes planes, a veces basta con reservar un par de horas a la semana. Dedica también un tiempo a recordar por qué te enamoraste de ese hombre hasta el punto de decidirte a tener hijos con él. Y no te preocupes si una semana no podéis dejar a los niños con nadie, planeándolo bien es suficiente con ver una película cuando los niños están dormidos, o convertir el dormitorio en la suite de un hotel con encanto.

¿Qué consigue alterar tus nervios?

6/7 ¿Qué consigue alterar tus nervios?

Aquí no hay respuestas correctas o incorrectas. Todos los padres pasan diariamente por situaciones a las que les resulta muy difícil enfrentarse. Y todas tienen un punto en común: no es posible tenerlas controladas. Consejo: Le pasa a todo el mundo, así que no te culpes por ello. A veces, lo mejor es, simplemente, respirar hondo y contar hasta diez, tratando de que las cosas vuelvan a tomar una dimensión real en nuestra cabeza. También es recomendable hablar con gente que tengan hijos de la misma edad; compartir soluciones puede ser muy eficaz.

7/7 ¿Crees que eres una buena madre?

La mayoría de las madres tienen sentimientos contrapuestos hacia sus hijos que las llenan de angustia; no te preocupes, es natural. Pensamientos del tipo: «Me gustaría que mi madre se quedase con mis hijos una semana más», «Me da rabia haber descuidado mi pelo, con esta niña no tengo tiempo ni de mirarme al espejo», «Me siento mal porque mi pequeño es el más bajito de su clase»... son sólo una mínima parte. En realidad, tenemos millones de sentimientos positivos hacia nuestros hijos y hacia la maternidad. Darse cuenta de esto ayuda a ver las cosas con cierta perspectiva. Consejo: Si aun así sigues pensando que eres mala madre, no dudes en ponerte en las manos de alguien que pueda hacerte ver tus aptitudes y potenciar aquellos puntos en los que te sientas más débil.

¡Muy estresada!

Eres todo estrés. Necesitas relajarte y ponerte las pilas para conseguirlo ya. Tu salud te lo agradecerá y en casa se notará. ¡Ánimo!

Lo llevas, pero necesitas un respiro

Sobrellevas todas las situaciones de manera ejemplar, pero te olvidas muchas veces de ti misma. Necesitas un respiro, un pequeño oasis de tranquilidad de vez en cuando. ¡Volverás con fuerzas renovadas!

¡Enhorabuena!

El estrés es cosa de ocasiones puntuales, ya que tú eres una mamá poco estresada y que resuelve su día a día sin tirarse de los pelos. ¡Sigue así!